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Trump anunció una ofensiva por los recursos petroleros y minerales de Groenlandia

El presidente estadounidense aseguró que prepara una exploración a gran escala en la isla ártica, en medio de las tensiones por su control estratégico. En paralelo, senadores de ambos partidos cuestionaron el acuerdo energético que alcanzó con Rusia

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles 14 de octubre de 2026 que su Gobierno se prepara para iniciar una exploración masiva de petróleo, gas y minerales en Groenlandia, al considerar que el territorio autónomo danés posee recursos energéticos de gran magnitud. La declaración se produjo después de meses de presiones de Washington para ampliar su influencia sobre la isla, considerada estratégica por su ubicación en el Ártico.

A través de una publicación en su red social Truth Social, el mandatario sostuvo que los especialistas consideran que la cantidad de petróleo de fácil acceso en Groenlandia supera la disponible en casi cualquier otro lugar del mundo. Sin embargo, no presentó estimaciones sobre las reservas ni precisó cuándo comenzarían los trabajos, qué empresas participarían o cuáles serían las zonas involucradas.

Trump también vinculó el territorio con la seguridad nacional estadounidense. Según afirmó, cualquier ataque futuro contra su país tendría que atravesar Groenlandia, donde los sistemas de defensa podrían interceptar drones, misiles y otros tipos de armamento.

Un territorio estratégico bajo presión estadounidense

El anuncio se conoció después de que Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia firmaran en septiembre un acuerdo de seguridad destinado a ampliar la presencia militar estadounidense en la isla. El entendimiento llegó tras reiteradas declaraciones de Trump sobre la posibilidad de adquirir el territorio, una iniciativa que generó rechazo entre los aliados de la OTAN y entre los habitantes groenlandeses.

La posición de Washington combina intereses militares y económicos en una región que adquirió mayor relevancia por sus recursos naturales y su ubicación geográfica. No obstante, el anuncio de exploración no incluyó detalles sobre los permisos, las inversiones necesarias ni las condiciones para desarrollar proyectos energéticos en el territorio.

En paralelo, los mercados internacionales de combustibles atravesaron fuertes presiones desde el inicio de las hostilidades en Medio Oriente durante este año. La Agencia Internacional de la Energía calificó las consecuencias de esa crisis como la mayor interrupción del suministro en la historia de los mercados mundiales de combustibles.

Senadores cuestionaron el acuerdo energético con Rusia

La agenda energética de Trump también abrió un frente de conflicto en el Congreso estadounidense. Un grupo bipartidista de senadores pidió al presidente que revirtiera el acuerdo alcanzado con su par ruso, Vladimir Putin, para el suministro de diésel y que restableciera las sanciones contra el sector energético de Rusia.

En una carta dirigida al mandatario, una docena de legisladores, entre ellos seis republicanos, cuestionó los efectos del entendimiento sobre la seguridad de Estados Unidos y el respaldo a Ucrania.

“Conceder a Moscú la posibilidad de vender libremente el diésel ruso en los mercados globales perjudica los intereses de seguridad de Estados Unidos y supone una traición al pueblo de Ucrania”, señalaron los firmantes.

Los legisladores también reclamaron que el acuerdo fuera rescindido al considerar que beneficiaría al Gobierno ruso y perjudicaría a los aliados estadounidenses. La iniciativa se conoció pocos días después de que Trump anunciara el entendimiento con Putin, que contemplaba el suministro de diésel ruso a Estados Unidos y otros mercados internacionales.

El presidente había defendido la decisión como una medida para contener el fuerte incremento de los precios del combustible. Sin embargo, los senadores sostuvieron que la apertura comercial tendría un impacto limitado sobre los consumidores estadounidenses.

Entre los republicanos que firmaron la carta figuran Thom Tillis, de Carolina del Norte; Susan Collins, de Maine; Alan Armstrong, de Oklahoma; Lisa Murkowski, de Alaska; Mitch McConnell, de Kentucky, y John Cornyn, de Texas.