En la Cámara del Crimen, Sebastián Maximiliano Reynoso fue condenado a dos años de prisión efectiva con declaración de reincidencia. En este sentido, el hombre de 39 años y oriundo de la ciudad de Santo Tomé (provincia de Santa Fe), fue encontrado autor responsable de los delitos de hurto, hurto calificado y violación de domicilio.
Con respecto a los hechos cabe decir que ocurrieron en Oliva. El primero de ellos tuvo lugar en abril de 2016, entre las 9 y las 12, cuando el acusado estaba realizando trabajos en una vivienda ubicada en calle Máximo Iglesias al 200.
Allí, la propietaria del hogar había dejado un monedero y el imputado se apropió de 600 pesos que había en el interior.
El segundo de los sucesos, en tanto, se desarrolló el año pasado. En esta dirección, mientras Reynoso desarrollaba tareas de pintura en otra residencia, se apoderó de una tarjeta magnética de encendido de un vehículo, que se encontraba en el cajón de un mueble del lugar.
Con posterioridad, él se dirigió a Francia 210 donde se encuentra localizada una cochera y se robó un Renault Fluence que era propiedad de la persona a la que le robó la tarjeta magnética.
Una vez que Guillermo Picco, el actuario, realizó la lectura de la pieza acusatoria, la jueza Eve Flores le tomó los datos personales a Reynoso quien, entre otras cosas, contó que es ingeniero mecatrónico y se desempeñaba como tal realizando diversas tareas de mantenimiento.
Además relató que no consume ni drogas ni alcohol y confesó que posee antecedentes. Finalmente, se hizo cargo de los hechos.
El momento de alegar
Luego fue el turno de los alegatos. De esta manera, el fiscal Francisco Márquez se refirió de manera pormenorizada a los hechos que habían sido leídos con anterioridad y solicitó que el hombre sea condenado por los delitos que ya se señalaron a la pena de dos años de prisión efectiva con declaración de reincidencia.
Es en este punto que es significativo indicar que el juicio fue de carácter abreviado. Es por eso que el abogado defensor, Mauro Alejandro Giovanini, tan sólo adhirió a lo requerido por el representante del Ministerio Público Fiscal.
Seguidamente restaba que la jueza dictara la sentencia, que ya se precisó.
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Allí, la propietaria del hogar había dejado un monedero y el imputado se apropió de 600 pesos que había en el interior.
El segundo de los sucesos, en tanto, se desarrolló el año pasado. En esta dirección, mientras Reynoso desarrollaba tareas de pintura en otra residencia, se apoderó de una tarjeta magnética de encendido de un vehículo, que se encontraba en el cajón de un mueble del lugar.
Con posterioridad, él se dirigió a Francia 210 donde se encuentra localizada una cochera y se robó un Renault Fluence que era propiedad de la persona a la que le robó la tarjeta magnética.
Una vez que Guillermo Picco, el actuario, realizó la lectura de la pieza acusatoria, la jueza Eve Flores le tomó los datos personales a Reynoso quien, entre otras cosas, contó que es ingeniero mecatrónico y se desempeñaba como tal realizando diversas tareas de mantenimiento.
Además relató que no consume ni drogas ni alcohol y confesó que posee antecedentes. Finalmente, se hizo cargo de los hechos.
El momento de alegar
Luego fue el turno de los alegatos. De esta manera, el fiscal Francisco Márquez se refirió de manera pormenorizada a los hechos que habían sido leídos con anterioridad y solicitó que el hombre sea condenado por los delitos que ya se señalaron a la pena de dos años de prisión efectiva con declaración de reincidencia.
Es en este punto que es significativo indicar que el juicio fue de carácter abreviado. Es por eso que el abogado defensor, Mauro Alejandro Giovanini, tan sólo adhirió a lo requerido por el representante del Ministerio Público Fiscal.
Seguidamente restaba que la jueza dictara la sentencia, que ya se precisó.

