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“El 80 por ciento de las TIC son personas, ése es nuestro capital”

El presidente del Cluster TIC Villa María, Gustavo Gómez Arrufat, habló del crecimiento del sector en los últimos años y de la importancia que tendrá para la ciudad en la creación de empleo
 
Gustavo Gómez Arrufat es analista de sistemas recibido en el Rivadavia de los años 90, cuando el colegio aún tenía esa carrera y la palabra “TIC” sólo era sinónimo de compulsión repetitiva en los gestos de una cara. Sin embargo, veinte años después, el Rivadavia se quedaba sin carrera y aquella sigla pasó a significar un mágico “SOS” capaz de volverse tabla de salvación para un país (Estonia, Finlandia o Israel dan fe de ello). Y acaso también (y esto más que un deseo es una “proyección numérica” de Gustavo) muy pronto nuestro país pueda decir lo mismo.

Y dentro de Argentina en general y de Córdoba en particular, Villa María vive, según las mediciones, una época dorada en la industria del software. Y esa es la primera pregunta para Gustavo.

-¿Las TIC están generando empleo real en Villa María? 

-Estamos midiendo el impacto real para tener un número claro. Pero una estimación nos da que hay unos 500 trabajadores en unas 50 empresas. En el clúster somos 34 empresas. Las más grandes están todas presentes. 

La segunda industria nacional

-Muchos hablan del futuro de la industria “cuatro punto cero”. ¿Y el presente?


-Esta industria tiene mucho futuro pero también un enorme presente. Para que te des una idea, luego de la recesión de Brasil donde la industria autopartista cedió terreno, el software en Argentina fue la segunda en importancia después del complejo cerealero. Y lo mismo pasó en Villa María.

-¿Importa la ubicación geográfica de la ciudad?

-Sí y no. Diez técnicos en una piecita pueden estar haciendo un desarrollo multimillonario. Pero para eso necesitás buena conectividad. Y eso tenemos acá de sobra. Acá estamos en un corredor muy importante, entre Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba; es decir donde se concentra el 70 o el 80 por ciento de lo que produce el país. 

-¿Y qué me podés decir de Córdoba?

-Que es un polo muy importante, ya que apostar al software fue una decisión política muy fundamental. Y se la tomó durante la primera gobernación de De la Sota. Se vieron las condiciones y beneficios y hubo una instalación de empresas importantes. Pero además de la conectividad, el crecimiento del software está atado a una muy fuerte presencia de capacitación, tanto del lado de las universidades como de los institutos técnicos. 

-Y Córdoba es un polo universitario...

-Y muy atractivo para la instalación de empresas. Estamos buscando hacer lo mismo acá en Villa María; es decir, generar un trabajo en equipo entre ese polo educativo y el polo industrial. 

-¿Y cómo se está trabajando en la ciudad en estos momentos?

-Tenemos una Universidad Tecnológica muy comprometida con la causa y que todos los años aporta técnicos. La UNVM, a pesar de la caída de su Licenciatura en Informática, reflotará alguna carrera relacionada el año que viene. Y el Instituto Leibnitz sigue trabajando fuerte. Entre esas instituciones está el gran semillero de las TIC en la ciudad.

-Las posibilidades de Argentina tienen que ver con la demanda mundial, ¿no es así?

-Totalmente. La realidad es que las TIC son una industria que está creciendo día a día. En el mundo es altamente demandada y no hay suficientes técnicos. Y a eso lo vivimos en el país. Todos los años tenemos un 30 por ciento de la demanda laboral insatisfecha. El año pasado, para que te des una idea, se incorporaron unos 8000 puestos de trabajo. Y si hubiera habido 5000 más, hubieran tenido trabajo también. 

Villa María “cuatro punto cero”

¿Y en Villa María?


-Todos tenemos ese problema también. Si yo tuviera dos personas más, entrarían a trabajar en mi empresa también.

-Ya que mencionaste a tu empresa, decime algo de las que componen el clúster.

