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Un terremoto de magnitud 6,5 dejó 29 muertos en el este de Turquía

Los equipos de emergencia turcos luchaban durante las últimas horas contra reloj para extraer a los posibles supervivientes de entre los escombros
 
Los equipos de emergencia turcos luchaban durante las últimas horas contra reloj para extraer a los posibles supervivientes de entre los escombros de los edificios que se han venido abajo por el terremoto de magnitud 6,5 que sacudió el este de Turquía el viernes por la noche.

El sismo ha provocado ya 29 muertes y más de 1.200 heridos, según el último recuento de la Agencia de Prevención de Desastres y Emergencias (Afad) y el ministro de Interior turco, Süleyman Soylu, anunció en la mañana de ayer que 39 personas habían sido rescatadas (y otras cuatro más lo fueron tras su comparecencia), pero explicó que se cree que otras veinte podrían quedar aún con vida bajo edificios derrumbados.

"Los trabajos siguen pacientemente su curso. En esta zona hemos escuchado cuatro sonidos y una [persona] ha sido rescatada. Hay que estar en silencio para ayudar a los equipos de rescate", explicó el titular de Interior.

El silencio es primordial para estos trabajos, ya que los equipos electrónicos de los rescatadores permiten detectar incluso la respiración de quienes han quedado atrapados en los edificios derruidos, además de contar con la contribución de perros entrenados en estos menesteres.

El gobierno turco ha desplegado a 1.167 efectivos del Equipo Nacional de Rescate Médico (Umke), Afad, la Gendarmería y el Cuerpo de Bomberos. 

Pero, en algunos casos, sus esfuerzos han sido en vano, como ha ocurrido con un niño de 12 años que falleció poco después de ser rescatado junto con su madre embarazada, que sí sobrevivió.

El ministro de Sanidad, Fahrettin Koca, informó que más de mil personas han sido atendidas por los servicios médicos, aunque sólo un tercio eran heridos de consideración. A mediodía del sábado, 128 personas seguían hospitalizadas, 34 de ellas en cuidados intensivos.

Los edificios derrumbados por el terremoto se cuentan por decenas.

En la aldea de Çevrimtas (Elazig), prácticamente todas sus viviendas se vinieron abajo, aunque sólo dos personas fallecieron.

En la vecina provincia de Malatya, en los municipios de Pütürge y Doganyol, las autoridades contabilizaron en un centenar los edificios en estado de ruina.

Miles de personas se preparan para pasar una segunda noche a la intemperie pese a las bajas temperaturas. El mercurio oscila entre los 0º y los 2º durante el día y bajará hasta los 10º bajo cero durante la noche, lo que ha hecho que muchas familias se reúnan en torno a hogueras improvisadas en calles y parques, asustadas por las cuatrocientas réplicas que han seguido al terremoto inicial, trece de ellas de magnitud superior a 4,0.

Afad y la Media Luna Roja han repartido unas 9.000 tiendas de campaña, 17.000 colchones y más de 34.000 mantas entre los damnificados y las autoridades han abierto polideportivos y residencias de estudiantes para acogerlos.

El mayor sismo registrado durante el último siglo en Turquía fue el de Erzincan (este del país), de magnitud 7,8 y que, junto con las réplicas que siguieron, dejó 32.000 muertos. Más recientemente, en 1999, un terremoto de magnitud 7,6 en Izmit (a cincuenta kilómetros de Estambul) mató a 17.000 personas y, unos meses después, la tierra volvió a temblar en Düzce, un centenar de kilómetros al este del anterior sismo, y provocó más de 800 víctimas mortales.

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