Con el objetivo de afianzar los vínculos con las instituciones locales, representantes del Comité Ejecutivo para la Lucha contra la Trata estuvieron ayer en la provincia de Córdoba. En la oportunidad, se reunieron en la sede de la Anses con referentes de organizaciones nacionales, provinciales y locales para avanzar en el plan de acción propuesto desde el área que depende de la Jefatura de Gabinete de la Nación y que cuenta con el apoyo de organismos internacionales.
Nicolás Del Mastro, delegado de la región centro del comité, dijo a Puntal que ningún lugar del mundo está exento de la trata de personas.
“El principal eje de acción es el trabajo federal en las provincias, por eso hemos venido a la ciudade Río Cuarto, para coordinar con las instituciones que están en el territorio. En la ciudad se ha constituido una mesa interinstitucional de lucha contra la trata de la que participan organismos nacionales, judiciales, instituciones locales, miembros del Gobierno municipal, la Defensoría del Pueblo y el Polo de la Mujer de la Provincia de Córdoba”, explicó Del Mastro.
-¿Es un problema que no está erradicado?
-El COVID-19 visibilizó la temática de otra manera, de acuerdo a lo que dicen las estadísticas. Las modalidades de los crímenes complejos y organizados, como lo es la trata de personas y la explotación de personas, que son delitos federales en nuestro país, adquieren otras características. El delito se adapta al territorio, a las circunstancias y a la situación económica difícil que atraviesa nuestro país. Esto es un fenómeno global, acá no hay ninguna jurisdicción,ni cadena de valor ni país que esté exento. La trata de personas existe y no se ve a simple vista. El COVID-19 aumentó la vulnerabilidad por la necesidad económica. Hay que afinar la mirada tanto desde el Estado como desde la comunidad que, cuando tiene herramientas, se involucra y toma conciencia sobre qué significa la trata. La idea de la traffic blanca que se llevaba a una adolescente de la periferia ha migrado y hoy la captación se da a través de la virtualidad, de la oferta engañosa de empleo, del enamoramiento y de las redes. El tema está muy presente en la comunidad. A veces creemos que eso es de las series o de las películas o de alguna provincia del norte del país y la realidad es que está más cerca de lo que creemos.
-¿Cómo hay que hacer para denunciar una situación de trata?
-Argentina tiene una línea nacional gratuita y anónima de denuncia que es la 145. Esa línea es coadministrada entre el Ministerio de Justicia de la Nación y la Fiscalía Federal. Uno puede llamar y hacer un relato de los hechos que ve. Se puede denunciar personas que son explotadas en el ámbito de trabajo, explotación infantil, desaparición de una persona y la explotación sexual por cuenta de un tercero en prostíbulos que, si bien están prohibidos, adoptan otras formas. En paralelo, desde el comité pusimos en funcionamiento una línea de WhatsApp a la que nos pueden escribir para recibir orientación e información (1165460580). También judicializando instancias. Hay que estar atentos para prevenir situaciones. Por ejemplo, cuando una persona busca un trabajo y la oferta es engañosa. Es decir, si ofrece un puesto a cambio de mucho dinero, disponibilidad de tiempo, de viajes, etcétera.
-¿Qué preocupaciones les trasladan las instituciones del ámbito local y regional que están participando de este trabajo conjunto?
-Cada área tiene algo que aportar en la lucha contra la trata, siempre. Desde los esquemas de seguridad a los organismos que hacen la seguridad social. Todos los equipos territoriales del Estado, tanto del Gobierno local o provincial, pueden advertir indicios tempranos de mecanismos de captación o de explotación. Nos dicen que faltan recursos y herramientas y es verdad, por eso desde el Gobierno nacional estamos fortaleciendo esa respuesta porque el delito de trata es un delito federal, pero la asistencia a las víctimas le corresponde a las provincias.

