Soja y maíz, por debajo de los rindes históricos en la zona
El último informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba da cuenta de la merma en la producción que provocó la grave sequía de principios de este año
Las consecuencias de la sequía que afectó a la región se ven en amplias zonas que siguen mostrando problemas de suelo, pero también en los resultados que arrojó la campaña agrícola de soja y de maíz a nivel zonal.
Así lo deja en claro el último informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, en donde se da cuenta de la caída que tuvieron los rindes de ambos cultivos en la última campaña, en donde los registros quedaron por debajo de los valores históricos.
Otro dato importante, destacado desde la entidad provincial, tiene que ver con que el maíz terminó siendo más rentable que la soja para los productores. Esto debido a que los precios internacionales permitieron el repunte en la rentabilidad del grano.
Menos márgenes
Según el informe difundido desde el Departamento de Información Agroeconómica de Córdoba, sólo el Departamento San Alberto logró mejores rindes que el año pasado en materia de producción sojera, mientras que en el caso de Villa María, se ubica dentro de las zonas más complicadas.
“Con excepción de San Alberto, todos los departamentos de la provincia tuvieron una caída en los rendimientos respecto al ciclo previo, impactando en los resultados obtenidos. General San Martín, Tulumba, Río Primero y Colón fueron los departamentos más afectados, con rendimientos por debajo de la media”, señala el informe difundido a los medios.
“En campo propio, el departamento San Alberto cuyo rendimiento se obtiene de lotes bajo riego, obtuvo el margen bruto más elevado. Los departamentos con mejores aptitudes agrícolas como Unión y Marcos Juárez obtuvieron los mejores resultados por hectárea en secano, no sólo por los elevados rendimientos sino también por su cercanía al puerto lo cual genera un mejor precio en chacra y por consiguiente menores gastos de comercialización”, profundiza la nota.
Por el contrario, la zona de Villa María -al igual que Tulumba- fueron los únicos con un margen bruto negativo, principalmente por los rendimientos obtenidos que fueron de 12 qq/ha y 8 qq/ha respectivamente.
Hay que tener en cuenta que el año anterior, a nivel departamental se logró superar los 32 quintales por hectárea, lo que da cuenta de los graves problemas que trajo la falta de precipitaciones.
En un campo propio, en nuestra zona, la soja tuvo márgenes negativos en 22 dólares por hectárea, mientras que si el campo era alquilado, los números negativos ascendieron a 342 dólares por hectárea.
En campo arrendado, igualmente, los márgenes brutos son negativos para todos los departamentos con excepción de Unión, Marcos Juárez, General Roca y Presidente Roque Saenz Peña.
Una situación compleja para muchísimos productores agropecuarios.
En cuanto al maíz, a nivel departamental los rendimientos en nuestra zona también quedaron lejos de la campaña anterior, en donde se había superado los 80 quintales por hectárea. Este año apenas se logró quedar por debajo de los 60 quintales.
Los departamentos con mejores aptitudes agrícolas como Unión y Marcos Juárez obtuvieron los mejores resultados por hectárea debido a los elevados rendimientos y su cercanía al puerto que permite obtener mejores precios.
En campo arrendado, los márgenes brutos son negativos en el norte provincial y en los departamentos Río Cuarto, General San Martín y Juárez Celman.
En el departamento General San Martín, y en campo propio, el margen bruto de maíz arrojó resultados de 272 dólares por hectárea, mientras que en campo alquilado, los resultados fueron negativos, con 49 dólares por hectárea cultivada.
El maíz, más rentable que la soja
Si bien el precio tanto del maíz como de la soja, tuvieron incrementos importantes al momento de la cosecha, los números arrojaron mejores resultados para el primero de ellos.
La caída de los rindes que tuvo la soja, a raíz de la sequía, no logró ser contrarrestada por la suba de precios, algo que sí se terminó dando con el maíz.
En el caso de la soja, el rendimiento promedio en la provincia de Córdoba fue apenas de 20,5 quintales por hectárea sembrada, uno de los valores más bajos de los últimos cinco años. Los rindes promedio en la campaña anterior habían llegado a 33 quintales por cada hectárea sembrada.
El precio, en tanto, subió bastante y se ubicó en los 305 dólares por tonelada, el más alto en los últimos tres años.
“La caída en el rendimiento no pudo ser compensada por el mayor precio a cosecha, y la reducción de gastos comerciales y costos directos, resultando una caída del margen bruto a nivel provincial, de 64 dólares por hectárea respecto de la campaña previa”, se consignó desde el Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba.
El margen por hectárea pasó de esta manera a ubicarse en 225 dólares por hectárea.
En el caso de campos alquilados, los resultados resultaron negativos.
En el caso del maíz, los rindes finales también tuvieron importantes pérdidas respecto de años anteriores.
Pasando en limpio, los rindes promedios fueron de 65 quintales por hectárea, 20 quintales menos que en la campaña anterior.
Los precios, en tanto, subieron respecto de la campaña anterior y se ubicaron en 160 quintales por hectárea.
A diferencia de lo ocurrido con la soja, el aumento del precio en conjunto con la disminución de los costos compensó el menor rendimiento, generando un resultado positivo en campo propio, de 327 dolares por tonelada de cereal; lo que es 98 toneladas más alto que el año anterior.
