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La falta de gasoil provoca una odisea a transportistas y productores rurales

El problema, lejos de solucionarse, sigue agravándose en el interior

Según la Real Academia Española (RAE), la odisea se define por un cúmulo de peripecias que debe vivir una persona durante un viaje largo. Es la perfecta descripción de lo que padecen desde hace un par de semanas los transportistas, especialmente en el interior del país, por la escasez de gasoil. En espejo, lo mismo sufren los productores agropecuarios que se encuentran en el arranque de la cosecha gruesa y sin poder asegurar la provisión de combustible para entrar al lote y luego para llevarlo al acopio cercano o directamente al puerto.

Todo está generando una gran demora en cada una de las labores y un sobrecosto no estimado en la previa. Esto último porque cada transportista debe pasar más horas en viaje hasta llegar a destino, y además no siempre paga por el litro de gasoil lo que indican los surtidores oficiales. Ante la escasez, hay un cúmulo de experiencias de camioneros que debieron pagar hasta 200 pesos por cada litro. Naturalmente, más horas de viaje son más horas de gastos. Y lo que están relatando los transportistas que se acumulan en las estaciones de servicio para cargar los 2 mil pesos o los 100 litros que se venden como máximo, es que un viaje de medio día les insume más de 24 horas por las necesarias paradas que realizan para ir cargando el tanque.

Lo mismo ocurre con el productor agropecuario, que debe salir con las cisternas para abastecer a la cosechadora que espera en el lote, a la camioneta, al tractor y al camión que debe llevar los granos al pueblo cercano. Algunos -los que pueden- optaron por el silobolsa “hasta que aclare el panorama”.

Pero la falta de gasoil no será gratuita porque muchos corren contra reloj con la madurez de la soja, que deja una ventana de corto plazo para ser cosechada. Si hay demora, el grano puede terminar en el suelo.

Se necesitan 900 mil camiones para la soja

En el tramo inicial de la cosecha gruesa, que naturalmente avanza más rápidamente en la soja, pero que incluye también al maíz, el girasol y el sorgo, estos últimos dos en menor escala, el traslado de granos pasó a ser un problema central por la provisión de combustibles.

Según la Bolsa de Comercio de Rosario, en esta campaña van a ser necesarios unos 900 mil camiones para trasladar la oleaginosa a esa ciudad portuaria.

Según la entidad, se espera que el Gran Rosario reciba 31,2 millones de toneladas de soja a lo largo de la campaña comercial 2021/22, solo considerando el grano de origen nacional. Aunque esto resulta en una caída de unos 2,2 millones de toneladas con relación a lo que ingresó en la campaña que acaba de finalizar, producto de la menor producción a nivel país, la participación del Gran Rosario en el flujo de mercadería nacional crecería entre campañas, alcanzando un total cercano al 78% de la producción de soja de Argentina en la 2021/22. En cuanto al medio de transporte a través del cual ingresará el poroto a la zona, se estima que el 86% de la mercadería ingresará por camión, 13% por ferrocarril, con el 1% restante por barcaza.