En septiembre vence la concesión del estacionamiento medido y una de las firmes alternativas que manejan las autoridades locales es la municipalización del servicio. Así lo confirmaron en estricto off de record fuentes cercanas al intendente Martín Gill.
La oposición le exige celeridad al oficialismo ante el inminente vencimiento del pliego de concesión de Federación Mercantil. Además de la municipalización, otra posibilidad concreta que analizan funcionarios y concejales por estas horas es convocar a una nueva licitación pública para reconcesionar el servicio.
Sí hay una coincidencia entre oficialistas y opositores: no habrá prórroga a Federación Mercantil. Cabe destacar que el actual pliego contempla una única posibilidad y ya fue otorgada en la gestión anterior.
La oposición denuncia irregularidades y falta de control estatal. El oficialismo no está conforme con la actual prestación y pretende dar otro mensaje a la comunidad. Por eso, en el nuevo esquema permitiría la participación de instituciones sin fines de lucro (ejemplo, clubes, merenderos y otros).
“Ya hemos hablado del tema con el intendente y lo que estamos definiendo ahora es el nuevo modelo de estacionamiento”, contó uno de los funcionarios consultados por este matutino.
Tanto en la alternativa de municipalización como en el llamado a licitación, las condiciones del servicio cambiarían de manera considerable. El uso de tecnología, con parquímetros o teléfonos celulares es una posibilidad que tendrían los usuarios para poder pagar, pero también el retorno del soporte papel (el famoso cartón, que ahora se utiliza poco ante la preferencia de los parquímetros).
Gill tendría resuelto además que el dinero recaudado no termine en rentas generales del Municipio, sino que directamente se reparta entre instituciones. Es decir, en cualquier ordenamiento jurídico, ya sea municipalización o licitación, los fondos se distribuirían entre varios actores.
De esta manera, no sólo buscaría el aval de la oposición en el Concejo Deliberante, sino también cambiar la percepción social del estacionamiento medido, que hoy se encuentra deslegitimado por la sociedad.
Otras de las evaluaciones previas, antes del anuncio oficial, que no tiene una fecha definida, pero dado los tiempos no ocurría más allá de un par de semanas, es establecer zonas de cobro diferenciadas.
En el microcentro, es decir, en las cuadras más cercanas a Plaza Centenario, el valor de la hora sería más elevado que en las calles más alejadas del corazón comercial de la ciudad. De esta manera, pretenden que el recambio de vehículos estacionados ocurra con más frecuencia que en la actualidad. Con el precio congelado en 6 pesos para toda el área de parquímetros, la movilidad es mucho menor a la esperada por los comerciantes.
Vale recordar que la oposición negó incrementos en la tarifa ante la permanente negativa de Federación Mercantil de entregar sus balances.
La actual concesionaria pretendería continuar con la prestación, pero el Ejecutivo no le prorrogará el pliego. Sí podrían participar en una futura licitación, si este es el camino jurídico elegido.
Martín Alanis. Redacción Puntal
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Sí hay una coincidencia entre oficialistas y opositores: no habrá prórroga a Federación Mercantil. Cabe destacar que el actual pliego contempla una única posibilidad y ya fue otorgada en la gestión anterior.
La oposición denuncia irregularidades y falta de control estatal. El oficialismo no está conforme con la actual prestación y pretende dar otro mensaje a la comunidad. Por eso, en el nuevo esquema permitiría la participación de instituciones sin fines de lucro (ejemplo, clubes, merenderos y otros).
“Ya hemos hablado del tema con el intendente y lo que estamos definiendo ahora es el nuevo modelo de estacionamiento”, contó uno de los funcionarios consultados por este matutino.
Tanto en la alternativa de municipalización como en el llamado a licitación, las condiciones del servicio cambiarían de manera considerable. El uso de tecnología, con parquímetros o teléfonos celulares es una posibilidad que tendrían los usuarios para poder pagar, pero también el retorno del soporte papel (el famoso cartón, que ahora se utiliza poco ante la preferencia de los parquímetros).
Gill tendría resuelto además que el dinero recaudado no termine en rentas generales del Municipio, sino que directamente se reparta entre instituciones. Es decir, en cualquier ordenamiento jurídico, ya sea municipalización o licitación, los fondos se distribuirían entre varios actores.
De esta manera, no sólo buscaría el aval de la oposición en el Concejo Deliberante, sino también cambiar la percepción social del estacionamiento medido, que hoy se encuentra deslegitimado por la sociedad.
Otras de las evaluaciones previas, antes del anuncio oficial, que no tiene una fecha definida, pero dado los tiempos no ocurría más allá de un par de semanas, es establecer zonas de cobro diferenciadas.
En el microcentro, es decir, en las cuadras más cercanas a Plaza Centenario, el valor de la hora sería más elevado que en las calles más alejadas del corazón comercial de la ciudad. De esta manera, pretenden que el recambio de vehículos estacionados ocurra con más frecuencia que en la actualidad. Con el precio congelado en 6 pesos para toda el área de parquímetros, la movilidad es mucho menor a la esperada por los comerciantes.
Vale recordar que la oposición negó incrementos en la tarifa ante la permanente negativa de Federación Mercantil de entregar sus balances.
La actual concesionaria pretendería continuar con la prestación, pero el Ejecutivo no le prorrogará el pliego. Sí podrían participar en una futura licitación, si este es el camino jurídico elegido.
Martín Alanis. Redacción Puntal

