Desafío a la tradición: la irrupción de Uber pone a prueba la normativa
Desde el Concejo Deliberante aseguraron que este tipo de aplicaciones “trascienden la realidad y superan algunas ordenanzas vigentes”. No obstante, no descartaron seguir dialogando con el sector para generar control
La irrupción de Uber en Villa María ha desatado un conflicto que divide al sector de los taxistas, un sector tradicional que se encuentra en una encrucijada ante los desafíos de la modernidad y la crisis económica que golpea al país. Desde su llegada, la plataforma de transporte ha generado una ola de protestas y debates, tanto en las calles como en los despachos de las autoridades locales.
En ese marco, el concejal del bloque Hacemos Unidos por Villa María, José María Cativelli, refirió que se está trabajando en conjunto con los taxistas.
“Hemos empezado un proceso de revisión de la ordenanza que regula el transporte semipúblico 7.376 e incorporamos algunos conceptos que tienen que ver con la actualidad, la incorporación de aplicaciones y algunas cuestiones que tienen que ver con las calles de Villa María”, dijo el edil al referirse a los principales temas que se debaten.
Sobre Uber, Cativelli remarcó que la presentación fue mediática y no tuvo una instancia formal ante las instituciones locales. “No existe una ordenanza, pedido de proyecto o habilitación que hoy permita decir que se trabaja sobre el tema Uber específicamente”, indicó.
Sobre la preocupación que genera el desembarco de la app, el concejal señaló que como poder legislativo, se puede regular el transporte semipúblico: “La aplicación no ha hecho ningún tipo de presentación ni pedido de habilitación, por lo cual no hay una regulación específica de esta situación concreta”, dijo y agregó:“Sí podemos decir que quienes deseen hacer algún tipo de transporte dentro de la ciudad se tienen que acoger a esta ordenanza que regula. No obstante eso deja totalmente aparte el hecho de que cualquier particular pueda utilizar una plataforma y hacer un contrato civil con otra empresa, en eso nos deja ajenos a nosotros”,completó.
Control
Sobre el control que podría ejercer el Municipio, Cativelli informó que si se constata una situación in situ en el momento de un traslado: “Podemos, de alguna manera específica, en ese momento controlarlo. Por ejemplo, un control de tránsito y que en ese mismo momento se esté realizando el transporte de personas”, advirtió el concejal, quien señaló además que se trata de una tarea “difusa y complicada”.
Realidad que supera la normativa
En diálogo con este medio, el abogado explicó que en estas situaciones se observa que la realidad supera la normativa: “Todas las aplicaciones trascienden la realidad y supera algunas regulaciones específicas que se buscan. Lógicamente no podemos regular el comercio, la intención o el contrato que puedan hacer particulares en sí mismo. Cuando se hable de una cuestión pública sí, porque hay una ordenanza que lo regula, pero no podemos regular una prohibición, es una competencia que no nos corresponde”, cerró el concejal del oficialismo.