“En campo arrendado, el margen bruto fue de apenas 6 dólares por hectárea”, se consignó en el mismo informe difundido a los medios de comunicación.
Juan Drovandi. Redacción Puntal Villa María.
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Así lo deja en claro el último informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, en donde se da cuenta de la caída que tuvieron los rindes de ambos cultivos en la última campaña, en donde los registros quedaron por debajo de los valores históricos.
Otro dato importante, destacado desde la entidad provincial, tiene que ver con que el maíz terminó siendo más rentable que la soja para los productores. Esto debido a que los precios internacionales permitieron el repunte en la rentabilidad del grano.
Menos márgenes
Según el informe difundido desde el Departamento de Información Agroeconómica de Córdoba, sólo el Departamento San Alberto logró mejores rindes que el año pasado en materia de producción sojera, mientras que en el caso de Villa María, se ubica dentro de las zonas más complicadas.
“Con excepción de San Alberto, todos los departamentos de la provincia tuvieron una caída en los rendimientos respecto al ciclo previo, impactando en los resultados obtenidos. General San Martín, Tulumba, Río Primero y Colón fueron los departamentos más afectados, con rendimientos por debajo de la media”, señala el informe difundido a los medios.
“En campo propio, el departamento San Alberto cuyo rendimiento se obtiene de lotes bajo riego, obtuvo el margen bruto más elevado. Los departamentos con mejores aptitudes agrícolas como Unión y Marcos Juárez obtuvieron los mejores resultados por hectárea en secano, no sólo por los elevados rendimientos sino también por su cercanía al puerto lo cual genera un mejor precio en chacra y por consiguiente menores gastos de comercialización”, profundiza la nota.
Por el contrario, la zona de Villa María -al igual que Tulumba- fueron los únicos con un margen bruto negativo, principalmente por los rendimientos obtenidos que fueron de 12 qq/ha y 8 qq/ha respectivamente.
Hay que tener en cuenta que el año anterior, a nivel departamental se logró superar los 32 quintales por hectárea, lo que da cuenta de los graves problemas que trajo la falta de precipitaciones.
En un campo propio, en nuestra zona, la soja tuvo márgenes negativos en 22 dólares por hectárea, mientras que si el campo era alquilado, los números negativos ascendieron a 342 dólares por hectárea.
En campo arrendado, igualmente, los márgenes brutos son negativos para todos los departamentos con excepción de Unión, Marcos Juárez, General Roca y Presidente Roque Saenz Peña.
Una situación compleja para muchísimos productores agropecuarios.
En cuanto al maíz, a nivel departamental los rendimientos en nuestra zona también quedaron lejos de la campaña anterior, en donde se había superado los 80 quintales por hectárea. Este año apenas se logró quedar por debajo de los 60 quintales.
Los departamentos con mejores aptitudes agrícolas como Unión y Marcos Juárez obtuvieron los mejores resultados por hectárea debido a los elevados rendimientos y su cercanía al puerto que permite obtener mejores precios.
En campo arrendado, los márgenes brutos son negativos en el norte provincial y en los departamentos Río Cuarto, General San Martín y Juárez Celman.
En el departamento General San Martín, y en campo propio, el margen bruto de maíz arrojó resultados de 272 dólares por hectárea, mientras que en campo alquilado, los resultados fueron negativos, con 49 dólares por hectárea cultivada.
El maíz, más rentable que la soja
Si bien el precio tanto del maíz como de la soja, tuvieron incrementos importantes al momento de la cosecha, los números arrojaron mejores resultados para el primero de ellos.
La caída de los rindes que tuvo la soja, a raíz de la sequía, no logró ser contrarrestada por la suba de precios, algo que sí se terminó dando con el maíz.
En el caso de la soja, el rendimiento promedio en la provincia de Córdoba fue apenas de 20,5 quintales por hectárea sembrada, uno de los valores más bajos de los últimos cinco años. Los rindes promedio en la campaña anterior habían llegado a 33 quintales por cada hectárea sembrada.
El precio, en tanto, subió bastante y se ubicó en los 305 dólares por tonelada, el más alto en los últimos tres años.
“La caída en el rendimiento no pudo ser compensada por el mayor precio a cosecha, y la reducción de gastos comerciales y costos directos, resultando una caída del margen bruto a nivel provincial, de 64 dólares por hectárea respecto de la campaña previa”, se consignó desde el Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba.
El margen por hectárea pasó de esta manera a ubicarse en 225 dólares por hectárea.
En el caso de campos alquilados, los resultados resultaron negativos.
En el caso del maíz, los rindes finales también tuvieron importantes pérdidas respecto de años anteriores.
Pasando en limpio, los rindes promedios fueron de 65 quintales por hectárea, 20 quintales menos que en la campaña anterior.
Los precios, en tanto, subieron respecto de la campaña anterior y se ubicaron en 160 quintales por hectárea.
A diferencia de lo ocurrido con la soja, el aumento del precio en conjunto con la disminución de los costos compensó el menor rendimiento, generando un resultado positivo en campo propio, de 327 dolares por tonelada de cereal; lo que es 98 toneladas más alto que el año anterior.
“En campo arrendado, el margen bruto fue de apenas 6 dólares por hectárea”, se consignó en el mismo informe difundido a los medios de comunicación.
Juan Drovandi. Redacción Puntal Villa María.