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Hicieron “copy-paste” de un proyecto y ahora la Justicia les anuló la tesis universitaria

Dos estudiantes de la UTN de San Francisco plagiaron un desarrollo industrial de la firma IGB de Laboulaye. Ahora los jóvenes deberán cumplir con una probation y la universidad declarar la “nulidad absoluta” del trabajo final

Dos estudiantes de la Universidad Tecnológica Nacional de San Francisco fueron condenados por plagio tras presentar como tesis un proyecto industrial copiado en su totalidad a una empresa de Laboulaye dedicada al desarrollo de balanzas y básculas para campo.

El caso -que llevó casi 10 años de investigación y proceso judicial- involucra a la firma IGB S.A de Laboulaye como querellante, y a Darío Bonino y Mario Virglinio, dos estudiantes de Ingeniería Electrónica condenados por “infracción a los Derechos de Propiedad Intelectual o plagio”, y a la UTN, entidad educativa en la que fue presentado el trabajo final.

El pasado 12 de febrero, la  Cámara Criminal y Correccional de San Francisco emitió el fallo que condena a los profesionales a dar un resarcimiento económico a   Bonamico -$ 60 mil-, realizar trabajos comunitarios por seis meses y declarar la nulidad absoluta de la tesis ante la UTN. 

En tanto, a la Universidad se le fijó un plazo de 15 días para que dicte el acto administrativo a través del cual declare la nulidad de la tesis en cuestión “bajo apercibimiento de desobediencia judicial”.

El abogado Carlos Romero Victorica, representante de la empresa laboulayense Agrindustrial (IGB S.A), sostuvo que lo interesante y novedoso de esta causa es que no existen antecedentes judiciales de este tipo en Argentina ya que incluye al público en general, a estudiantes, a instituciones educativas de todos los grados y a empresas. 

“No  hay jurisprudencia sobre este tipo de hechos. Incluso la UTN nos dice que nunca le pasó algo así. Entonces hay varias lecturas por hacer: una  independientemente de lo que demora la Justicia para resolver,  sino qué es lo que las universidades pueden hacer para que esto no se repita. Muchas  casas de altos estudios de acá y en otras partes del mundo tienen dentro de las materias cómo es el uso de los contenidos para no caer el plagio, porque pueden llegar a perder el título”, explicó a Puntal el abogado. Y agregó que existen reglamentos pero que no se aplican.

“La tesis fue plagiada en un 100%. No solamente en la parte de Bonamico sino que nombra un lenguaje de programación que es de unos autores de España y luego nombra toda una página web sobre básculas y balanzas en cuanto a la historia y demás. Es decir, en su totalidad fue plagiada. Es un copy-paste”, aseguró el doctor Victorica.

El caso

Todo se inició en 2008, cuando la firma de Laboulaye IGB S.A., propiedad de Guillermo Bonamico,  comienza a desarrollar una innovación en balanza inalámbrica para la marca Magris. En ese marco, solicita una financiación a Fontar para poder hacer frente al proyecto. En los requisitos para acceder a dicho crédito  Fontar, exige contratar a profesionales en distintas áreas. Entre ellos había técnicos electrónicos. Fue el caso de Mario Virglinio, el estudiante que luego copia el desarrollo y lo presenta junto a Darío Bonino (otro estudiante), como tesis final en la UTN. El primero de los nombrados trabajó para IGB por 6 meses y luego renunció.

El hecho fue detectado por un intercambio de información  entre Bonamico y personas de San Francisco, y en 2009 se radica la correspondiente denuncia. “Se entera porque gente de San Francisco informa que Virglinio le estaba ofreciendo el producto como desarrollo propio”.

El doctor Victorica  dijo que se procuró siempre llegar a un acuerdo con los estudiantes y la propia universidad para evitar la instancia judicial. “Lamentablemente no quedó otro medio que iniciar una denuncia penal y todo el procedimiento que llegó hasta el Tribunal Superior de Justicia”.

Explicó el abogado que tal fue la resistencia de la otra parte, que se debió hasta allanar la UTN para obtener la tesis, ya que la institución se negaba a presentarla. Asimismo, los denunciados interpusieron en varias ocasiones pedidos de “probation” a lo cual la parte demandante se opuso por no darse las condiciones y la causa llegó al Tribunal Superior de Justicia que falló a favor de Bonamico.

Finalmente, y  ante la contundencia de las pruebas y para evitar la condena solicitaron la suspensión de  juicio a prueba por 2 años y accedieron (los estudiantes) a renunciar “a todo derecho” sobre el proyecto de balanza,  resarcir económicamente a la firma de Laboulaye y además llevar adelante tareas comunitarias. Asimismo, la UTN deberá declarar  absolutamente nula la tesis bajo apercibimiento de desobediencia judicial.

Alerta para las universidades

Por último, el doctor Victorica destacó que más allá de este fallo, el tema tiene suma trascendencia  para las empresas que creen  que proteger sus desarrollos e invenciones no tiene sentido; “acá vemos que sí”, sostuvo. 

“Pero además quiero plantear lo siguiente: señores de las universidades, ¿qué vamos a hacer ante el copy-paste que es tan común favorecido por la tecnología?. No podemos permitir  que en el día de mañana tengamos estudiantes que cometan estos errores y pierdan sus títulos. Y también que haya un respeto a la propiedad intelectual e industrial de las empresas que son el motor de la economía de los países”.



Patricia Rossia.Redacción Puntal

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