Villa María | Tarifas | Energía | luis-castillo

Cooperativas eléctricas advierten que la morosidad ya trepó al 20%

Luis Castillo, titular de Fecescor, admitió que la situación tiende a agravarse aún más, ya que el impacto no sólo se refleja en el servicio de energía sino en otras prestaciones sociales. Demandan una rápida intervención del Estado

Las cooperativas eléctricas de la provincia iniciaron el 2019 con un grado de preocupación que se agudiza con el correr de las jornadas. A la autorización de aumento en la tarifa avalado por el Ersep de entre el 4% y 5%, que las entidades consideran insuficiente por el aumento en los costos, se le suma un incremento casi diario de usuarios que no pueden afrontar el pago del servicio. Y esos índices llegan hoy al 20%, según refleja Luis Castillo, titular de Fecescor.

“No nos oponemos a la disposición de desdoblar las facturas, pero la ley no sirve y no le va a solucionar el problema a quien no puede afrontar el costo de los servicios el día de hoy”, admite con preocupación el dirigente cooperativo.

En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, Castillo admitió que con la normativa “se buscaba desagregar servicios y eliminar impuestos, pero no se eliminaron prácticamente en absoluto. Pero sí se les generó a las cooperativas un problema que ya genera desfinanciación y será muy acelerada producto de que el sistema que fijó la provincia, en una situación de crisis como esta, el nivel de cobrabilidad es preocupante”.

 Consultado sobre los índices que nuclea la entidad a nivel provincial, explicó que “en promedio ronda el 20%, cuando las cooperativas estamos acostumbradas a tener morosidad 0. El 20% de los usuarios tienen atrasos en sus pagos, no sólo en el servicio eléctrico sino en el resto también. Haber facturado en una sola factura nos permitía tener un seguimiento y contacto con el usuario de una manera diferente. Al tener una facturación fraccionada, se atrasan en algunas cosas”, sostuvo, y reconoció que la única alternativa desde el sector que lidera “es el corte del suministro; estamos teniendo altos cortes de energía por no pago, que era algo a lo que no estábamos acostumbrados porque veníamos sosteniéndolo en momentos de crisis, con planes de pagos, o esperando”.

Incluso explicó que en la cadena que las cooperativas integran para lograr la prestación de servicios, los integrantes no actúan de la misma manera: “Cuando nos atrasamos con la empresa provincial (Epec) tenemos un interés que ronda el 6%, que es una injusticia porque también tenemos cooperativas que nos reclaman que la Provincia adeuda los servicios a las entidades, y no paga interés, mientras que Epec sí nos cobra. Es un problema que nos preocupa”.

Contexto insostenible

“El status de las cooperativas en cuanto a la relación con la Provincia a través de Epec no cambió, sigue siendo el mismo hasta tanto no exista un nuevo marco regulatorio. Seguimos siendo considerados grandes usuarios”, lamentó Castillo. 

Sobre los aumentos que sufre la tarifa como consecuencia de la quita de subsidios y los incrementos fijados por la Secretaría de Energía, a las cooperativas se les autorizó una suba de entre el 4 y 5%. “Es sobre el valor agregado de distribución que tenemos, y es lo que nos autoriza el Ersep. Del valor final de la energía, las cooperativas tienen como recomposición a sus gastos de prestación del servicio de distribución sólo el 4 o 5%”.

Ante ello, entendió que con ese incremento el presente de las entidades “es insostenible desde el punto de vista que no cubre el impacto inflacionario sobre los mayores costos que tienen las cooperativas. Hacemos los esfuerzos para seguir manteniendo un servicio eléctrico que mantenga la calidad a la que está acostumbrado el usuario, pero se hace imposible hoy con una escasa recomposición”.

Recordó que el problema de fondo es que el costo de la energía eléctrica, que desde principios de 2016 a la fecha aumentó casi un 4 mil %. “Ese impacto en la economía de los usuarios, a todo nivel, se les hace imposible afrontar en un país en recesión y con otras dificultades”, sentenció.

Rebelión versus diálogo

Castillo reconoció que en otros sectores del país la situación es mucho más compleja, a punto tal que hay entidades que alientan a una especie “de rebelión en el sector, de no pagar a las empresas que nos suministran. Nosotros, en Córdoba, no somos partidarios de eso y apostamos al diálogo. Entendemos que las cooperativas son un apéndice del Estado porque brindamos servicios que el mayor beneficiario es la Provincia, pero no estamos teniendo la atención que el Gobierno debería tener sobre nosotros. Y nos preocupa enormemente”.

Incluso explicó que dentro de Córdoba existe una “desigualdad” entre los usuarios de Epec y los de cooperativas. “Desde hace muchos años, los sectores más vulnerables tienen una tarifa social implementada por la provincia, que es financiada con recursos de los cordobeses pero sólo tienen acceso los usuarios de Epec. Entonces se genera una discriminación hacia el interior del interior, que pareciera que los gobiernos entienden que la crisis sólo está en las grandes capitales”, remarcó.

Y reconoció que “el interior no es de manifestarse como en las grandes urbes, pero eso no quiere decir que no sufran las mismas necesidades. Es injusto que un jubilado o alguien sin trabajo, tenga que pagar un servicio hasta un 50% más caro que un usuario de Epec porque la Provincia no le otorga el beneficio de una tarifa social. Agravado además porque la tarifa social nacional solamente cubrirá al sector cooperativo el 50% de lo que venía cubriendo”.

Castillo entendió que la recomposición tarifaria “tiene que ser con justicia”, haciendo hincapié en la necesidad de “no seguir castigando a los que menos tienen. Estamos preocupados por las entidades, y de seguir sin ser escuchados por la Provincia y Nación, mucha gente quedará sin la prestación de los servicios. Y no solamente del eléctrico, sino también de los sociales, que son muy importantes”.



Daniel Brusa.  Redacción Puntal Villa María

Comentá esta nota

Noticias Relacionadas