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Mejoró el movimiento de camiones pero aún temen por la falta de gasoil

Tras una semana de parálisis en el traslado de la cosecha, especialmente de maní en el tercio sur de la provincia, desde el sábado la situación empezó a revertirse, pero el problema de fondo sigue siendo el combustible

Luego de una semana con muchas dificultades por la escasez de combustible para el transporte y el paro de camioneros lanzado por Fetra que frenó la llegada de granos a los puertos, pero también a las industrias y acopios del interior, la situación mejoró a partir del sábado con el acuerdo por una recomposición tarifaria a nivel nacional (en Córdoba Fecotac había logrado un 18% de incremento y por eso no se plegó al paro).

Eso permitió comenzar a recuperar el terreno perdido, aunque persisten las dudas sobre la provisión suficiente de gasoil para completar el período de mayor demanda que se da estas semanas por la trilla de la campaña gruesa.

En ese marco, el caso del maní fue paradigmático e impactó de lleno en el sur provincial porque se trata de un cultivo que lleva un doble trabajo: arrancado primero y cosecha después. En medio de ese proceso, la parálisis del transporte dejó a cientos de hectáreas con los granos en el suelo y eso conlleva una pérdida importante que se podía agravar si las condiciones climáticas empeoraban. El maní no es un grano que se pueda embolsar en silobolsas hasta que se solucione el problema, como puede ocurrir con la soja o el maíz. Una vez cosechado hay que trasladarlo a la industria para su secado, y eso era lo que no se podía hacer por la medida de fuerza.

La advertencia por las pérdidas en la cadena del maní no sólo fue elevada por la Cámara Argentina de Maní que nuclea a las principales empresas del sector, sino que también levantó su voz una docena de intendentes cordobeses por el efecto que habría en sus localidades, dependientes fuertemente de esa economía regional.

Pero la otra cámara empresaria que había llamado la atención sobre el impacto del paro de transporte de cargas fue la de los aceiteros. Ciara alertó que la protesta había paralizado los puertos y que el stock para cumplir con los barcos alcanzaba sólo hasta este fin de semana. Allí también tuvo un efecto positivo el acuerdo tarifario y la suspensión de la protesta.

El ingreso de camiones de carga a los principales puertos del país se fue normalizando, luego de 4 días de paro de transportistas de granos, oleaginosas y derivados, aseguraron fuentes del sector portuario.

En ese marco, desde las entidades portuarias destacaron la intervención llevada adelante por el Ministerio de Transporte “para destrabar el conflicto y reactivar la actividad exportadora”, según lo manifestado por el gerente general de la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), Martín Brindisi.

Brindisi, en declaraciones a la prensa, señaló que de manera paulatina comenzó a normalizarse la actividad en las terminales portuarias y que confían en que para el arranque de semana “estará totalmente normalizada”.

“Si bien nosotros no formamos parte de esa mesa de discusión sabemos que parte del acuerdo es que en mayo va a haber una próxima reunión, así que en definitiva esto va a tener algún tipo de revisión y de hecho vemos con buenos ojos la intervención que tuvo el Ministerio de Transporte para poner un poco de orden en esta situación”, dijo Brindisi.

El directivo remarcó que “es importante destacar que este tipo de medidas después tienen una inercia como para que se vuelvan a normalizar las actividades. El paro se levantó el jueves a la tarde y hasta ayer la actividad no estaba normalizada", remarcó.

"Estamos en un 30-35% de la actividad de recepción de camiones en los puertos y creemos que recién en las próximas horas estará en valores normales", acotó.

“Los costos de un buque parado son de 30 mil o 40 mil dólares y según nuestros números hubo 55 buques demorados, entonces no son medidas gratuitas estos paros. Obviamente que tiene un costo para el sector y en última instancia para el país", precisó Brindisi.

Los transportistas de granos decidieron levantar la medida de fuerza tras acordar con las entidades rurales y los acopiadores una nueva tarifa de referencia.