La soja, con más poder de compra frente a maquinaria y bienes de capital
La oleaginosa perdió terreno frente a insumos como el gasoil y servicios como el flete, influenciados por el alza del petróleo en los últimos meses
La soja gana poder de compra respecto a la inversión en maquinaria y bienes de capital, lo que se constituye en una buena noticia por la necesidad del sector agropecuario de renovar tecnología. Sin embargo, en el otro platillo de la balanza la oleaginosa no muestra un comportamiento favorable frente a los costos del gasoil, fletes, y la reposición ganadera. Se encuentra en un mix con los precios actuales.
Así lo apuntó el último informe de Coninagro que analiza el poder de compra de productos clave de la producción agropecuaria en Argentina.
Este indicador mide la capacidad de estos productos para adquirir una amplia gama de insumos, costos e inversiones del sector, que incluyen herbicidas, fletes, maquinaria y otras 20 variables analizadas.
El objetivo del estudio es monitorear la evolución de las relaciones entre precios y costos en el agro, proporcionando una herramienta clave para evaluar el poder de compra de los productores. “A través de un enfoque basado en el análisis insumo-producto, se logra una visión integral de las dinámicas de costos y precios, ofreciendo una perspectiva valiosa sobre la competitividad del sector”, detalla el informe de la entidad cooperativista.
Allí se remarca que en la etapa final de la cosecha de la campaña 2025/26, y ante la proyección de una robusta producción a nivel nacional, la soja presenta un escenario de costos relativos mixto. La Bolsa de Comercio de Buenos Aires proyecta una producción nacional de soja de 51,1 millones de toneladas, apalancada por excelentes rendimientos en la región centro y norte del país.
Concretamente, el rubro de los bienes de uso, capital e inversiones inmobiliarias presenta las mayores oportunidades del análisis, con reducciones significativas y favorables en las cantidades de grano requeridas en comparación con el mismo mes del año pasado.
El costo de construcción exhibió una mejora del 12,9%, demandando 2 toneladas de soja para levantar un metro cuadrado, aunque permanece un 14,5% por encima de su promedio histórico. Por su parte, el valor del metro cuadrado de un inmueble exige 6,8 toneladas de soja, evidenciando una mejora interanual del 19,4%.
En el segmento de bienes de capital, la adquisición de una camioneta (Hilux 4×4) requiere 115 toneladas de grano, marcando una mejora del 16,8% y siendo de los pocos bienes que se encuentra más económico en términos relativos (-2,7%) que su promedio histórico de cinco años.
En tanto, para comprar un tractor se necesitan 430 toneladas de soja, reflejando una clara mejora del 18,4% frente a las 528 toneladas exigidas el año pasado.
Las sembradoras demandan ahora 338 toneladas de soja, marcando un abaratamiento relativo del 21,3%. Finalmente, la oleaginosa consolida la mayor ganancia de poder adquisitivo respecto a las cosechadoras, con una mejora del 27,4%: para adquirir una unidad se precisan hoy 1.283 toneladas de soja, una baja notable frente a las 1.768 toneladas del año anterior.
Sin embargo, la relación ganadería-soja exhibe un fuerte retroceso. La reposición de invernada exige hoy 14,5 kilos de soja por kilo de ternero, lo que representa un encarecimiento del 16% frente a la campaña pasada. En la serie histórica, esta es la mayor pérdida relativa general, quedando un 64,3% por encima de su promedio de cinco años.
Finalmente, dentro de las relaciones negativas, también se destaca el deterioro frente al gasoil (de fuerte suba por la guerra de Oriente Medio), se necesita 17% más soja que hace un año y 48% más que en el promedio de los últimos 5 años para adquirir un litro. La relación es 5,1 kilos de soja para adquirir 1 litro de gasoil. Respecto a los fletes, se necesita 2% menos soja que hace un año, pero 33% más que el promedio de 5 años.
En insumos las variaciones son menores, se necesita 5% más soja para comprar glifosato que hace un año y 7% menos para comprar fosfato monoamónico.