La cuarentena pone en riesgo la continuidad de los talleres protegidos
Desde hace algunos días, los coordinadores de los talleres protegidos del país, entre ellos los de la zona, reclaman por la situación que les hace padecer la cuarentena, debido a la paralización de la actividad.
Estas instituciones que trabajan con personas con discapacidad, tienen emprendimientos con los cuales generan recursos para sus operarios, además de contar con una importante cantidad de docentes.
Planteada la situación y realizadas las primeras gestiones lograron un incremento en el subsidio para los operarios, pero las docentes y el funcionamiento institucional no cuentan con la misma ayuda.
"La situación es crítica y unos 300 talleres protegidos para personas con capacidades especiales corren el riesgo de desaparecer. Unos 6.300 operarios que hasta marzo estaban contenidos en los talleres protegidos quedarían sin trabajo”.
En la región hay más de una decena los talleres que trabajan en la contención y generación de trabajo para personas discapacitadas. Se dedican a fabricar bolsas, hasta elaborar pastas, conservas, dulces, derivados de maní. Hoy la cuarentena obligó a parar todos los procesos.
Evelín Soltermann, coordinadora del taller protegido "Entre amigos", del grupo Aprendiendo a Vivir, de General Cabrera, expuso la realidad de estas instituciones.
“Toda la comunidad está pasando una situación complicada. En el caso de los talleres protegidos, son autosustentables y cuentan con una ayuda económica o no, de algunas empresas. En el caso del grupo Aprendiendo a Vivir contamos con aporte del Municipio, que siempre está presente, ayudándonos y dándonos una mano cuando necesitamos".
No obstante, la imposibilidad para producir genera incertidumbre ya que de la venta de productos también se logran ingresos.
Por videoconferencia, y considerando que la preocupante situación de muchos talleres podría ser dentro de un tiempo la de la entidad de Cabrera, desde este taller manifestaron su solidaridad y apoyo a las acciones que a nivel nacional se llevan adelante.
"Nos sumamos a este reclamo genuino, para que se tomen medidas de apoyo, que en este caso se están negando a todos los talleres protegidos del país. Son más de 6.300 personas con discapacidad que van a quedar sin trabajo, y más de 300 talleres protegidos de producción que van a cerrar sus puertas", detalló Soltermann.
"Es un reclamo general, es un reclamo nacional”, insistió, y agregó que se está pidiendo desde la Agencia Nacional de Discapacidad que el Estado también contemple a estas instituciones y las asista.
Por el momento, y tras las gestiones hechas, se logró que los operarios sigan cobrando un subsidio, que fue levemente mejorado.
Con la recomposición que se otorgó, recibirá $ 3.300 cada operario, a partir de mayo. Los coordinadores de talleres valoraron la continuidad de este beneficio pero indicaron que seguirán insistiendo por cuanto no quieren que sólo quede en esta resolución de mejora para los operarios.
“Más allá de que priorizamos a las personas en situación de discapacidad, porque justamente, algunas de ellas dependen de esos ingresos. Ahora vamos por la ayuda a las instituciones", insistió la coordinadora del taller.
Advirtió que habrá algunas entidades que van a cerrar sus puertas si no tienen forma de elaborar productos o recaudar fondos de alguna otra manera.
“Se están debiendo sueldos en algunas instituciones desde el mes de marzo. No pudieron abonar marzo, ni abril, menos se va a poder abonar mayo”, expuso Soltermann.
La experiencia de Cabrera
La coordinadora de “Aprendiendo a Vivir” reiteró que en General Cabrera se cuenta con el apoyo de la comunidad, lo cual hata ahora ha permitido seguir en pie.
“Estamos totalmente agradecidas. No solamente yo, sino todo el equipo de trabajo, así como también la institución, y la comisión, que nos está siempre dando una mano. Gracias a ellos, que están presentes y remándola, para que esto salga adelante".
“Somos una pequeña comunidad y ahí adentro (taller), una pequeña familia. Son 27 los operarios, seis docentes trabajan ahí adentro. La verdad es que somos muchos, y necesitamos que no solamente a nosotros sino a los 300 talleres se los escuche”, pidió Soltermann.
Por último, y ya refiriéndose al panorama nacional, reflexionó la profesional: “La situación de los talleres protegidos es crítica. Sin talleres protegidos no hay operarios. Y sin operarios no hay talleres protegidos. Este es un lugar de contención y de apoyo para aquellas personas que realmente necesitan un espacio laboral, pero de contención. No es tan simple para las personas con discapacidad conseguir trabajo”, concluyó.