Villa María | sequía | Dólar | impacto

Admiten que hubo proyectos inmobiliarios que se dieron de baja

Gustavo Martinotti, titular del Colegio de Arquitectos local, sostuvo que se advierte una recesión en el sector, pero que todavía “estamos en niveles normales de trabajo”. Algunas inversiones que estaban previstas se postergaron, y otras no se llevarán a cabo

“Hubo una recesión en la actividad, que no fue grave como en otros momentos ya que hubo casos mucho más evidentes. Acá hay una baja que se nota, pero todavía estamos en niveles normales de trabajo”, precisó Gustavo Martinotti, titular del Colegio de Arquitectos, consultado sobre la realidad del sector de la construcción en la ciudad.

Días atrás, la provincia informó que según el relevamiento de la Dirección General de Estadísticas y Censo, el costo de la construcción aumentó un 3,05 por ciento, y que la variación con relación al mismo período del 2017, fue del 29,43 por ciento.

Al respecto, Martinotti consideró que si bien el índice se realiza en la ciudad capital, los resultados “se replican en toda la provincia. Más allá de tener una base de partida similar, en el interior es un poquito más caro por el costo de logística y también la incertidumbre que existe”.

El arquitecto entendió que con el movimiento del dólar “todavía no se refleja la devaluación del peso. Si tomás el índice de la construcción debe rondar al mes de julio el 20 por ciento. El índice contempla todo los rubros, pero por ejemplo la mano de obra no tuvo el impacto. Hay muchos materiales que dependen del dólar, como el aluminio, o insumos para ascensores. En ellos no hay que esperar el aumento. En promedio, un ascensor para un edificio de 10 pisos vale 70 mil dólares”.

Entendió que en los diferentes rubros que componen el índice, “existen materiales a los que les cuesta más repuntar el tema de los aumentos”.

Suba en la tasa y proyectos que directamente desistieron

Para Martinotti, los vaivenes económicos que tuvieron al dólar como principal protagonista fueron en realidad el “segundo impacto” que afectó a la región que tiene a Villa María como cabecera.

“El primero fue la falta de venta por la sequía. El tema de la baja exportación de grano fue una cuestión considerable para el ingreso de divisas a nivel nacional, imaginate para nosotros que dependemos del campo”, sostuvo el titular del Colegio de Arquitectos.

Sobre la recesión en la actividad a nivel local, consideró que la mejor estadística “es el ingreso de expediente, que se resintió. Probablemente ahora se pueda dar un incremento en el ingreso porque en estos días se publicó en el Boletín Oficial el nuevo valor básico para el cálculo de aporte al Colegio, que pasó a 8729,26 pesos (estaba en 6.983,41 pesos desde el 1 de agosto de 2017). Esto lo que va a generar es que como tenemos hasta el 27 de agosto para liquidar a valor histórico, en estos cambios de tasa ingresan nuevos expedientes”.

El último cambio de tasa fue del 35 por ciento, y a este incremento los arquitectos lo aguardaban para diciembre pasado, aunque recién se logró avanzar y cristalizarlo en los últimos días.

“Existe recesión en la actividad, pero no fue grave como en otros momentos. Acá hay una baja que se nota, pero todavía estamos en niveles normales de trabajo. Esto indudablemente atenta contra nuevos proyectos, que en algunos casos fueron puestos en stand by hasta el año que viene, y otros directamente desistieron de hacerlo”, recalcó.

Aunque para el entrevistado lo más grave es que cuando hay un repunte del dólar, “lo que tiene relación directa al dólar aumenta en forma inmediata, y lo que es construcción, lo último que se vuelve a acomodar es el valor de la unidad. Vos por un tiempo absorbés con un mismo valor el incremento del dólar y los materiales”.

Y lo graficó con un ejemplo: “Un departamento históricamente en pozo está entre los 50 y los 55 mil dólares, promedio, de 40 metros cuadrados. Hoy se pueden llegar a conseguir unidades en pozo en 34 o 35 mil dólares. Se está esperando que se amesete el dólar. El dólar garantiza que no tenes la pérdida de capacidad de valor”. 

Entendió que el refugio para los inversionistas  “son las propiedades”, en virtud de que el precio “en algún momento tiene que recuperar su valor histórico. Hoy, a todos los que preguntan qué hacer, tienen que invertir en ladrillo”.

Daniel Brusa.  Redacción Puntal Villa María.

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