"El fútbol es un hecho cultural"
Un profesor del fútbol mundial, Fernando Signorini, llegó ayer a la ciudad y hoy a las 19 debatirá con los futboleros que se concurran al Auditorio del Rectorado de la UNVM, en Entre Ríos 1431.
Signorini es mundialmente reconocido por ser un preparador físico que trabajó con César Luis Menotti y Carlos Salvador Bilardo, que preparó físicamente y devolvió al fútbol mundial a Diego Armando Maradona y lo acompañó en su etapa como DT en la selección argentina, contando con Lionel Messi entre sus dirigidos.
Ayer compartió 2 horas con trabajos de campo en cancha del Club Deportivo Argentino, entidad que organiza en forma libre y gratuita la clínica. Los DT y PF, amantes del fútbol agradecidos, tendrán hoy la posibilidad de debatir sin tiempo.
Siempre con enorme predisposición y generosidad, previamente dialogó con diferentes periodistas y recordó: “Hace 15 años conocí Villa María. Muy linda ciudad”.
A partir de ese momento se abrió a la propuesta. Con su carisma comenzó a capacitar y a manifestar sobre sus vivencias en el fútbol. “Me tocó toparme en Barcelona con un personaje único e irrepetible como Diego (Maradona)”.
Explicó: “Las anécdotas con Diego son interminables, porque a este chico le pasaban cosas todos los días. Vieron que a uno le pasa que mira para atrás y no le pasó nada en un montón de días, bueno a Diego le pasaban cosas todos los días de su vida”.
Signorini destacó: “Diego fue transformado en un objeto de consumo. Si no le pasaban cosas, se las producían. Allí empecé una vida exageradamente increíble, que ni en mis mejores sueños hubiese imaginado transitar”.
“No existía esa profesión”
Imperdible. Cada palabra suya es un misterio develado, o una situación mágica e inesperada que le fue pasando y le sucede a cada paso. “Viajé con mil dólares a Europa, porque me interesó conocer a Menotti, que me impactó con sus dichos. Él estaba en Barcelona”.
Allí conoció a Maradona: “Me contrató cuando sufrió la lesión en su tobillo en Barcelona. Diego inventó una profesión, que fue la de preparador personal. No existía en el fútbol, que es un deporte de equipo. Fui el afortunado que Diego eligió para prepararlo”.
Como si fuese un predestinado se insertó en la inigualable vida de Maradona. “Eternamente agradecido a Diego, pero también debo agradecerle a ese vasco de 1,90 metros que se llama Andoni Goikoetxea Olaskoaga, marcador central de Athletic de Bilbao, que le partió el tobillo a Diego el 4 de septiembre de 1983”.
Describió: “Esa fue la razón por la que Diego me invitó a ser su preparador físico personal. Necesitaba alguien que se dedicara a él. Lo que para él representó un dolor por esa agresión brutal que recibió y le generó dudas acerca de volver a jugar al fútbol y hasta a volver a caminar para mí fue la llave que me abrió la puerta a una vida impensada”.
Resaltó: “Claudia Villafañe me llamó. Yo vivía lejos del barrio en el que estaba la mansión de Diego. Le dije que estaba flojo de finanzas, se había terminado la hora de micros y le contesté: ‘Voy mañana’. Al día siguiente arreglamos y empezamos a trabajar”.
“Diego fue un pibe extraordinario”
Apuntó a los críticos de Maradona. “Yo no sé quién demonizó a Diego, pero fue un pibe extraordinario, de un corazón enorme”.
Agregó que “lo único que diferenció a Maradona de otros buenos pibes fue que jugó al fútbol como los dioses. Fue un monstruo, pero del fútbol”.
Remarcó: “Diego tenía 22 años, y yo le llevaba 10 años, pero el mundo, sobre todo el mundo de los negocios, le había puesto sobre sus hombros obligaciones de enorme peso y expectativas, como la de 44 millones de argentinos”.
Consideró que “nadie lo preparó para soportar esa mochila. ¿Quién lo iba a preparar a un chico que nació en Villa Fiorito? No salió de la Universidad de Harvard”.
Recordó: “María Eugenia Vidal dijo para qué vamos a hacer universidades si sabemos que los pobres no llegan. Diego no hubiera llegado a la universidad. ¿Qué hubiera sido de Diego si no jugaba al fútbol? Quizás un delincuente”.
