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El viejo y glorioso Unión Central gritó campeón

Venció 2-1 a Unión Social de Alto Alegre en la final en Plaza Ocampo, con dos golazos de Lautaro Cipollone, y obtuvo el primer torneo anual y el pasaje a la final por el ascenso. Descontó Gonzalo Ramello para el CUS, que goleando se consagró campeón en reserva

Como en los viejos y gloriosos tiempos Unión Central se consagró campeón en Plaza Ocampo del Torneo Apertura de Primera “B”.

Soltó el grito contenido. El “aurinegro” de calle Rucci, fundador de la Liga Villamariense de Fútbol, se hizo gigante en la Plaza para imponerse 2-1 a Unión Social de Alto Alegre en una emotiva final disputada ante 1.200 espectadores.

El elenco dirigido por Esteban “Teby” Canelo se quedó con el primer campeonato de la temporada, y aseguró su presencia en una eventual final por el primer ascenso a Primera “A”.

Ganó con autoridad, con dos golazos del pibe Lautaro Cipollone, y hasta quedó la sensación que pudo definir sin tanto sufrimiento, porque en el final terminó con 9 hombres por las expulsiones de Jonathan Zabala y Pessuto, ante un CUS que vendió cara la derrota, descontó a través de Gonzalo Ramello y peleó hasta el final.

Como a lo largo de todo el torneo, Unión Central no dudó en asumir el protagonismo del partido final. Empujando en campo rival desde un esquema ofensivo, con jugadores con características para lanzarse al ataque, sin demasiados resguardos, pese a la sensible baja del puntal en el que se apoya su defensa, Rodrigo Solís (el volante central fue expulsado en semifinales), lo buscó al triunfo hasta que lo encontró.

A los 10’ le sobraban ganas y tiros de esquina (media docena), pero le faltaban tiros al arco. Anton Borghi demostró sus virtudes al despejar un centro de Yanantuoni, que se le metía por el primer palo, y al taparle luego un misil a Jonathan Zabala desde afuera del área (20’).

Pero al orden, y al envión anímico de la fiesta que desató la campeona Reserva (en el preliminar goleó 3-0 a Fray Nicasio Gutiérrez), el CUSno le agregaba más virtudes que las de su arquero, que no logró impedir el 1-0 cuando Merani ingresó al área a plena potencia, y chocó ante el firme vallado defensivo de la visita, pero el rechazo fue corto y defectuoso, y le quedó servido a Lautaro Cipollone en el borde del área, para que la pisara, recortara, y mostrara su enorme pegada para darle destino de red al balón contra el parante izquierdo de Borghi.

El pibe de clase 2005 le otorgaba con sus 20 años, el título que tanto se le negaba al viejo y glorioso Unión Central. Fue un gol con un enganche típico de la “Coneja” Ortega, o con la clase de Porcel de Peralta, tras rescatar una jugada con el olfato de “Pepona” Reinaldi.

Un golazo de todas las épocas, que por la emoción hasta algunos se animaron a compararlo con el de Julián Alvarez ante Suiza en cuartos de final del Mundial 2026.

El sueño de Unión Central se cimentaba en la historia grande que obligaba a ir al frente para ascender. Con eso le alcanzaba para ir ganando 1-0 en la Plaza, pero había que protegerse y no estaban ni el “Zurdo” López, ni “Cachorro” Lupo, ni Martínez, ni “Chacho” Peñaloza, para detener la reacción del CUS, que acompañado por 600 almas de Alto Alegre respondería.

Piccolini metió un par de taponazos, Fernández también “arrimaba” como en las bochas lo hacían Roberto Domenino o Francisco Bonaveri en las canchas del club. Zucotti y “Huevo” Cipollone clausuraron los laterales, Roberto Cena (39 años) se hizo fuerte en el medio, hasta para abastecer a Iván Pessuto que escapó en velocidad y cara a cara ante Borghi tuvo el segundo, pero el “1” tapó con el pie derecho, y dejó con vida al CUS.

