Ticino gritó campeón en reserva
Los dirigidos por Germán Vicario empataron 1 a 1 con Española, pero por haber vencido en la ida 2-1 pudieron dar la vuelta olímpica en La Playosa. Los goles fueron marcados por Lorenzo Ferreyra (AE) e Imanol Gay para el campeón
Atlético Ticino en reserva logró el objetivo de ser campeón tras empatar en un vibrante encuentro ante Asociación Española 1 a 1. Pudo festejar gracias a la victoria conseguida en el cotejo de ida por 2 a 1 ante el mismo rival.
Española jugó mejor que Ticino durante la mayor parte del juego pero le faltó la cuota necesaria de efectividad para aspirar a mejor suerte.
El elenco “Gallego” atropelló a su rival de entrada y en la primera llegada clara logró el gol de la tranquilidad, el que le otorgaba paridad absoluta al duelo. Fue tras un centro desde la punta izquierda que el central Lorenzo Ferreyra empujó al gol tras el anticipo de Agustín Salinas (4’).
Ticino quedaba en estado de shock y la ventaja mínima que había logrado en la ida se le escapaba como arena entre los dedos.
La visita buscaba superar el temporal del comienzo tratando de amigarse con la pelota, pero su rival mejor parado en el campo lo ahogaba con la presión de sus volantes y se escalonaba bien en defensa para controlar cualquier sorpresa.
Pasaban los minutos y Ticino no encontraba el camino mientras que Española de contra lo preocupaba cada vez más. Salinas como referente de ataque era el faro hacia el cual sus compañeros buscaban asistir para ver que pasaba.
Sobre los 17’ una contra encabezada por Agustín Moreno terminó en un peligroso centro que Salinos no pudo resolver ante la aparición rápida del arquero Rodrigo Trecco.
Ticino buscó ir por afuera cuando vio que no podía perforar la muralla que el equipo “gallego” había logrado conformar en la zona media pero sus delanteros quedaban distanciados de sus volantes haciendo que cualquier intento ofensivo naufragase por falta de conexión.
Tuvo que aparecer la impronta individual de Juan Maldonado en el elenco “albirrojo” para soñar con algo distinto.
El volante derecho de Ticino tras eludir a dos rivales que le impedían el paso pudo continuar y ante la salida rápida del arquero Reboyras pudo sacar un remate que pasó cerca del poste izquierdo (22’).
Pero cada contra de Española encendía las alarmas en el fondo de Ticino como sucedió a los 28’ cuando el veloz Moreno logró desbordar a su marcador y asistir a Salinas que otra vez no pudo con la velocidad de reacción del arquero Trecco.
La más clara de Ticino llegó tras una gran jugada individual de Facundo Marín (a pura gambeta) que después tuvo continuidad en Darío Fassi (no pudo definir) y por último derivó en Maldonado que remató desviado (32’).
Española cerraría ese buen primer tiempo con una jugada de peligro que no supo resolver con acierto. Francisco Pérez (con pelota parada) envió un centro muy venenoso que Agustín Moreno no pudo resolver rematando con derecha arriba del travesaño (36’).
Española parecía tener todo bajo control y Ticino respondía en forma espasmódica, sin orden impulsado por la necesidad de querer forzar un resultado que por ese entonces mandaba el partido a la definición por penales. Siguió jugando mejor Española en el comienzo del complemento.
Tuvo chances que terminaría dilapidando por falta de puntería en los metros finales, primero fue Francisco Pérez que casi convierte con un notable remate de zurda que obligó a la respuesta con esfuerzo de Rodrigo Trecco (5’). Después otra vez el volante zurdo de los “gallegos” casi sorprende con otro remate inquietante que salió rozando el travesaño (12’). Pero el fútbol responde a ciertos mandatos que se mantienen inalterables desde el fondo de los tiempos: los goles que se erran en el arco contrario se terminan sufriendo en el propio. Y fue lo que le pasó a Española.
Centro al área del equipo “gallego” y la aparición por sorpresa de Imanol Gay para anticipar a los defensores que se durmieron y la pelota que ingresó casi pidiendo permiso para establecer el empate parcial (18’).
Si bien quedaba todavía tiempo Española se desdibujó, perdió el orden del comienzo e intentó calzarse un traje distinto que no lo llevó a buen puerto. Eligió el camino de la desesperación, la pelota por el aire y la definición a cara o cruz en cada cruce.
Le faltó suerte, a parte de puntería. Ticino defendió el empate con uñas y dientes, solo pensó en que el tiempo transcurriese lo más rápido posible y poder sostener un empate que le otorgaba el pasaje a la gloria. Hubo nervios (dos expulsados cerca del final) algún reclamo por un supuesto penal a favor de Española que el juez no alcanzó a observar y la emoción a flor de piel en los minutos finales que se vivieron con gran intensidad. Ticino aguantó el empate y festejó, Española perdió con la frente bien alta.
