El temporal que azotó el miércoles a gran parte de la región, y en especial a la ciudad, dejó sus huellas en la Escuela del Trabajo. Fue quizás el único establecimiento educativo donde el fenómeno golpeó más de lo normal.
El agua ingresando al taller de carpintería que se viralizó por las redes a través de un video, fue sólo una parte de lo que realmente pasó. En realidad, la lluvia ingresó por cualquier “recoveco” que encontró a su pasó y fue ganando las aulas, las escaleras, el pasillo central.
Los desagües no dieron a basto y el agua que no podía salir en dirección a la calle, terminó ingresando a la escuela. Con el fenómeno ya consumado, la dirección tomó la acertada decisión de postergar hasta el lunes el dictado de clases. Pero convocó a los docentes a un cambio de actividades.
Entonces uno a uno los educadores fueron llegando, vestidos con “ropa de entrecasa”, un palo de piso en una mano, y un trapo en la otra. Había que limpiar cada rincón del edificio de barrio Güemes, y se hizo.
Por la cantidad de docentes que llegaron a colaborar, se dividieron en grupos. Algunos se encargaron del control total de las canaletas, las que se encontraban en buen estado. Otros se apostaron a la limpieza de aulas y pasillos internos, y otros en el resto de los talleres.
El grupo más numeroso quedó en el taller de carpintería, donde se registraron los daños más importantes. “Haremos las pruebas eléctricas necesarias”, sostuvo Miriam Saura, directora del establecimiento, quien acompañó a PUNTAL VILLA MARÍA en una recorrida por el lugar. Indudablemente, el taller de carpintería fue el sector más afectado.
“No sabemos qué máquina se dañó, por lo que vamos a esperar. En primera instancia daremos la electricidad. El taller se encuentra sectorizado, entonces se probará sector por sector y el que esté en condiciones se habilitará y el resto se aguardará”, recalcó la también docente.
Y explicó que la prioridad ante este tipo de fenómenos “es tener la tranquilidad y seguridad de que los chicos pueden entrar en condiciones óptimas. Sino es así, y tenemos dudas, esperaremos”.
Igualmente, Saura entendió que de no mediar inconvenientes el lunes la actividad será normal, y en caso de no quedar habilitado el taller de carpintería, “se trasladarán las actividades al aula. Pero no nos vamos a adelantar, para eso están los técnicos para que puedan determinar si hay riesgo o no”.
La directora del establecimiento aclaró que el sistema de canaletas se encontraba en perfectas condiciones, y que lo que desencadenó el inconveniente fue la cantidad de agua “que precipitó en tan corto tiempo, entonces las canaletas no fueron suficientes y el agua terminó ingresando. Donde encontró un lugar para desbordarse, ingresó. No es un problema de mantenimiento”.
Hace unos 6 años el establecimiento también padeció inconvenientes tras un temporal, “pero con agua que llegó desde el patio. Fue un fenómeno fuerte, donde llovió mucho pero el agua entró por el patio”.
Al momento del temporal, en el establecimiento se encontraban los alumnos de séptimo año, cursando en las distintas tecnicaturas. “Apenas comenzó a llover, todos fueron llevados al frente de la escuela. Ninguno se quedó en los talleres”, recalcó, y afirmó que “se cortó la energía de los talleres y se sacaron los chicos de la escuela”, lo que evitó inconvenientes mayores en la estructura y equipamiento, ya que afortunadamente no había energía en el lugar.
Si bien el agua generó mayores daños en Carpintería, también alcanzó a los demás talleres, pero en menor medida: “Todos serán controlados, en algunos entró agua por alguna ventana, pero todo es mucho más manejable. En la mayoría de los lugares, el poquito de agua que entró ya se escurrió”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María
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Los desagües no dieron a basto y el agua que no podía salir en dirección a la calle, terminó ingresando a la escuela. Con el fenómeno ya consumado, la dirección tomó la acertada decisión de postergar hasta el lunes el dictado de clases. Pero convocó a los docentes a un cambio de actividades.
Entonces uno a uno los educadores fueron llegando, vestidos con “ropa de entrecasa”, un palo de piso en una mano, y un trapo en la otra. Había que limpiar cada rincón del edificio de barrio Güemes, y se hizo.
Por la cantidad de docentes que llegaron a colaborar, se dividieron en grupos. Algunos se encargaron del control total de las canaletas, las que se encontraban en buen estado. Otros se apostaron a la limpieza de aulas y pasillos internos, y otros en el resto de los talleres.
El grupo más numeroso quedó en el taller de carpintería, donde se registraron los daños más importantes. “Haremos las pruebas eléctricas necesarias”, sostuvo Miriam Saura, directora del establecimiento, quien acompañó a PUNTAL VILLA MARÍA en una recorrida por el lugar. Indudablemente, el taller de carpintería fue el sector más afectado.
“No sabemos qué máquina se dañó, por lo que vamos a esperar. En primera instancia daremos la electricidad. El taller se encuentra sectorizado, entonces se probará sector por sector y el que esté en condiciones se habilitará y el resto se aguardará”, recalcó la también docente.
Y explicó que la prioridad ante este tipo de fenómenos “es tener la tranquilidad y seguridad de que los chicos pueden entrar en condiciones óptimas. Sino es así, y tenemos dudas, esperaremos”.
Igualmente, Saura entendió que de no mediar inconvenientes el lunes la actividad será normal, y en caso de no quedar habilitado el taller de carpintería, “se trasladarán las actividades al aula. Pero no nos vamos a adelantar, para eso están los técnicos para que puedan determinar si hay riesgo o no”.
La directora del establecimiento aclaró que el sistema de canaletas se encontraba en perfectas condiciones, y que lo que desencadenó el inconveniente fue la cantidad de agua “que precipitó en tan corto tiempo, entonces las canaletas no fueron suficientes y el agua terminó ingresando. Donde encontró un lugar para desbordarse, ingresó. No es un problema de mantenimiento”.
Hace unos 6 años el establecimiento también padeció inconvenientes tras un temporal, “pero con agua que llegó desde el patio. Fue un fenómeno fuerte, donde llovió mucho pero el agua entró por el patio”.
Al momento del temporal, en el establecimiento se encontraban los alumnos de séptimo año, cursando en las distintas tecnicaturas. “Apenas comenzó a llover, todos fueron llevados al frente de la escuela. Ninguno se quedó en los talleres”, recalcó, y afirmó que “se cortó la energía de los talleres y se sacaron los chicos de la escuela”, lo que evitó inconvenientes mayores en la estructura y equipamiento, ya que afortunadamente no había energía en el lugar.
Si bien el agua generó mayores daños en Carpintería, también alcanzó a los demás talleres, pero en menor medida: “Todos serán controlados, en algunos entró agua por alguna ventana, pero todo es mucho más manejable. En la mayoría de los lugares, el poquito de agua que entró ya se escurrió”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María

