Juan Carlos Amante comentó: “La tapia de la cancha se va a terminar de levantar en un par de días. Sólo faltan un par de placas superiores para colocar y ya en la próxima semana se podrá apreciar que volvemos a ser un club con sus instalaciones privadas”.
El tornado que se llevó la tapia y gran parte de la iluminación de la cancha de Colón de Arroyo Cabral en diciembre no contaba con la solidaridad de un pueblo futbolero, que con aportes privados y de los socios e hinchas logrará con esfuerzo cerrar las instalaciones.
Aclaró: “Colón no es un club privado, es de los socios, pero volveremos a tener nuestro terreno de juego en propiedad privada, porque había quedado a merced del que quisiera pasar. Hubo mucho esfuerzo y hay mucho por agradecer a la gente y las instituciones del pueblo, desde el intendente, pasando por quienes en las diferentes entidades colaboraron. Sólo falta el 30% de la obra”.
El aporte de la Cooperativa
El viernes la Cooperativa Agrícola Ganadera de Arroyo Cabral hizo su aporte habitual a los dos clubes del pueblo. “Todos los años hace este aporte, que es bienvenido siempre, pero especialmente en esta ocasión por los altos costos que demandó levantar la tapia y los que demandará instalar el nuevo sistema lumínico”, sostuvo Amante.
Subrayó: “Tanto a Colón como a Rivadavia nos citaron y concurrimos con Silder Bosio (titular del Verde) en representación de ambas entidades”.
“Sinceramente agradezco al presidente Jorge Manera, quien ya había realizado una donación personal hacia el club y ahora suma este aporte valioso para poder continuar la obra de reconstrucción de nuestra cancha”, explicó.
Sintetizó acerca de las colaboraciones: “El primer aporte solidario fue del socio, al que acudimos casa a casa en una colecta para iniciar esta obra”.
Agregó: “El intendente Pablo Alcalino se mostró amplio y generoso al recibirnos y entender nuestro pedido. La colaboración de la Municipalidad de Arroyo Cabral es muy valiosa siempre”.
Con respecto a la recibida el viernes precisó: “Sabemos que las empresas no están bien, pero en el pueblo todos nos apoyaron ante este siniestro. Merece un doble reconocimiento de nuestra parte”.
Señaló: “En este año tan complicado, fue una grata sorpresa cuando me llamó el presidente Jorge Manera. La Cooperativa Agrícola Ganadera es una institución importante del pueblo y nos comprendió. El aporte de $ 60 mil será destinado a terminar el levantado de la nueva tapia y el sistema lumínico”.
Remarcó: “Ante esta pandemia, no sabíamos si ellos podrían hacer el invalorable aporte anual en esta ocasión. Sin embargo, el directorio ratificó la donación y desde ya corresponde poner a nuestra institución a su disposición. Trabajé 25 años allí, conozco la seriedad con la que se manejan y conozco que su directorio está compuesto por gente de bien, que lucha por la Cooperativa y que son personas cooperativistas. Esta fue una nueva demostración”.
Los aportes para volver a ser Colón
Amante recalcó: “Volverá a ser Colón. Al pasar por las calles que rodean al club y ver que estará cerrado completamente será un motivo de orgullo y festejo, no sólo de Colón, sino del pueblo”.
Agregó: “A lo que aportó la Municipalidad, a través del intendente Pablo Alcalino, hay que sumarle el aporte de la empresa Lorenzatti y Ruetsch a través de Elvio y Nicolás Lorenzatti, la Mutual de las Comunidades de General Deheza a través del gerente Víctor Nuncio y ahora la Cooperativa Agrícola Ganadera a través de su directorio”.
Insistió: “El dinero no sale de las empresas. Vamos cuando necesitamos el dinero. Cobramos lo que necesitábamos para hacer frente a los gastos corrientes y a medida que necesitamos vamos retirando. Ese es el acuerdo”.
Detalló: “La obra comenzó con especialistas que no eran del pueblo pero pudieron acomodar los horarios y hoy (por ayer) están terminando de colocar de punta a punta dos placas de los 100 metros lineales”.
Recalcó: “Antes de cerrar el trabajo harán un trabajo de apuntalamiento para impedir que el viento pueda desmoronar las dos placas de arriba de los 100 metros. El codo se terminó y falta colocar las planchas de arriba, más el cableado de la iluminación”.
Estimó: “Falta un 30% de la obra total. En poco tiempo estará totalmente cerrado como antes, pero más lindo, porque tendremos la tapia y luz nueva”, dijo.
Enfatizó: “Después será tiempo de pintar, mientras se instala el nuevo sistema lumínico”.
“El que pase por el bulevar Cataldi verá la tapia levantada punta a punta a la mitad. Faltan las dos placas superiores de punta a punta. Es un trabajo de un par de días. Valió la pena la espera, porque quedará muy lindo”, subrayó.

