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Cayó el consumo de lácteos por la baja de ingresos de la clase media

Hubo un recorte del 5,6% en los primeros 10 meses del año con respecto a igual período de 2020. Remarcan que hay una concentración mayor en productos primarios, como leches fluidas y quesos blandos que son los más económicos

La venta de productos lácteos cayó 5,6% en los primeros 10 meses del año con importantes retrocesos en leche en polvo entera y semidescremada (-19%), y también en leches refrigeradas (-13%). Del mismo modo, las leches no refrigeradas se ubicaron con mermas por encima del promedio que alcanzaron el 7%.

Por su parte, la variación mensual de ventas fue en octubre un 5,3% inferior en el promedio diario a septiembre y fue 3,4% menor que la de octubre del año pasado.

También se observó un crecimiento en quesos (duros, semiduros y procesados). En algunos productos que presentaron fuertes descensos en 2020 como postres y leches saborizadas, se ve un incremento de ventas. Mientras que yogures que habían recuperado algo de la caída del 2020, volvieron a arrojar un número negativo.

El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (Ocla), informó además que “en escenarios como el actual donde hay un fuerte deterioro de los ingresos reales de la población, hacen que proliferen las “ventas informales” que obviamente ninguna estadística puede registrar y además han crecido fuertemente productos que por precio sustituyen el consumo de lácteos, como rayados, bebidas con lácteos, y otros similares”.

Por su parte hay un interesante cambio en el mercado de las leches entre las refrigeradas y las no refrigeradas. Las ventas (en miles de litros) del período enero-octubre de cada año de leche fluida (refrigeradas y no refrigeradas), donde se puede ver por un lado el descenso generalizado en la venta de leches fluidas, además como van creciendo en participación las leches no refrigeradas en detrimento de las leches refrigeradas, y que la fuerte caída de este año es producto de comparar con una base alta del año pasado donde hay efectos del fenómeno “pandemia/cuarentena”. Una situación similar ocurre para las leches en polvo tanto enteras como descremadas.

Como dato ejemplificador, en 2015 se comercializaban 805 millones de litros de leche refrigerada y 392 millones de litros de no refrigerada, siempre tomando los primeros 10 meses. Este año se vendieron 393 millones de la primera y 586 millones de la segunda.

Es contundente es que las ventas y por ende el consumo, presentan en los últimos años una tendencia a la baja en general y una primarización del mismo (productos más básicos: leches fluidas no refrigeradas, quesos de pasta blanda y yogures bebibles de litro) en detrimento de aquellos productos de mayor valor agregado y por ende económico que obviamente afectan el mix de ventas de la cadena de valor láctea.

“Esta situación sin duda se da por un fuerte deterioro de los niveles de ingresos reales, fundamentalmente de los segmentos medios de la pirámide de ingresos, lo cual al margen de reducir el volumen de consumo, afecta el valor del mix de ventas haciendo que se facture un menor valor en las ventas internas, que claramente reflejamos en los análisis de la cadena de valor cuando mencionamos los bajos valores del VLE Mercado Interno en dólares respecto a otros países (que sería aún menor de no existir el fuerte retraso cambiario actual)”, indica el OCLA.

Y agrega: “Obviamente que el ‘congelamiento’ de precios, agudiza el proceso de menor recaudación de la cadena que seguramente desemboque, debido al menor incentivo, a una caída de la producción para el año próximo si no se revierte”, alertó.