Luego de seis meses de conflicto bélico, medio centenar de países dieron su respaldo a Ucrania
La guerra entre Rusia y Ucrania cumple hoy medio año y amenaza con extenderse bastante más, de acuerdo con el tono que mostraron tanto Kiev, que recibió ayer un importante respaldo internacional, como Moscú, que prometió "no tener piedad" con los responsables del crimen de la hija del ideólogo del gobierno de Vladimir Putin.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y líderes mundiales de medio centenar de países manifestaron ayer su rechazo a la anexión rusa de Crimea y a cualquier nueva ocupación del territorio ucraniano en una cumbre virtual de apoyo a Kiev, en la que acordaron mantener la "presión" sobre Rusia.
"No es solo un territorio, no es solo una ficha en el juego de la geopolítica. Para Ucrania, Crimea es parte de nuestro pueblo, de nuestra sociedad", afirmó Zelenski en el marco de la Plataforma de Crimea, una iniciativa que congrega a los principales países que respaldan a Kiev, creada antes de la guerra iniciada el 24 de febrero.
Según el mandatario ucraniano, la "degradación" de Rusia comenzó con la anexión rusa de Crimea en 2014 y, si bien agradeció el apoyo de "muchas personas de todo el mundo", lamentó que otras callaran, "pretendiendo no darse cuenta de lo que estaba ocurriendo".
"Y esa, en mi opinión, ha sido una de las principales razones para todo lo que está pasando ahora en Ucrania y en el mundo", indicó, sin señalar a nadie en concreto.
"Condenamos a Rusia. Jamás reconoceremos ninguna tentativa de cambiar el estatuto de cualquier parte de Ucrania", declaró en su intervención el canciller alemán, Olaf Scholz, quien señaló que "no será reconocido ningún simulacro de referéndum".
En tanto, el primer ministro británico, Boris Johnson, opinó que Putin "quiere hacer a toda Ucrania lo que hizo en Crimea", anexionada por Moscú hace ocho años tras un plebiscito no reconocido ni por Kiev ni por los occidentales.
Johnson, al igual que su par canadiense, Justin Trudeau, prometió seguir ayudando a Kiev y la política de sanciones contra Moscú "hasta que Rusia ponga fin a la guerra y retire sus tropas".
En la misma línea se expresó el presidente francés, Emmanuel Macron, quien llamó a no tener "ninguna debilidad, ningún espíritu de compromiso" ante Rusia y pidió a Moscú un "cese de las hostilidades" y elegir "la diplomacia para reconstruir la paz", además de la retirada de sus tropas "de todo el territorio ucraniano".
En una declaración conjunta, los líderes participantes de esta reunión virtual señalaron que la anexión rusa de Crimea fue "ilegal" y una violación de la integridad territorial ucraniana.
En consecuencia, exigieron poner fin a la ocupación "temporal" de la península y reclamaron al Kremlin cumplir sus obligaciones internacionales, a la vez que defendieron entretanto mantener la "presión" sobre Moscú.
La advertencia se produjo en vísperas de la celebración del Día de la Independencia de Ucrania, que este año coincide con los seis meses de la invasión rusa.
Posible misión del Oiea
Mientras tanto, la tensión también continúa en el terreno bélico, principalmente alrededor de la situación en la central nuclear de Zaporiyia, ubicada en el sur del país y ocupada por fuerzas rusas.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (Oiea) anticipó ayer que un equipo de expertos podría visitar la planta "en los próximos días si las negociaciones son exitosas", luego de que Ucrania informara que nuevos bombardeos causaron daños adicionales.
“Estos incidentes muestran por qué el Oiea debe poder enviar una misión a Zaporiyia muy pronto. Sigo consultando muy activa e intensamente con todas las partes para que esta misión vital pueda llevarse a cabo sin más demora", manifestó el director general de la agencia nuclear de la ONU, el argentino Rafael Grossi, en un comunicado.
Por otro lado, la ONU se mostró preocupada por la posibilidad de que Rusia juzgue a prisioneros de guerra ucranianos en Mariúpol.