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Rusia intensifica su ofensiva en el este de Ucrania, pese a las nuevas sanciones

Washington declaró que quiere convertir en "un paria de la economía mundial" a la nación agresora

Los Estados Unidos y el Reino Unido impusieron ayer nuevas sanciones "devastadoras" contra Rusia, acusada de cometer "crímenes de guerra" en Ucrania, donde las autoridades instaron a la población a irse de inmediato del este del país ante una inminente ofensiva militar de las tropas rusas.

Las nuevas medidas impuestas por la Casa Blanca vedan inversiones en Rusia y prevén el congelamiento de todos los bienes en Estados Unidos del banco público Sberbank y de Alfa Bank, la mayor entidad crediticia privada del país.

Washington dijo que las iniciativas, que también afectaron a dos hijas del presidente de Rusia, Vladimir Putin, pretenden convertir a ese país en un "paria" de la economía mundial.

Las sanciones del Reino Unido determinan por su lado "el fin de las importaciones británicas de energía rusa" y afectan a dos bancos y a empresarios.

Europa vacila

La Unión Europea (UE), por su parte, debate con amplias divisiones internas si avanzar en medidas contra la importación del petróleo y el gas rusos, un asunto delicado por la enorme dependencia que tienen para su propio mercado energético.

"Hay que romper toda relación con los bancos rusos y el sistema global, detener la fuente de ingreso a cambio de petróleo y gas", declaró ayer el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, al hablar ante el Parlamento irlandés.

"No puedo tolerar ninguna indecisión después de todo lo que hemos vivido en Ucrania y todo lo que las tropas rusas han hecho", agregó en referencia a las acusaciones de matanzas de civiles en Bucha, una ciudad cerca de Kiev, denuncia que el Kremlin niega.

El presidente Putin aseguró ayer, por su parte, que el descubrimiento de cadáveres de civiles en esa localidad tras la ocupación de las fuerzas de su país, es una "provocación grosera y cínica" cometida por el gobierno de Ucrania.

Se trata de la primera reacción del líder ruso por este caso que provocó indignación internacional y que generó nuevas reacciones, como la del papa Francisco, quien durante la Audiencia General de los miércoles en el Vaticano mencionó que "las recientes noticias sobre la guerra en Ucrania, más que traer alivio y esperanza muestran en cambio nuevas atrocidades, como la masacre de Bucha".

La Asamblea General de la ONU procederá hoy a votar un pedido de países occidentales de suspender a Rusia del Consejo de Derechos Humanos del organismo, justo al cumplirse seis semanas del inicio de la invasión.

En los frentes

En el territorio ucraniano, las fuerzas rusas se replegaron de la región de Kiev y esto llevó a parte de la población que había huido a volver la capital, afirmó el alcalde Vitali Klitschko, que igualmente instó a esperar "un poco" antes de emprender el regreso.

Este retroceso fue anunciado la semana pasada por las autoridades rusas, que habían adelantado que sus soldados iban a concentrar la ofensiva en el sur y el este de Ucrania, especialmente en el Donbass, la región donde vive una mayoría de la población prorrusa.

Los analistas ratificaron la puesta en marcha de esa estrategia, que entienden busca crear una continuidad territorial con Crimea, anexionada por Moscú en 2014.

Ante esta situación, las autoridades ucranianas llamaron a la población de esos territorios a partir cuanto antes hacia el oeste.

La viceprimera ministra ucraniana, Iryna Vereshchuk, pidió a los habitantes del Donbass abandonar sus casas "ya" y dijo que las autoridades harán "todo para que las evacuaciones se desarrollen de manera organizada".

Durante la noche del martes, fuerzas rusas atacaron un depósito de combustible y una fábrica ubicados cerca de la ciudad de Dnipro, en el este, sin causar víctimas, informó el gobernador de la provincia de Dnipropetrovsk.

“La noche fue difícil. El enemigo atacó nuestra región desde el aire y alcanzó un depósito de combustible y una fábrica. El depósito está destruido (...) y un potente fuego devora la fábrica", dijo el gobernador Valentin Reznichenko en la aplicación Telegram.

Más al este todavía, en el Donbass, hubo bombardeos en Donetsk y Lugansk, bajo control de rebeldes rusoparlantes desde 2014, cuando se alzaron en armas y proclamaron repúblicas en ambas provincias que Rusia reconoció como independientes antes de invadir Ucrania, el 24 de febrero pasado.

Hasta ahora, el Ejército ucraniano logró contener a las tropas rusas en su avance en el este, pero siguen superadas en número y armamento, dijo Zelenski en uno de sus habituales mensajes a la nación por video.

Un “nuevo Auschwitz”

Una de las ciudades más golpeadas por el conflicto es Mariupol (sureste), asediada y bombardeada por Rusia desde hace semanas.

El Ayuntamiento de la ciudad acusó ayer a las tropas rusas de utilizar "crematorios móviles" para ocultar "cualquier evidencia de crímenes" tras la denuncia internacional de la masacre en Bucha.

"Los racistas convirtieron toda nuestra ciudad en un campo de exterminio", denunció el alcalde Vadim Boichenko y agregó: "Este es el nuevo Auschwitz. El mundo debería ayudar a castigar a los villanos de Putin".

Más de 100.000 personas siguen atrapadas en la localidad en condiciones precarias, según estimaciones oficiales, sin posibilidad de salir ante el fracaso constante de una evacuación masiva a través de corredores humanitarios.