“De chico fui muy pobre en Villa Nueva, por eso quise ayudar a esta escuelita”
Con sólo 17 años, Joaquín Fernández es referente de las radios cuarteteras de la Villa y ahora también lo es de la acción solidaria. Junto a su colega Pablo Mariscotti llevaron alimentos a una escuela rural de Santiago del Estero
Aquellos que lo siguen por radio Capicúa cada día quizás estaban acostumbrados a los pedidos de alimentos no perecederos desde su programa “La noche de Joa”. Pero quienes nada sabían de la campaña se sorprendieron cuando ayer este chico de 17 años (uno de los locutores más jóvenes y promisorios de la ciudad) volvía del monte santiagueño con su coequiper Pablo Mariscotti. La expedición del “Grupo Solidario Villa María” a la escuelita Maestra Rural 1189 en el Campo de Cejas había sido un éxito.
Pero, ¿cómo y cuándo nació este proyecto? Joaquín lo cuenta en la redacción de este periódico.
“Todo empezó con Pablo Mariscotti, compañero mío de radio Capicúa. Hace 5 años que él viaja a distintas partes del norte llevando alimentos a quienes más los necesitan. Y este año tocaba ahí. Él ya se había comunicado con la directora y a principio de año me invitó a ser parte de la campaña. Me preguntó si quería ir de viaje con él y le dije que sí”.
-¿Por qué te decidiste a participar?
-Porque me lo propuso un amigo, pero también porque de chico fui muy pobre en Villa Nueva y por eso quise ayudar a esta escuelita; porque sé de qué se trata esa necesidad que ellos tienen. Yo vivía en barrio Los Olmos y fui a una escuela muy humilde también.
-Contame cómo fue la campaña...
-Se hizo en varias partes. Fuimos juntando alimentos no perecederos de donaciones y vendiendo rifas. Y a todo lo difundíamos por la radio. Hace poco, el 9 de noviembre, organizamos una “peña solidaria” en el Aoita de Villa Nueva. Concurrieron unas 700 personas y recaudamos 35 mil pesos con alimentos no perecederos incluidos. El bufet estuvo todo donado: gaseosas, vinos y bebidas. Y también los grupos que tocaron, desde Ticay, que organizaba la grilla, hasta el ballet. Todos colaboraron con la causa.
-¿Y qué hicieron con el dinero?
-Fuimos a Don Emilio y compramos 29 mil pesos de alimentos. De todo lo que te puedas imaginar. Desde azúcar y yerba hasta fideos, puré de tomate y frutas. Llevamos, además, dos tachos de 200 litros de agua. Y junto con las botellas que nos donaron había cerca de mil litros. Porque el agua y los alimentos eran prioridad.
-¿Cómo es la escuelita Maestra Rural 1189 en el Campo de Cejas?
-Es una construcción muy precaria y está en medio del monte, a diez kilómetros de Los Telares, que a su vez es un pueblito a 230 kilómetros de Santiago capital. En el monte viven 300 personas y la escuelita tiene 140 alumnos. La directora dice que tienen poca colaboración del gobierno y padres.
-¿Cómo es lo del gobierno?
-Dicen que les llevaron unos paneles solares pero que al año dejaron de funcionar. También que le piden agua a la Municipalidad de Los Telares, pero que no siempre les mandan el camión sisterna. Tienen un aljibe de seis metros para almacenar el agua de las pocas lluvias...
-¿Y cómo los recibieron?
-Fue espectacular. Hay muy poca gente que se va hasta el monte a verlos y menos a llevarles cosas. Por eso una visita para ellos es una fiesta. Te reciben con empanadas, globos, abrazos. Te alojan y no quieren que te vayas más...
-¿Cómo estaba compuesto el grupo “Villa María Solidaria”?
-Fuimos 17 personas, un camión y tres autos. El viaje iba a ser en enero, pero preferimos ir antes del fin de clases. Si bien la escuela termina en diciembre, allá no se corta el programa de alimentos. Los domingos muchas familias van a golpear la puerta al colegio porque no tienen para comer.
“La noche de Joa”
-Hablemos un poco de cuarteto. ¿Cómo te iniciaste?
-Antes de hacer radio trabajé como asistente en varias bandas de Córdoba. Estuve con “Facu y la Fuerza” y también con Ulises Bueno. Pero eso fue allá, que no es lo mismo que acá.
-¿Por qué?
-Porque allá no parás de laburar nunca. En cambio, acá tenés que rebuscártelas. Acá el público cuartetero es muy tradicional. Hay una banda nueva, “La Monada”, que en Córdoba mete 1.500 personas y acá no llega a las 200.
-Además de bandas cordobesas difundís bandas locales, ¿no?
-Es lo que más me gusta hacer porque son las que más lo necesitan. Han surgido grupos muy buenos acá, como “Suena por vos” o la banda de “El Ángel” y “El Porteño”, que van a dar de qué hablar. Lo que necesitan las bandas locales es un lugar donde grabar. Siempre pedimos a la Municipalidad para que haga un estudio en la Tecnoteca. Ojalá nos escuchen...
-¿Y cómo sigue la vida de Joaquín?
