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Murió Horacio Lanzone, el cura más longevo de la Diócesis local

A sus 94 años, falleció este domingo uno de los máximos referentes de la Orden Trinitaria a nivel provincial. Su vida sacerdotal se dividió entre las ciudades de Hernando y Villa María

Con profunda tristeza, la comunidad religiosa de Villa María y alrededores recibió este domingo la noticia del fallecimiento de Horacio Ángel Lanzone, el sacerdote más longevo de la Diócesis local.

Según informaron desde el Obispado, el padre Lanzone, nacido el 26 de abril de 1927 en la localidad de Ticino, tenía 94 años y un extenso recorrido por la Iglesia Cristiana.

Su ordenamiento se dio el 5 de agosto de 1951. A partir de ese momento, dividió gran parte de su vida sacerdotal entre las ciudades de Hernando y Villa María. Lanzone formaba parte de la Orden Trinitaria.

Sus restos fueron velados este mismo domingo en la Parroquia Santísima Trinidad de Villa María, espacio donde también se celebró la Santa Misa de las Exequias, presidida por el obispo Samuel Jofré.

Durante la ceremonia religiosa, el máximo exponente de la Iglesia local brindó unas sentidas palabras para despedir a Lanzone. “Horacio veía las cosas con espíritu sobrenatural, y tenía deseos de purificarse hasta el fin”, soltó. Durante su relato, Jofré contó una curiosa anécdota que lo unió al religioso más joven de la diócesis de Villa María, Agustín Vedelago.

Al respecto, señaló que la última vez que el padre Horacio se confesó fue la semana pasada y precisamente ante Vedelago, momento que significó la unión de dos generaciones de religiosos.

Jofré lamentó que la muerte de Lanzone se haya dado en soledad. No obstante, también destacó que “aunque haya muerto solo ante los ojos de todos nosotros, en realidad ha muerto con Cristo”.

Tras la misa, los restos del sacerdote fueron trasladados al cementerio La Piedad, donde fueron despedidos por allegados y miembros de la comunidad religiosa y de la Familia Trinitaria.

Enero ya se cobró la vida de tres religiosos

Durante los primeros días de enero, el Obispado de Villa María lamentó la muerte de tres sacerdotes ligados a la comunidad religiosa local y regional: Sergio Rubiolo, Carlos Mora y Horacio Lanzone.

El primer deceso en ser reportado fue el del presbítero Sergio Rubiolo, notificado el primer día del mes.

El 10 de enero, la institución local dio cuenta del fallecimiento de Carlos Mora, quien pereció a causa de un ACV.

En tanto, ayer, fue confirmada la muerte de Horacio Lánzone, referente de la comunidad Trinitaria local.