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Cristian Ambrosini: "En Emiratos estoy muy cómodo, pero se extraña mucho"

El villamariense es asistente técnico de Ajman, un club ubicado en la costa del Golfo Pérsico y que disputa la liga de Emiratos Árabes Unidos. Llegó hace dos meses y relata cómo es la adaptación a una cultura totalmente distinta

Cristian “Titán” Ambrosini se formó y educó en una familia que respira vóley. Fue jugador de Rivadavia y luego comenzó su carrera como entrenador, esa profesión que lo llevó a integrar seleccionados y hoy lo deposita en los Emiratos Árabes Unidos.

Convocado por el entrenador argentino Pablo Del Grecco, quien estuvo dirigiendo al Villa María Vóley en tiempos de Liga Nacional, no lo dudó y se fue a buscar su primera experiencia en el exterior.

Hace dos meses que vive una cultura totalmente distinta a la acostumbrada por estas latitudes, el idioma, la religión, las comidas y por supuesto la actualidad del vóley.

Puntal Villa María dialogó con el exentrenador de los canarios y dijo: Hace algunos días arrancamos la Liga, fue la primera fecha que jugamos ante Yaba Balalí de Dubai y perdimos 3-0, nos cruzamos con un equipo fuerte, vienen de perder la final de la copa que se jugó hace un mes.

Durante esta semana jugamos el vienes 10, luego el 17 de diciembre y después habrá un parate hasta el 21 de enero porque hay una competencia de selecciones que se disputará en el Golfo Pérsico”.

-¿Cómo ha sido la adaptación con el plantel?

-Estoy muy tranquilo, me siento muy relajado porque los chicos, sobre todo los locales, son afectuosos, intentan acercarse al igual que yo, y más allá del idioma que impide, mantenemos comunicación con lo poco que manejo de inglés, debido a que los jugadores en este país lo tienen como segunda lengua.

“Titán” también agregó: “También me relaciono mediante Pablo Del Greco, que sí habla mejor que yo el idioma inglés y es un nexo, lo mismo sucede con los jugadores profesionales que son extranjeros, hay uno que es de Brasil que habla portugués y me ayuda bastante a comunicarme con los chicos, otro es canadiense y nos comunicamos a través de la misma lengua. Con él compartimos muchas horas juntos durante el día y la semana en la parte de entrenamiento y fuera”.

-¿Qué balance hacés del tiempo que llevás en Emiratos?

-Hace dos meses y medio que estoy, tranquilo y bien, en cuanto al vóley bárbaro, sí me cuesta adaptarme en algunas cosas y creencias, al estar lejos de mi familia, sí es cierto que no aprendí el idioma árabe, salvo algún saludo.

Es un país que tiene su cultura muy distinta a la Argentina, ¿cómo te llevas en ese sentido?

-La voy conociendo de a poco, hace días se terminó de construir una mezquita al lado del club y hay momentos del día donde se realizan rezos y se escucha en los altoparlantes y también durante el entrenamiento hay un momento de una canción que debemos parar el entrenamiento debido a que los jugadores cantan y rezan, durante 10minutos.

En cuanto a las comidas, son ricas, con muchas especias, se come mucho cordero, pollo, arroz, por ahí al no estar acostumbrado no como tanto pero sí dos o tres veces por semana.

-¿Cómo es tu situación contractual?

-Tengo contrato por una temporada, no sé qué pasará al final de la misma, si me van a llamar de nuevo o no, pero no estamos con la cabeza en eso, recién está empezando la liga así que falta bastante, considero que es una decisión que hay que tomar una vez que termine, pero por ahora viene bien, cumpliendo con las expectativas, intentando crecer todo el tiempo en lo personal y poder transmitir mi experiencia.

-¿Qué diferencia encontrás con el vóley argentino?

- La Liga Argentina hoy es la número 3 del mundo, es como que la liga de este país está creciendo y es bastante parecido a lo que pasaba en Argentina hace 20 años, cuando estaba arrancando. Parecido a lo que era hace un tiempo la Liga A2, por ejemplo acá son dos o tres chicos profesionales y el resto trabaja, si bien todos son pagos, hay diferencias, y tienen otras responsabilidades. Hay varios países en el Golfo que ya empezaron a meter tres profesionales en cancha y la sensación que tengo es como que va a avanzar a tres profesionales extranjeros. Hoy la Liga es pareja, no hay equipos flojos. Están los más grandes que hace un tiempo vienen jugando y luego se viene el resto donde está el equipo de Ajman, que pelean por el cuarto puesto para entrar a los playoffs, es una competencia muy atractiva.

-¿Qué aspectos positivos rescatás y cuál es el lado negativo?

- Lo más positivo es la calidad de vida, no la comparo con ningún lado del mundo, si bien en algún momento tuve la posibilidad de estar tres meses viviendo en Francia, no por vóley, sino por otras situaciones, la calidad de vida es más alta en este país, es difícil sacarse de la cabeza la cultura nuestra del cuidado en dos sentidos, el de la inseguridad, el estar alerta, eso no sucede acá, a nadie se le ocurre tocar algo del otro, podés andar tranquilo por cualquier lugar y a cualquier hora.

Otra de las cuestiones que inclinan la balanza es el bolsillo. No existe la incertidumbre con la que vivimos en Argentina en saber qué pasará mañana en cuanto a lo económico .

Lo negativo es estar muy lejos, es duro, la familia, mi pareja, mis amigos, pero esos son los costos y riesgos que se corren cuando uno decide irse a otro país y hay que adaptarse.

-¿Y en cuestión de pandemia cómo anda todo?

-Sobre ese tema no se habla casi , en los espacios cerrados es obligatorio usar el barbijo, pero nada más, la gente ya está casi en su mayoría vacunada con la cuarta dosis. A nosotros antes de los partidos nos hisopan los miércoles si jugamos los viernes, en los estadios deportivos se asiste con PCR negativo y no hay información de contagios.