Los sándwiches villamarienses que son furor en las redes sociales
Es furor. Mariano Piazza, reconocido en las redes sociales como “El Pelado de Tik Tok”, comenzó jugando con su hijo y hoy es un verdadero influencer.
La abundancia en cada sándwich de fiambre llamó la atención del público que llega de distintas partes del país para comprar sus exquisiteces.
Inició hace una década con un almacén y hoy cuenta con dos grandes locales, siempre con el rubro de fiambrería y lácteos. Hoy está pensando en abrir un local solamente de sándwiches porque la demanda es gigante.
“Nunca me imaginé este presente que se desató a través de las redes sociales. Mi hijo me incentivó a que haga los sándwiches para TikTok y así comenzamos”, cuenta Mariano en un alto del trabajo con el local de barrio Santa Ana, lleno de gente.
“Siempre hicimos sándwiches o las típicas tablas de fiambres para eventos antes de la pandemia. Como el cliente no podía venir acá, ahí se cortó. Al regreso empezamos a hacer nuevamente los sándwiches ya preestablecidos, porque también antiguamente el cliente elegía los fiambres y lo cobrábamos al peso y era muy engorroso”.
-¿Qué te producen los comentarios que recibís?
- Me da risa, a veces contesto, también encontrás muchísimos haters que se dedican a criticar al que trabaja y trato de restarles importancia. Nosotros sabemos lo que hacemos, tenemos clientes jóvenes y grandes.
“Nos visita gente de todos lados, cuando van o vuelven de sus vacaciones y es fantástico. Gente que ha venido a Córdoba y de ahí se han llegado a Villa María solamente a comer los sándwiches.
Está todo subido en las redes y por supuesto el turismo de paso. A nivel nacional se conoce el negocio y es muy lindo. Pero aunque suceda eso a través de las redes hay gente de la ciudad que aún no conoce lo que vendemos”, dice sobre los turistas que llegan para conocer los famosos sándwiches.
-¿Cómo es la logística de los sándwiches?
-Los panes los traemos de Villa General Belgrano y los horneamos en el local, pusimos horarios de sandwichería porque si no es un verdadero caos. De 10 a 12 se toman pedidos y de 19 a 21, no antes y tampoco después porque, si no, no tenemos vida.
-¿Se incrementaron las ventas luego del furor de las redes?
- Sí, es una locura. Más allá de los sándwiches, nos incrementaron mucho las ventas, se han hecho clientes, los que están de paso llevan productos, porque también se sorprenden con los precios.
- En uno de tus videos hacías referencia a que estás ideando un nuevo local, ¿de qué se trata?
- Estamos viendo de abrir una sandwichería, tenemos el problema de que se nos desborda el negocio. Tomamos más gente pero nos estamos chocando en la cocina, estamos haciendo en un día normal 180 sándwiches y 280 cuando está a full. Nos faltan máquinas porque con el tema del dólar no están entrando y todo eso hace que nos retrasemos y por eso tenemos la idea de abrir algo en un lugar estratégico de la ciudad, va a ser de paso, pero solo dedicado a los sándwiches.
Mariano agrega: “Nos va a llevar unos meses, vamos a hacer algo distinto, queremos que la gente entre a la ciudad a un lugar diferente a lo que hay, con elaboración a la vista, que se vea cuánto le ponemos, qué lleva cada sándwich. Una vez que arranca eso veremos cómo funciona”.
-¿En qué quedó la posibilidad de poner un puesto en la ruta?
-Queríamos poner un puesto en la ruta, vimos que la gente entra contenta y consume la ciudad y aprovecha la costanera. Donde estamos ubicados tenemos el río a dos cuadras y la gente nos devuelve en fotos cada uno de sus momentos y nos felicita y agradece.
-¿Qué te produce todo lo que está pasando?
- Es muy lindo. Particularmente me tocó viajar durante 15 años por distintas provincias del país y por ahí veía la costanera de Santa Fe y decía qué hermosa era y no le daba importancia a la que tenía en mi casa y es lo que nos dice la gente que llega de afuera ahora.
En ese sentido, la idea es que el turista entre a la ciudad, conozca y vuelva. Si nosotros poníamos el puesto en la ruta no iba a pasar esto de que aprecien las bondades que tiene Villa María.
Los clientes le piden fotos y videos al mismo tiempo que los sándwiches. “La gente viene y no le podés decir que no, muchas veces estoy cansado, pero también es muy reconfortante. Lo disfruto a pesar de estar trabajando. Siempre tengo un momento para charlar con los clientes y sacarnos fotos o hacer videos, sobre todo si es que entraron a la ciudad exclusivamente para comer los sándwiches.
Una de las que pide un retrato es Silvina, de Mar del Plata, que contó: “Volvemos de Villa Carlos Paz, a la ida estaba cerrado y ahora los niños me pidieron por favor los sándwiches del Pelado, lo conocimos, la ciudad nos pareció hermosa, había venido hace mucho y estoy sorprendida de lo que ha crecido”.