Calificó al fútbol como “un salvador de estos pibes como Diego, Tevez, Riquelme, Agüero y tantos otros. Su magia para jugar al fútbol fue la que los salvó”.
Fútbol: una excusa para ser feliz
Indicó: “El fútbol tenía que ser una maravillosa excusa para ser feliz. Eso dijo Menotti y, seducido por esa frase, fui a buscarlo”.
Sostuvo: “Menotti dijo que ganar es muy importante, pero mucho más importante son los medios que se utilizaban para lograr ese fin”.
Remarcó: “No sirve ganar con trampa. Es una porquería. Eso me pareció fantástico. Y más ahora, en medio de tanta crisis, el fútbol es un arma espectacular para dotar de buenos valores”.
Enfatizó: “Los profesores y los técnicos tenemos que esmerarnos para guiar a los niños de la mejor forma en una sociedad con tantos problemas. El mundo del negocio y la luces del fútbol me tiene al margen”.
“No quiero ser oveja de ese rebaño”
El profesor señaló: “No quiero ser oveja de ese rebaño. Quiero pensar por mí mismo y estoy más que convencido de que el futuro del fútbol argentino se iguala al de las grandes ciudades del país”.
Afirma: “Hay que buscar el futuro en el pasado. En ese pasado que nos hizo felices y conocidos, respetados, admirados, imitados y hasta envidiados”.
Apuntó: “Como país, hoy nadie en el mundo nos admira, ni nos imita y estamos en graves problemas. Insertos en una decadencia de valores desde el punto de vista cultural, muy preocupante”.
Destacó que en la Escuela de Técnicos de Menotti, donde trabaja, “se debate”: “Hay que debatir en profundidad. Yo conozco gente que no tiene títulos, pero tiene una experiencia enorme y en el fútbol el conocimiento empírico es clave”.
“El fútbol es un hecho cultural”
Remarcó que “el fútbol es un hecho cultural”.
Apuntó: “Es una construcción cultural de las clases populares mucho más ligado a lo artístico que a lo científico. Nos estamos intoxicando demasiado con esto de darle tanta participación al conocimiento científico, al desarrollo de la tecnología, a la utilización de drones, de GPS, neurociencia. En Villa Fiorito y Fuerte Apache no había nada de eso”.
Afirmó: “Capacitarse y recibir un título te habilita legalmente, pero Dante Panzeri ya decía en su libro: ‘Fútbol, dinámica de lo impensado’ que los viejos maestros estaban llenos de verdades, pero tenían poca cultura, fueron reemplazados por los más preparados, que tienen más cultura, pero no tienen verdades. Yo respeto a esa gente llena de verdades de fútbol”.
Explicó: “Tampoco se trata de estar haciendo siempre lo mismo. Un amigo decía que el avestruz hace muchos años que está en el campo y no aprendió a andar a caballo. Pero aquel que tiene sensibilidad, conocimientos de este juego, que es el más complicado y misterioso de todos los juegos, debería estar habilitado para dirigir”.
Por último, consideró: “Me preguntan quién fue mejor. Diego y Lionel son para disfrutar y admirar, no para comparar”.
Agregó: “No son jugadores para ser explicados, sino admirados, salvo que uno sea vanidoso o estúpido. ¿Cómo se hace para explicar un paisaje maravilloso? Un amigo se iba a recorrer Bariloche, Villa La Angostura, San Martín de Los Andes y le dije: ‘Sacá fotos, porque eso no tiene explicación’”.
Insistió: “El fútbol tiene más de 130 años. ¿Cómo puede decir un tipo de 35 que Diego o que Lionel fueron el mejor de la historia? Es un error. ¿Por qué se arrogan ese derecho? Tendrían que haber jugado los mismos partidos, contra los mismos rivales”.
Estimó: “Uno puede decir quién le gusta más. Los dos fueron extraordinarios. Soy hincha del fútbol. Me gustan los que juegan mejor. No me gusta mezclar el fútbol con el nacionalismo, los himnos o los escudos. Por suerte los dos nacieron en Argentina. Pero son para disfrutar, no para comparar como Pelé, Puskás o Gento”.
Imperdible. Hoy debate a las 19 en el Auditorio del Rectorado.