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La ola de calor impactó fuerte en el cinturón verde y prevén subas en las verduras de hoja

Lechugas, acelga, espinaca y rúcula son los productos que más padecen la temperatura. Se agrava que durante la noche no refresca por lo que las plantas sufren el efecto las 24 horas.

La ola de calor que azotará al menos hasta hoy a gran parte de la zona central y norte del país genera diversos inconvenientes, no sólo en la salud de los habitantes sino también en algunas actividades productivas. El campo ya plantea inconvenientes en materia de cultivos, y en la región que tiene a Villa María como epicentro las altas temperaturas impactan de manera directa en el cinturón verde.

Especialistas entienden que la ola de calor causa daños principalmente en los productos de hoja, y si bien existe un esquema de riego que se potencia, por el hecho de que en horario nocturno la temperatura no desciende en demasía, las plantaciones están expuestas al calor no sólo en horas de sol sino también por la noche. Y evidentemente esa mayor demanda de agua y en algunos casos la pérdida de un porcentaje de productividad llevan a que algunas verduras aumenten, situación que se verificará en las verdulerías en los próximos días.

“Si bien existen sistemas de riego por inundación o por aspersión no es lo mismo la reposición de humedad del suelo que causa la lluvia que el abastecimiento por riego artificial. Más allá de eso, que se pueden hacer los riegos en tiempo y forma, las temperaturas que hay generan vapor en las tierras que atraviesan las hojas del cultivo y van ‘quemando’, haciendo daño”, destacó el productor Andrés Martínez.

42° fue la temperatura registrada este viernes en la ciudad. De esta manera, fueron cinco las jornadas de calor intenso. Hoy sería la última y desde mañana se esperan precipitaciones. 42° fue la temperatura registrada este viernes en la ciudad. De esta manera, fueron cinco las jornadas de calor intenso. Hoy sería la última y desde mañana se esperan precipitaciones.

Justamente ese efecto del calor provocará una “disminución en la calidad de los productos, pero también en la cantidad de mercadería de producción”. De igual manera, para el entrevistado el impacto no se percibirá ahora, sino que en los próximos días. “Lo que se está cosechando en la actualidad, hablando de cultivo de hoja, tiene un mes y medio de trasplante entonces son plantas más grandes, y el efecto no es tal en comparación con una chica, donde la temperatura genera daños en el brote”, sostuvo.

Estrategias de producción

Consultado sobre cómo interviene el productor para que el efecto del calor genere el menor impacto posible, Martínez indicó que se aplican “estrategias a partir de un riego de posición más seguido, que lógicamente eleva los costos de producción y en algún momento se va a trasladar al momento de la venta”.

El entrevistado consideró que en materia de producción existen situaciones cíclicas que se producen en determinado período del año. “Hay una época del año donde la demanda aumenta y se consume más hoja verde, y la oferta disminuye por una cuestión de estación y temperatura. De igual manera, este año será más marcado por la importante ola de calor que tenemos, no sólo esta semana sino también la anterior. Y en noviembre también tuvimos varios días similares, bastante fuera de lo normal”, dijo.

Martínez detalló que la situación actual “no es normal”, aunque la situación se agrava “porque a la noche no refresca y entonces la tierra siempre está caliente. Estamos entrando en una época donde las horas de luminosidad son más que las de oscuridad, entonces la tierra no se refresca y por ende la planta puede tener un descanso. Ahora, cada planta está sometida a una situación de estrés las 24 horas”.

Consultado sobre el producto que más sufre esta situación, Martínez citó a todos los cultivos de hoja. “Al ser más sensible, la afectación es mayor. Y llega a acelga, espinaca, rúcula y lechugas. No tanto el repollo, que si bien sufre es un producto de hoja más dura y resistente. Entonces si llega a tener algún daño, las hojas se eliminan y el repollo queda sano”.

Abordado sobre cómo se verá reflejado el incremento en las verdulerías, recordó que habitualmente “desde mediados de febrero hasta mediados de marzo, lo que es hoja tiene un aumento de precio a consecuencia de los calores que el cultivo atraviesa en enero. Este año, ese fenómeno se da antes, porque desde el 15 de diciembre tenemos temperaturas bastante críticas para mantener niveles de cantidad y calidad”.

Martínez destacó que con la temperatura actual los sistemas de riego se encuentran “completamente exigidos, entonces las roturas son más frecuentes. Si una bomba no se puede arreglar en uno o dos días, se dificulta mantener la escala de producción porque se atrasa el mantenimiento de humedad del perfil del suelo. Y si no se hacen en tiempo y forma afecta directamente el cultivo, que sin la humedad necesaria merma seguro”.