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Con el último "aullido"

Argentino derrotó 1-0 a Rivadavia con un gol de Jorge Martino a los 90'. Cuando los penales parecían la única forma para decretar a un ganador, con el tiro del final se produjo el estallido en barrio Nicolás Avellaneda

Con el tiro del final de Jorge Martino, Argentino venció 1-0 a Rivadavia y clasificó a semifinales del torneo Apertura “Francisco Fiandino” de la Liga Villamariense.

En barrio Nicolás Avellaneda, el “aullido” del final fue un estallido. El “lobo” lo había buscado de principio a fin, pero lo encontró con una media vuelta impredecible e inesperada de Jorge Martino, que con una fe que mueve montañas se atrevió a sorprender a un Berardo que era figura. La pelota pegó en la base del poste derecho y tras recorrer la línea, ingresó junto al segundo palo.

El duelo fue palo y palo. Ya no quedaba aliento, lo habían entregado todo y los penales eran la forma para destrabar un cotejo que ambos pudieron ganar.

A “su manera”, Argentino lo fue a buscar. Con mucho juego, tenencia y cambio de ritmo, volvió a generar más y mejores situaciones que el “verde”, que curiosamente en ambos partidos fue práctico, quizás más directo e igualmente peligroso en sus arribos.

Uno buscó y el otro contestó. El “lobo” jugó más y transformó a Berardo en figura, y el “verde”, con pelotas detenidas bien dirigidas por Claudio Díaz, encontró la mejor fórmula para llamar a intervenir a Leonel Luciani con idéntico protagonismo que su colega.

Aquel grato espectáculo del primer tiempo, sólo le faltó el gol, que es precisamente la sal del fútbol.

El complemento los fue cansando y el compromiso con el trato del balón ya no fue el mismo. Se dividió más, se forcejeó bastante, se hizo áspero por pasajes, pero con muy buena actitud por parte de ambos. Hasta dio la impresión de que nuevamente Argentino fue más en el primer tiempo y Rivadavia tuvo para ganarlo en el complemento.

Berardo fue vital para que los dirigidos por Gustavo Miranda hicieran pie, porque Argentino atropelló con buen ritmo y profundidad en su cancha, y el “1” le tapó los primeros intentos a Carrera y Berazategui, antes de los 10’.

Entonces Medina patrulló, y los 3 que lo acompañan en el mediocampo saben con la pelota (Díaz, Bustamante y Zabala). Pereyra se proyectó con sorpresa, y con un centro forzó a Luciani a actuar para negarle el gol a Zabala (10’).

Era un partidazo, porque el local ratificó que juega lindo y bien. Fuente le bajó el balón a Berazategui, que definió. Berardo, a puro reflejo, salvó su arco y envió al córner, tapando un misil.

Ñáñez repartió rápido y preciso, Candiotto eligió sorprender con más diagonales, y se sumó al circuito de Martínez y Berazategui, y el vértigo de Carrera tuvo pausas exactas en Fuente. Firme atrás, fue por todo el “lobo”, pero Berardo se lo volvió a negar a Berazategui, y un centro de Carrera, fue desviado por el taco de Fuente (apenas desviado contra el palo).

El “lobo” se cansó de errar y el “verde” piensa con Díaz. Con menos tenencia tuvo 3 claras: cabezazo elevado de Bustos, y dos intervenciones decisivas de Luciani ante un frentazo de Vincenti y un remate rasante de Zabala, producto de 3 pases de “Lana” Díaz.

La lesión de Fuente le quitó pausas al “lobo”, que avisó en la última, cuando Martínez le ganó al cierre de Lorca, pero elevó ante Berardo.

Argentino reanudó con idéntica postura agresiva, pero sin Fuente sus intentos fueron previsibles y vertiginosos. La visita se paró bien en defensa, Berazategui no pudo con sus tiros libres y al local se le pasó su cuarto de hora.

Pese a la lesión de Cuello (ingresó Demarchi), Rivadavia se mostró firme atrás y lo tuvo para ganar cuando adelante apareció Bustos.

Se unió a Bendazzi, que le devolvió la pared en el área y su centro no fue conectado por milímetros por Díaz en el área chica (16’).

Medina no sólo recuperó, sino que asistió a Díaz, quien frente a Luciani le cedió el gol a Bendazzi, pero Chipana salvó (19’).

Argentino respondió con la impronta de Candiotto, pero Berazategui desvió su intento. Candiotto se lesionó y Franco ingresó para aportar su vértigo y su marca ante Zabala. El juego perdió precisión con el cansancio y el miedo a perder, que siempre aparece.

Los penales parecían una fija, cuando los defensores empezaron a “sacarla para que no vuelva”. La gente gritó gol cuando Centeno probó de lejos, pero Berardo estaba bien ubicado y la vio salir.

Romero volvió atrás. Lo envió a Franco de defensor y puso a Cristian Fernández para ganar. Le devolvió pausas, pases y tenencia. Martínez no conectó por poco un tiro libre de Berazategui (39’).

Era 0-0, pero la fe de Jorge Martino mueve montañas. Golazo a los 90’. Final feliz para el “lobo”, que con el último aullido se comió a un gran candidato a la corona.

Síntesis del partido

Argentino: Leonel Luciani; Agustín Centeno, Jorge Martino, Cristian Sanabria y Mauro Chipana; Pedro Berazategui, Isaias Ñáñez e Isaías Candiotto; Benjamín Martínez; Mauro Fuente y Diego Carrera. D.T.: Christian Romero.

Rivadavia: Marcelo Berardo; Francisco Cuello, Tomás Lorca, Andrés Vincenti y Joaquín Pereyra; Jonathan Zabala, Lucas Medina y Matías Bustamante; Claudio Díaz; Matías Bendazzi y Maximiliano Bustos. D.T.: Gustavo Miranda.

Gol: S.T. 45’ Jorge Martino (A).

Cambios: P.T. 44’ Facundo Turina por Mauro Fuente (A). S.T. 13’ Maximiliano Demarchi por Cuello (R); 31’ Nahuel Franco por Isaias Candiotto (A); y 38’ Cristian Fernández por Chipana (A).

Suplentes: Gino Valenti, Matías Piovano, Tomás Cacciavillani y Gustavo Martínez (A); y Ezequiel Oliva, Bruno Balbas, Valentín Cesca, Agustín Pérez y Lautaro Roberto (R).

Expulsado: S.T. 49’ Vincenti (R).

Amonestados: Carrera, Sanabria, Candiotto y Ñáñez (A); y Bustos, Bendazzi y Díaz (R).

Árbitro: Richard Moyano.

Asistentes: Javier Pérez y Marcelo Mallada.

Cuarto juez: Nahuel Fernández.

Reserva: Argentino 2 (Uriel Gaitán y Facundo Ledesma) - Rivadavia 2 (Tomás Ribba y Agustín Pérez). Clasificó Rivadavia.

Estadio: Argentino.