-Las empresas que componemos el clúster tenemos un perfil bastante diverso. Oversoft, por ejemplo, está abocada al servicio para las agencias de autos y, además de tener el 70 por ciento del mercado nacional, exporta a países limítrofes. Hay dos empresas de automatización como Autex y Aumax. Y también está Softech, para cadenas de comercialización mayoristas. O nosotros con Neos, que hacemos software y herramientas de gestión, es decir la parte de inteligencia de negocios para los tomadores de decisiones. Sé que me olvido de un montón.

-Pero están en pleno crecimiento, ¿no?

-Sí, hoy el sofware está omnipresente y por eso se está hablando de la industria “cuatro punto cero”. El mundo está trabajando mucho en robótica, inteligencia artificial y el internet de las cosas. Por eso nuestra industria es tan expansiva.

-¿Cuál es su punto en común?

-Quizás que a la mayoría de los servicios los vendemos al resto del país y no tanto acá en Villa María. ¡No somos tan profetas en nuestra tierra! (risas). Pero es algo que tenemos que subsanar. Dentro del clúster hay una iniciativa de iniciar desayunos de trabajo con las distintas industrias locales: la lechera, los cerealeros, el campo, la metalmecánica, los comercios y la educación. 

-¿Para venderles?

-No exactamente. Primero queremos ver sus necesidades para saber si con nuestra tecnología las podemos hacer más eficientes y rentables. Es algo que nos debemos los dos sectores.

-Contame cómo y por qué nació el clúster.

-Nació hace cuatro años y por una iniciativa del ingeniero Della Védova, del Ministerio de Ciencia y Técnica. Fue una decisión estratégica de “clusterizar” las empresas TIC de las grandes ciudades cordobesas. En ese momento éramos 6 o 7 las que vimos el potencial en la ciudad, tal vez por leerlo a Philip Kotler y su teoría de lo que es tan difícil de hacer...

-¿Qué es tan difícil de hacer?

-Lo que propone todo clúster, que es competir y cooperar a la vez. En ese modelo está la posibilidad de crecimiento. Trabajamos en conjunto en políticas que nos benefician a todos, pero a la vez competimos para tomar un mismo cliente. Es una mecánica compleja pero largamente beneficiosa.

-¿Qué ventajas tienen las empresas que se asocian con ustedes?

-La posibilidad de acceder a mesas donde se toman decisiones y a las que no accedés nunca de forma individual. Nosotros participamos de la “Mesa TIC” de Córdoba donde están sentadas las universidades y el gobierno de la provincia, donde se planifican políticas de Estado que benefician nuestra industria. También nos invitan de la red de polos y clústers a nivel nacional. 

-¿Y han planificado en relación a esas reuniones?

-Sí. De hecho hemos generado un plan estratégico hacia el 2030 que nos da visibilidad como industria y nos pone a dialogar con el Ejecutivo. Además, hablamos con las universidades para plantearles nuestras necesidades de formación de profesionales para nuestra industria. Si no sos una megaempresa como Mercado Libre, no llegás a esa instancia. Pero si representás a 34 empresas y 500 trabajadores, somos importantes. 

-Contáme algo del plan estratégico 2030.

-Estamos planteando pasar de  120 mil trabajadores que hoy estamos en la industria del país a 500 mil. O sea, cuadruplicarlo en los próximos 12. Además pretendemos pasar de facturar 2 mil millones de dólares anuales a 20 mil millones; cuya mitad serían de exportación. Esta es una de las industrias que tiene balanza comercial positiva, ya que ingresan divisas al país y genera bienestar. 

-¿Cómo definirías las TIC de cara al progreso?

-Hoy, los países más digitalizados del mundo son los más ricos y los que tienen menos tasa de pobreza y desempleo. El trabajo informático es de calidad. Y su sueldo es un 38 por ciento mayor que el promedio de las otras actividades. El 80 por ciento de nuestras empresas TIC son personas; ese es nuestro capital, a diferencia de la industria tradicional. 

-¿Conclusión?

-Nosotros crecemos a medida que tenemos mejores recursos humanos. Y decimos que en el país se va a cambiar de paradigma. Que dejaremos de ser el país de “mi hijo del doctor” para ser el de “mi hijo el informático”.



Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María

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