Una foto que no fue, la caravana a la mitad y un pueblo en el medio de peleas
Lo que sí obtuvieron Jorge Rafael Videla y el presidente Raúl Ricardo Alfonsín, en 1978 y 1986, no se pudo realizar ayer ya que el plantel del seleccionado argentino de fútbol y las autoridades de AFA organizaron junto con las fuerzas de seguridad del gobierno de la provincia de Buenos Aires, de las fuerzas federales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un recorrido que no contempló el paso por la Casa Rosada.
Así, el presidente Alberto Fernán-dez pudo celebrar sólo a través de sus redes sociales el multitudinario recibimiento de la ciudadanía en las calles y reflexionó que la jornada "quedará para siempre en nuestros corazones".
"Celebro el modo en que el pueblo se volcó a las calles para homenajear a nuestra selección y al equipo técnico", escribió en su cuenta de Twitter.
El Presidente, quien permaneció en la Residencia de Olivos durante la jornada, acompañó su posteo con una foto aérea de los alrededores del Obelisco, donde se manifestó una multitud.
"Millones de argentinos y argentinas en las calles, en un diciembre distinto, que quedará para siempre en nuestros corazones", remarcó el mandatario.
En el mismo hilo, Fernández resaltó: "Todas y todos pudimos agradecer en unidad y armonía la enorme alegría que nos han brindado. Como Presidente me sumo a ello".
En tanto, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, calificó de "festejo histórico" el recibimiento que ayer le dio el pueblo argentino a la selección nacional de fútbol.
"Un festejo histórico con 5 millones de argentinos en la calle, después de horas de caravana sin avanzar más que pocos kilometros, la selección llevó la Copa al cielo y dio una vuelta olímpica aérea en naves de PFA (Policía Federal Argentina) y Prefectura para ver desde allí el inmenso agradecimiento del pueblo", escribió Fernández en su cuenta de Twitter.
Y señaló que "con helicópteros de la Policía Federal y de Prefectura,los campeones del mundo sobrevolaron los espacios colmados de hinchas. Con varios millones de personas compartiendo, dieron una enorme vuelta olímpica".
"¡Felicitaciones chicos! Son leyenda y orgullo de todos los argentinos", concluyó el ministro.
En el medio, queda mucho análisis para hacer, ya que las diferencias políticas entre Alberto Fernández y Claudio Tapia son desde el inicio de la actual gestión del Presidente y la buena relación del dirigente sanjuanino con el ministro Berni viene desde el trabajo de ambos en el fútbol de ascenso y los operativos de seguridad, por sólo citar dos coincidencias puntuales. Desde el Gobierno argumentaron que "los jugadores no vinieron por problemas de tránsito,y no por nada nada más, está todo desbordado", señalaron fuentes a NA.
En el medio quedó la gran movilización popular, tal vez la más importante de la historia en la Argentina, que no pudieron cerrar el sueño de ver a los campeones del mundo con la Copa, y sí terminar la jornada con imágenes de represión y destrozo en el Obelisco.
Pese a que Gabriela Cerruti, vocera presidencial, afirmó en su cuenta de Twitter: "¡Sigamos celebrando en paz y mostrándoles nuestro amor y admiración!", eso no sucedió ya que hubo fuerte cruces entre algunos simpatizantes aún movilizados cuando caía la noche ayer en CABA y las fuerzas policiales en la zona del Obelisco.
En el medio de toda esta maraña de lo que fue y no sucedió, lo que debió haber sido y no ocurrió, quedaron millones de argentinos que estuvieron en las calles del AMBA para observar el paso de la caravana con los campeones del Mundo y prolongar el festejo con los protagonistas que al final quedó trunco.
Desde hoy comenzarán los análisis de distintos sectores: los del fútbol, los de la política partidaria con presencias en oficialismo y oposición, estarán al orden del día,mientras el país se apresta a celebrar la Nochebuena y Navidad con la alegría de la obtención de la tercera Copa del Mundo.