El presidente del Comité Nacional de Buses, Richard Martínez, señaló que la situación impacta de lleno en el sector: afirmó que la mayoría de las unidades se encuentran detenidas en estaciones de servicio sin poder cargar combustible.
El dirigente explicó que el transporte depende de ingresos diarios, por lo que la baja en la actividad genera pérdidas inmediatas para los trabajadores.
En este contexto, la Confederación Sindical de Choferes se declaró en estado de emergencia y no descartó avanzar hacia un paro indefinido. Su secretario general, Víctor Tarqui, advirtió que el sector llegó a un “punto límite” y que no puede sostenerse en estas condiciones.
Las primeras protestas incluyeron bloqueos en rutas del departamento de Santa Cruz, donde transportistas y mototaxistas interrumpieron el tránsito en varios accesos clave.
Además, desde el sector anticiparon que en los próximos días se definirán nuevas medidas de fuerza si no hay respuestas por parte del Gobierno.
La crisis también afecta a otras regiones como Cochabamba, donde las entidades del rubro de hidrocarburos se declararon en emergencia ante el desabastecimiento registrado desde el 20 de abril.