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"No vamos a mejorar la seguridad vial siendo más severos con las sanciones"

El abogado Horacio Botta Bernaus, quien se especializa en derecho de tránsito, seguridad y educación vial, dijo que lo más urgente es "trabajar sobre los nuevos conductores". Habló de un desconocimiento de las leyes

El abogado especializado en derecho de tránsito, seguridad y educación vial HoracioBotta Bernaus reconoció que los conductores no conocen las normativas de tránsito, por lo que demandó la necesidad de trabajar sobre los nuevos a los fines de instruirlos correctamente.

La consulta de PUNTAL VILLA MARÍA se da en el marco del informe que días atrás este medio publicó con relación a los accidentes que a diario ocurren en las calles de la ciudad, en los cuales los motociclistas participan en 7 de cada 10 siniestros.

A ello le siguió el mirada desde el sector de la Salud, desde donde se admitió que muchos de los heridos que son asistidos en el Hospital Pasteur no utilizan el casco protector. Y también se abordó la temática desde la FundaciónEstrellas Amarillas, que desde hace años visibiliza la importancia de utilizar el casco protector.

“Lo más urgente que tenemos que hacer es trabajar sobre los nuevos conductores”, resaltó Botta Bernaus, y entendió que no se puede mejorar la seguridad vial “con voluntarismo o una pastilla mágica”.

“Mi preocupación es que está claro que el Covid nos lleva toda la energía, pero eso no puede significar dejar de hacer cosas por la seguridad vial, que empieza a mostrar cifras que van a ir creciendo”, lamentó el entrevistado.

Y para ello, sostuvo que se advierte un elevado nivel de riesgo, pero además “observamos un retroceso; primero se lo atribuimos a poco tránsito, entonces la gente se sentía liberada a no respetar ciertas situaciones; después porque no había muchos controles; y hoy cuesta mucho volver a las prácticas que hemos olvidado o que consideramos que no hay que tenerlas tan presentes”.

Consultado sobre cómo se puede combatir de manera práctica esta realidad, entendió que la prioridad es trabajar “sobre los nuevos conductores, que es lo que no estamos haciendo. Incluso se están dando prórrogas de licencia de conducir, que en algunos lugares llevan un año. Si queremos pensar en una sociedad más segura, tenemos que pensar en conductores más seguros”.

Formar a los conductores

Botta Bernaus diferenció la formación de conductores, ya sea de automóviles o motocicletas, aunque “si no hay una preparación adecuada para manejarlos, no vamos a mejorar en el mediano plazo porque los nuevos vienen formados casi todos por viejos conductores, con dos o tres charlas o consejos, y no hay una preparación para manejar en un tránsito cada vez más complejo”.

Entendió como necesario “fomentar una buena preparación para ser conductor. Tenemos una falencia muy fuerte, damos charlas de sensibilización, pero con eso no mejoramos a quien maneja. Pareciera que es una utopía”.

Y puso como ejemplo convocar a 40 personas de Villa María “y preguntarles qué saben de las buenas prácticas de seguridad vial, y te puedo asegurar que la respuesta es una pobreza bastante importante. El problema es que no conocen las normas. No vamos a mejorar la seguridad vial con voluntarismo o una pastilla mágica, ni siendo más severos con las sanciones”.

Sobre la incidencia de participación que tienen los motociclistas en los accidentes, dijo que se da por varias razones: “La primera es porque la moto, como vehículo, tiene 10 veces más posibilidades de participar en un siniestro vial que cualquier otro medio de locomoción, entonces el 70% no debe sorprender; pero otra razón es que los motociclistas aprenden en el mismo lugar que los autos, sin saber lo suficiente”.

El uso del casco

Botta Bernaus comparó la problemática vial con la pandemia, en cuanto al cumplimiento de determinadas exigencias, explicando que la obligatoriedad del barbijo en la sociedad “entró luego de una política de comunicación que no la utilizamos en tránsito”, mostrándose crítico sobre la promoción que se realiza acerca del uso del casco.

“Es fácil criticar al motociclista. Los jóvenes son los más sinceros, y es necesario cambiar a los tiempos de las nuevas generaciones. La Agencia Nacional sigue dando cursos, que no puedo creer qué va a sacar de esto un joven”, manifestó.

Y fue más allá al entender que es necesario “generar expectativas de aprender, con técnicas pedagógicas y un ida y vuelta. Conocer que no es lo mismo un tipo de 30 años que jóvenes de las nuevas generaciones”.

Insistió en que en materia de seguridad vial, “el Estado dice que todos los problemas son nuestros, entonces no se hace cargo que tiene la función de enseñar, la responsabilidad de fomentar la correcta preparación de un futuro conductor y habilitarlo cuando tenga las condiciones para hacerlo. No dice que no hay un sistema de seguimiento de conductas de riesgo y la suspensión o no de licencias de conducir. Pero cuando pasan las cosas, dicen que es culpa del ciudadano”.

Como salida, es necesario plantear “una seguridad vial de causas, por qué el motociclista no usa casco. Preguntemos. Hace falta que la cultura se imponga, no porque se le diga a la gente que use casco, lo va a hacer. Hay frases fuerte como si tenés cerebro usá casco; está lleno de descerebrados Villa María. Creo que en vez de buscar culpables, hay que buscar causas”.

De igual manera, explicó que no existen “resultados mágicos”, sino que es necesario prolongar en el tiempo una política de seguridad vial. Y puso como ejemplo Sunchales, “donde se trabajó y después de 10 años la tasa de uso del casco es del 97%, y antes era del menos 10. Ahí está el resultado, los chicos van entendiendo. Entonces hay que tener coherencia”.