Tras la unificación de dos sentencias, ambas dictadas por la misma Cámara, fue condenado este jueves en Tribunales de Villa María a la pena de seis años de cárcel Benjamín Ezequiel Sosa (21), un joven que hace poco más de un año ya había sido juzgado y sentenciado por otros delitos.
El debate de ayer, específicamente, tuvo que ver con un episodio de robo calificado por el uso de armas perpetrado el miércoles 6 de julio del 2022.
Ese día, un menor de edad fue abordado por Sosa, quien mediante amenazas y exhibiendo un cuchillo, le pidió al adolescente que entregue su celular. Con el artefacto en su poder, el autor del ilícito huyó despavorido. Al otro día, personal de la patrulla preventiva materializó su arresto, y desde entonces se encuentra en prisión.
Meses antes del robo, Sosa había sido juzgado por sustraer una camioneta y agredir a una joven, hechos por los cuales se le impuso una pena de tres años de prisión de ejecución condicional.
El juicio de ayer en el quinto piso del palacio tribunalicio fue de trámite abreviado y estuvo presidido por el vocal Félix Martínez.
En tanto, la defensa del imputado corrió por cuenta del abogado Javier Marcos, mientras que la acusación fue llevada a cabo por el fiscal de Cámara Francisco Márquez.
En el veredicto final, el vocal Martínez dispuso que el encartado realice en el establecimiento penitenciario un tratamiento psicológico y psiquiátrico acorde a su problema con el consumo de sustancias.