-Estoy por terminar el secundario en el Cenma de Villa Nueva y hace desde los 10 años que hago radio. El cuarteto es mi vida, pero ayudar al prójimo también lo es. Y la radio es un espacio increíble para lanzar campañas. Este fue mi primer viaje, pero no será el último. Ya me anoté con Pablo para la próxima expedición al norte. El amor con que esa gente te recibe vale más que toda la plata del mundo.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María
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Pero, ¿cómo y cuándo nació este proyecto? Joaquín lo cuenta en la redacción de este periódico.
“Todo empezó con Pablo Mariscotti, compañero mío de radio Capicúa. Hace 5 años que él viaja a distintas partes del norte llevando alimentos a quienes más los necesitan. Y este año tocaba ahí. Él ya se había comunicado con la directora y a principio de año me invitó a ser parte de la campaña. Me preguntó si quería ir de viaje con él y le dije que sí”.
-¿Por qué te decidiste a participar?
-Porque me lo propuso un amigo, pero también porque de chico fui muy pobre en Villa Nueva y por eso quise ayudar a esta escuelita; porque sé de qué se trata esa necesidad que ellos tienen. Yo vivía en barrio Los Olmos y fui a una escuela muy humilde también.
-Contame cómo fue la campaña...
-Se hizo en varias partes. Fuimos juntando alimentos no perecederos de donaciones y vendiendo rifas. Y a todo lo difundíamos por la radio. Hace poco, el 9 de noviembre, organizamos una “peña solidaria” en el Aoita de Villa Nueva. Concurrieron unas 700 personas y recaudamos 35 mil pesos con alimentos no perecederos incluidos. El bufet estuvo todo donado: gaseosas, vinos y bebidas. Y también los grupos que tocaron, desde Ticay, que organizaba la grilla, hasta el ballet. Todos colaboraron con la causa.
-¿Y qué hicieron con el dinero?
-Fuimos a Don Emilio y compramos 29 mil pesos de alimentos. De todo lo que te puedas imaginar. Desde azúcar y yerba hasta fideos, puré de tomate y frutas. Llevamos, además, dos tachos de 200 litros de agua. Y junto con las botellas que nos donaron había cerca de mil litros. Porque el agua y los alimentos eran prioridad.
-¿Cómo es la escuelita Maestra Rural 1189 en el Campo de Cejas?
-Es una construcción muy precaria y está en medio del monte, a diez kilómetros de Los Telares, que a su vez es un pueblito a 230 kilómetros de Santiago capital. En el monte viven 300 personas y la escuelita tiene 140 alumnos. La directora dice que tienen poca colaboración del gobierno y padres.
-¿Cómo es lo del gobierno?
-Dicen que les llevaron unos paneles solares pero que al año dejaron de funcionar. También que le piden agua a la Municipalidad de Los Telares, pero que no siempre les mandan el camión sisterna. Tienen un aljibe de seis metros para almacenar el agua de las pocas lluvias...
-¿Y cómo los recibieron?
-Fue espectacular. Hay muy poca gente que se va hasta el monte a verlos y menos a llevarles cosas. Por eso una visita para ellos es una fiesta. Te reciben con empanadas, globos, abrazos. Te alojan y no quieren que te vayas más...
-¿Cómo estaba compuesto el grupo “Villa María Solidaria”?
-Fuimos 17 personas, un camión y tres autos. El viaje iba a ser en enero, pero preferimos ir antes del fin de clases. Si bien la escuela termina en diciembre, allá no se corta el programa de alimentos. Los domingos muchas familias van a golpear la puerta al colegio porque no tienen para comer.
“La noche de Joa”
-Hablemos un poco de cuarteto. ¿Cómo te iniciaste?
-Antes de hacer radio trabajé como asistente en varias bandas de Córdoba. Estuve con “Facu y la Fuerza” y también con Ulises Bueno. Pero eso fue allá, que no es lo mismo que acá.
-¿Por qué?
-Porque allá no parás de laburar nunca. En cambio, acá tenés que rebuscártelas. Acá el público cuartetero es muy tradicional. Hay una banda nueva, “La Monada”, que en Córdoba mete 1.500 personas y acá no llega a las 200.
-Además de bandas cordobesas difundís bandas locales, ¿no?
-Es lo que más me gusta hacer porque son las que más lo necesitan. Han surgido grupos muy buenos acá, como “Suena por vos” o la banda de “El Ángel” y “El Porteño”, que van a dar de qué hablar. Lo que necesitan las bandas locales es un lugar donde grabar. Siempre pedimos a la Municipalidad para que haga un estudio en la Tecnoteca. Ojalá nos escuchen...
-¿Y cómo sigue la vida de Joaquín?
-Estoy por terminar el secundario en el Cenma de Villa Nueva y hace desde los 10 años que hago radio. El cuarteto es mi vida, pero ayudar al prójimo también lo es. Y la radio es un espacio increíble para lanzar campañas. Este fue mi primer viaje, pero no será el último. Ya me anoté con Pablo para la próxima expedición al norte. El amor con que esa gente te recibe vale más que toda la plata del mundo.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María