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Suspendieron por 9 meses al expresidente Diego Conrero

Los delegados de los clubes lo sancionaron, tras el informe elevado por la Comisión de Investigación y Protesta. Fue por decisión mayoritaria

El expresidente de la Liga Villamariense de Fútbol, Diego Conrero, recibió por parte de sus pares del Consejo Directivo 9 meses de suspensión. Inédito y durísimo.

Conrero, actual delegado de Deportivo Silvio Pellico, fue informado por el árbitro Federico Barroso, quien dirigió el partido que los “canarios” le ganaron en su cancha por 3-0 a Argentino.

En el informe arbitral consta que Conrero ingresó al vestuario en el entretiempo y se dirigió con términos agresivos, y cuestionamientos a la terna arbitral.

Si bien al cabo de los 45’, ese partido estaba igualado 0-0, y al Deportivo Silvio Pellico le habían expulsado un jugador (Genaro Gamba), el ingreso del ex titular de la Liga obedeció a ofrendar un copón con agua a la terna arbitral, que luego entendió que era una mera excusa para pedir explicaciones por supuestas devoluciones verbales de los jueces a algunos exaltados hinchas que los agredieron verbalmente.

Diego Conrero desmintió ante el Consejo Directivo tales afirmaciones de Barroso, señalando que “alguien se encargó de decir que el agua que les llevé tenía escupitajos, lo que no es cierto. Tampoco es cierto que los insulté, simplemente le recriminé al árbitro Federico Barroso su comportamiento, porque le contestó a los hinchas que eran unos gringos alimentados por la intendenta”.

Más allá de lo expresado, el propio Conrero pidió un careo con Barroso, por lo que el caso fue derivado a la Comisión de Investigación y Protesta.

Tiene razón, pero marche preso

Aunque en la investigación la citada comisión encontró algunas contradicciones en el informe arbitral, también consideró que el ex presidente de la Liga, y actual consejero de Deportivo Silvio Pellico, no debió ingresar jamás al vestuario, y menos emitir juicio o cuestionar el accionar del árbitro.

Este “Caso Conrero” sienta un precedente peligroso. Es que ahora habrá que investigar cada caso que sea elevado al Tribunal de Penas y que contenga informes sobre falta de respeto de los dirigentes y delegados, que a menudo (por no decir siempre) buscan “sacar ventaja” o presionar a los árbitros, muchas veces de manera hostil y agresiva.

Diego Conrero se equivocó y tendrá que pagar. Lo primero que necesitará reconocer es que no podía ingresar al vestuario para dialogar “desmedidamente” con el árbitro.

¿Cuántos hacen lo mismo? La mayoría de los dirigentes. De ahora en adelante, el “Caso Conrero” debe ser un caso testigo para sancionar con idéntica dureza para que se haga “justicia”.

También sería oportuno que los árbitros entiendan que a la hora de elevar un informe, deben ser muy precisos y con conceptos y elementos que se puedan verificar o sean más que creíbles y verídicos.

También los árbitros deben mirar primero hacia adentro, porque generalmente ser agredidos es tan repudiables, como su exceso de autoridad en las canchas, y más aún en los informes que suelen ser exagerados y más “gruesos” de lo que exponen en los mismos.

Respetemos el trabajo de los árbitros. Entender que sin árbitros no se puede jugar, y que los jueces aciertan y erran en sus fallos como seres humanos. También deben ser respetables y creíbles sus informes.

Para que se haga justicia, todos deben ser justos y respetuosos.

A todos, o a ninguno

No deberá victimizarse Diego Conrero, ni tampoco merece que lo “escrachen”, porque esto ocurre muy seguido en nuestro fútbol.

Si esto es un punto final con la falta de respeto, debe ser igual para todos: árbitros, jugadores, dirigentes, integrantes de los cuerpos técnicos, hinchas y periodistas.

Igual para todos. Respeto.

Vale aclarar que la sanción no fue del Tribunal de Penas, sino del cuerpo de delegados que componen 1 integrante de cada club. Ellos conforman el Consejo Directivo de la Liga Villamariense de Fútbol.

Por votación mayoritaria se “condenó” a Diego Conrero a 9 meses de sanción. No es mucho, ni es poco. Es lo que entendieron justo.

Para que sea justo, ahora los dirigentes de clubes que no cedieron a sus jugadores a la Selección de la Liga Villamariense de Fútbol, también debe ser un tema para la Comisión de Investigación y Protesta.

Es injusto que dos clubes no cedieran a sus jugadores. La Comisión debe investigar a fondo y ser justa en su dictamen final. Si un jugador fue citado, y no quiso ir, es respetable. Pero si un jugador fue forzado a no jugar para la Selección de la Liga por su club, merece dura sanción el delegado de dicho club.

No es posible que un tesorero o un vicepresidente de la Liga no reciba sanción, ni siquiera sean removidos de sus cargos, si no lograron hacer entender a la comisión directiva de sus propios clubes, que la Liga merece respeto.

Si es justa la sanción al ex presidente de la Liga Villamariense, se debe ser justo con todos los dirigentes que no respetan a la entidad que rige el fútbol local y regional.

No es justo que Diego Conrero sienta y exprese que se trata de una “vendetta”, cuando al tesorero y al vicepresidente de la actual conducción de Lucas Martinetti no se los juzgó por dañar a la Liga al no ceder sus jugadores. El Consejo Directivo debe ser justo para todos los dirigentes en igual proporción.