El expresidente ruso Dmitry Medvedev, uno de los jerarcas de su país que suele plantear el espectro de un conflicto nuclear por Ucrania, expresó que Moscú tendría que usar un arma de ese tipo si la contraofensiva en curso de Kiev tuviera éxito.
Medvedev, quien es vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, un organismo presidido por el presidente Vladimir Putin, aseguró en un mensaje en sus cuentas oficiales de redes sociales que Rusia se vería obligada a recurrir a su propia doctrina nuclear en tal escenario.
"Imagínese si la ofensiva, que está respaldada por la Otan, fuera un éxito y arrancara una parte de nuestra tierra, entonces nos veríamos obligados a usar un arma nuclear. Simplemente no habría otra opción. Así que nuestros enemigos deberían orar por el (éxito) de nuestros guerreros. Se están asegurando de que no se encienda un fuego nuclear global", indicó.
Medvedev, quien muchas veces se presentó a sí mismo como una de las voces más agresivas de Moscú, parecía estar refiriéndose a parte de la doctrina nuclear de Rusia que establece que las armas nucleares pueden usarse en respuesta a una agresión con armas convencionales que amenaza la existencia del Estado ruso.
Ucrania está tratando de recuperar el territorio que Rusia ha anexado unilateralmente y declarado parte de su propio territorio, una medida condenada por Kiev y gran parte de Occidente, según detalló un cable de la agencia de noticias Reuters.
Advertencia de Putin
Putin sostuvo a su turno que no hubo cambios serios en el campo de batalla para informar en los últimos días y que Ucrania había perdido grandes cantidades de equipo militar desde el 4 de junio.
El presidente de Rusia declaró por otra parte que Moscú está lista para una confrontación con los militares de la Otan en Siria, aunque destacó que "nadie lo quiere".
Lo hizo en el marco de una rueda de prensa tras el cierre de la cumbre Rusia-África, cuando fue consultado sobre la preparación para ese tipo de confrontación.
"Siempre estamos listos para cualquier escenario, pero nadie lo quiere", respondió e indicó que, por iniciativa del lado estadounidense, se creó a su debido tiempo "un mecanismo especial para prevenir estos conflictos".
"Los dirigentes de ciertas unidades directamente se comunican entre sí y tienen la oportunidad de consultarse sobre cualquier situación de crisis. Esto indica que nadie quiere ningún enfrentamiento. Pero si alguien quiere —no nosotros— estamos listos", reiteró el mandatario.
Bombardeos en aumento
En tanto, un misil ruso alcanzó ayer un edificio residencial en la ciudad central ucraniana donde nació el presidente Volodimir Zelenski y dejó seis muertos y 75 heridos, en el marco de una intensificación de los bombardeos rusos como respuesta a una serie de ataques con drones en su territorio, incluyendo contra Moscú.
El misil lanzado contra la ciudad de Krivoi Rog destruyó una sección del edificio de departamentos entre el cuarto y el noveno piso, mientras otro misil balístico ruso impactó en un edificio universitario sin que hubiera reportes de víctimas.
Zelenski dijo en Telegram que entre los muertos había una chica de 10 años y su madre, y que unas 350 personas participaban del operativo de rescate.
En la ciudad de Jerson, capital de la provincia homónima, en el sur de Ucrania, otro ataque ruso dejó al menos cuatro muertos y 17 heridos, mientras en la vecina provincia de Zaporiyia, un ataque de artillería ucraniano dio de lleno en una tienda de alimentos de la localidad de Basan y provocó la muerte de tres personas, informó el gobernador designado por Rusia, que ocupa parcialmente la región.