Ricardo Passero. Redacción Puntal Villa María.
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Española jugó mejor que Ticino durante la mayor parte del juego pero le faltó la cuota necesaria de efectividad para aspirar a mejor suerte.
El elenco “Gallego” atropelló a su rival de entrada y en la primera llegada clara logró el gol de la tranquilidad, el que le otorgaba paridad absoluta al duelo. Fue tras un centro desde la punta izquierda que el central Lorenzo Ferreyra empujó al gol tras el anticipo de Agustín Salinas (4’).
Ticino quedaba en estado de shock y la ventaja mínima que había logrado en la ida se le escapaba como arena entre los dedos.
La visita buscaba superar el temporal del comienzo tratando de amigarse con la pelota, pero su rival mejor parado en el campo lo ahogaba con la presión de sus volantes y se escalonaba bien en defensa para controlar cualquier sorpresa.
Pasaban los minutos y Ticino no encontraba el camino mientras que Española de contra lo preocupaba cada vez más. Salinas como referente de ataque era el faro hacia el cual sus compañeros buscaban asistir para ver que pasaba.
Sobre los 17’ una contra encabezada por Agustín Moreno terminó en un peligroso centro que Salinos no pudo resolver ante la aparición rápida del arquero Rodrigo Trecco.
Ticino buscó ir por afuera cuando vio que no podía perforar la muralla que el equipo “gallego” había logrado conformar en la zona media pero sus delanteros quedaban distanciados de sus volantes haciendo que cualquier intento ofensivo naufragase por falta de conexión.
Tuvo que aparecer la impronta individual de Juan Maldonado en el elenco “albirrojo” para soñar con algo distinto.
El volante derecho de Ticino tras eludir a dos rivales que le impedían el paso pudo continuar y ante la salida rápida del arquero Reboyras pudo sacar un remate que pasó cerca del poste izquierdo (22’).
Pero cada contra de Española encendía las alarmas en el fondo de Ticino como sucedió a los 28’ cuando el veloz Moreno logró desbordar a su marcador y asistir a Salinas que otra vez no pudo con la velocidad de reacción del arquero Trecco.
La más clara de Ticino llegó tras una gran jugada individual de Facundo Marín (a pura gambeta) que después tuvo continuidad en Darío Fassi (no pudo definir) y por último derivó en Maldonado que remató desviado (32’).
Española cerraría ese buen primer tiempo con una jugada de peligro que no supo resolver con acierto. Francisco Pérez (con pelota parada) envió un centro muy venenoso que Agustín Moreno no pudo resolver rematando con derecha arriba del travesaño (36’).
Española parecía tener todo bajo control y Ticino respondía en forma espasmódica, sin orden impulsado por la necesidad de querer forzar un resultado que por ese entonces mandaba el partido a la definición por penales. Siguió jugando mejor Española en el comienzo del complemento.
Tuvo chances que terminaría dilapidando por falta de puntería en los metros finales, primero fue Francisco Pérez que casi convierte con un notable remate de zurda que obligó a la respuesta con esfuerzo de Rodrigo Trecco (5’). Después otra vez el volante zurdo de los “gallegos” casi sorprende con otro remate inquietante que salió rozando el travesaño (12’). Pero el fútbol responde a ciertos mandatos que se mantienen inalterables desde el fondo de los tiempos: los goles que se erran en el arco contrario se terminan sufriendo en el propio. Y fue lo que le pasó a Española.
Centro al área del equipo “gallego” y la aparición por sorpresa de Imanol Gay para anticipar a los defensores que se durmieron y la pelota que ingresó casi pidiendo permiso para establecer el empate parcial (18’).
Si bien quedaba todavía tiempo Española se desdibujó, perdió el orden del comienzo e intentó calzarse un traje distinto que no lo llevó a buen puerto. Eligió el camino de la desesperación, la pelota por el aire y la definición a cara o cruz en cada cruce.
Le faltó suerte, a parte de puntería. Ticino defendió el empate con uñas y dientes, solo pensó en que el tiempo transcurriese lo más rápido posible y poder sostener un empate que le otorgaba el pasaje a la gloria. Hubo nervios (dos expulsados cerca del final) algún reclamo por un supuesto penal a favor de Española que el juez no alcanzó a observar y la emoción a flor de piel en los minutos finales que se vivieron con gran intensidad. Ticino aguantó el empate y festejó, Española perdió con la frente bien alta.
Ricardo Passero. Redacción Puntal Villa María.
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