Califica como “un fenómeno lo que sucede días tras día en Atlético Ticino, porque dirigentes capaces se nutrieron de gente con el mismo pensamiento, y con el tiempo todas las personas del club pensamos lo mismo y actuamos con el mismo sentido de pertenencia, especialmente los jugadores. Pregonamos lo que hacemos”.
Sintetizó su punto de vista señalando que “pasamos del dicho al hecho con la verdad. Siempre digo a mis jugadores que no es necesario hacer lo más complejo o dificultoso, sino lo que podemos y sabemos hacer, y luego aprender más. Cada uno debe esforzarse al máximo por hacer todo cada vez mejor para bien de un club”.
Se considera “un técnico formador. Me gusta expresarles a los dirigentes que se necesita invertir en el semillero de un club, y que ese esfuerzo no es un gasto. En Ticino lo entienden de esa manera”.
Reconoció que “cuando hablo de la verdad, me refiero a que todos sabemos que llegan 1, 2 o 3 jugadores por categoría, y la inversión es por 15 o 20 jugadores por división, pero en esa inversión también estamos apostando por una mejor sociedad, educando a los niños a través del deporte”.
Especificó al indicar que “al niño que no se le enseña a parar o controlar la pelota, a dar un pase, a trasladarla, luego es difícil que tenga buena técnica si recién lo aprende a los 15 años. Lo mismo ocurre con un niño en la vida”.
El profesor vive en Dalmacio Vélez, trabaja en una escuela de Las Perdices, y forma parte de los cuerpos técnicos del Club Atlético Ticino. Afirmó que “debo agradecer a la vida. Soy feliz, tengo 6 hijos, y con mi pareja actual siempre decimos que es muy difícil poder aprovechar los tiempos en que estamos juntos. Me hago cargo de mis errores y de mis aciertos”.
“No paren el deporte”
Romero manifestó que “vivo del fútbol, es mi vida y la mitad de mi sueldo. Me complica otro parate”.
Indicó que “quise ser jugador, pero no tuve las condiciones, y jugué poco en primera. Hoy puedo asegurar que me gusta ser más entrenador formador, que jugador”.
Sostuvo que “estoy convencido que si sos mejor persona, sos mejor jugador, mejor técnico, mejor periodista o mejor profesor. Me admiro cuando veo que la gente en Ticino valora y se sorprende porque hacemos que un chico tire una cáscara de banana en un tarro de basura. Eso es lo normal. Al que tiró una piedra, le pedimos que pida disculpas. Eso es lo que nos enseñaron nuestros abuelos. Habrá que volver a la fuente, y rescatar los valores que receptaron ellos hace 50 años”.
Apuntó que “cuando presentamos el proyecto a los padres del club, les pregunté qué significaban las flechas entrelazadas entre persona y jugador. Si sos mala persona, podés ser buen médico, pero nunca serás el mejor médico”.
Remarcó que “Ticino tiene un psicólogo deportivo en su cuerpo técnico, que es muy importante. Creemos que ese es el camino, apuntar a un ser humano mejor, para crear un mejor deportista”.
Manifestó que “nos hemos equivocado mucho tiempo, con DT que se creían los mejores. Seguiremos equivocándonos, pero pasando del dicho al hecho con la verdad”.
Aclaró que “soy el primero que quiere ganar, y soy pasional como pocos en una cancha. Al jugador lo formo para llegar a primera, para ganar, pero me importa la forma”.
Estimó que “trabajo de febrero a diciembre en Ticino. No me gusta que paren el fútbol otra vez. No contagia el deporte, es salud”.
No perder la esperanza
Romero dijo que “los que toman la decisión tendrán sus argumentos. Me afecta en lo económico, pero más me afecta saber que el fútbol no es motivo de contagios”.
Aseguró que “hubo partidos con 5 o 6 categorías de inferiores y los padres acompañaron. Fue masivo y en una cancha. No hubo ni 1 caso de Covid-19. Tampoco en el club hubo casos. Los más perjudicados son los deportistas. A ellos les pido que no pierdan la esperanza”.