Iban 31’, y el duelo se puso áspero, como le gustaba a “Pololo” Sánchez, y cuando Fossi picaba, Casale y Savoretti armaron circuitos con Zabala para llegar a “Memo” Heredia, el corazón de Unión Central afloró, y el árbitro ya no pudo guardar las tarjetas.

Pagaron los platos rotos los Zabala, que llevan la “10” en ambos equipos. Jonathan (el “10” del “aurinegro”) escapó a Joel, que lo “acarició” con su mano en el rostro, y la reacción no se hizo esperar para derribar con un cuerpazo al “10” del CUS. Roja para ambos.

Ahora había más espacios para jugar, pero menos talento ante la expulsión de los “10”.

Entonces, la visita, que necesitaba empatar, lo sintió más. Unión Central volvió a perdonarlo, con Lautaro Cipollone elevando el tiro del final.

Le hizo precio en esa etapa, pero quedaban 45’. Unión Social fue al frente desde el primer segundo, pero a Fernández y a Fossi lo taparon cuando remataron en el área.

¿Retroceder? Ni para tomar impuso, ordenó “Teby” Canelo, y Lautaro Cipollone forzó a volar a Borghi, a esa altura el artífice de que el “aurinegro” no hubiera ampliado. Pessuto también probó, pero no acertó (11’).

Ya con Sosa Peralta (18 años recién cumplidos), el “aurinegro” no resignó el protagonismo, y la visita no le encontraba la vuelta al partido, como sintiéndose demasiado visitante en la Plaza.

Yanantuoni marcaba la diferencia en cada participación, y de sus pies surgió la mejor jugada del partido, cuando se abasteció a Pessuto que llegó al área y asistió a Lautaro Cipollone, quien definió y se encontró con Borghi una vez más, que con otra intervención magistral dejó el partido 1-0 al enviar el balón al córner.

Pero en ese tiro de esquina, el árbitro observó intencional una falta de Pessuto, y lo expulsó a los 21’.

Ahora con 9, Unión Central necesitaría más que nunca de los duendes de su viejo y glorioso pasado. El talento de la “Coneja” y la sangre fría para definir de “Pepona” se infiltraron en el cuerpo de Yanantuoni, que escapó con una genialidad y mano a mano se la picó a Borghi, pero la pelota se fue besando el poste derecho (26’).

Sin sufrimiento o vale. “Narigón” Caciorgna movió el banco, Fernández y Fossi se conectaron, “Memo” Heredia recibió en el área y le sirvió el empate al ingresado Vargas, pero los reflejos de “Chila” Vega reaparecieron como los de “Pelado” Montes o “Tatá” Requena, para enviar al córner estirándose hasta el ángulo superior izquierdo del arco que a sus espaldas tenía el aserradero, el preferido de Silvio Munch, el arquero del Provincial 2002 que ganó el “aurinegro”.

De aquel equipo dirigido pro “Pelé” Sánchez que no había tanta euforia en el mundo “aurinegro”, pero el grito estaba contenido, y el palo izquierdo le negó el gol a Lautaro Cipollone, quien tras pared con Elías Rodríguez enfrentó a Borghi, quien esta vez estaba vencido cuando el “7” Bravo de Canelo definió (30’).

El desahogo llegó a los 34’, cuando una brillante maniobra de Nicolás Yanantuoni le permitió filtrarse en el área por derecha, y con una lujosa finta y otro amague dejó atrás al último defensor para cederle el balón a Lautaro Cipollone, quien le dio un pase a la red para coronar su segundo golazo y ser héroe y figura de la gran final.

El 2-0 acababa con el último intento del CUS, que sin Fossi, pareció rendirse, pero sólo pareció... Canelo ya había excluido a Merani, “Huevo” Cipollone no pudo más con su alma y sus calambres, y los merecidos aplausos que se llevó Yanantuoni dejaron a López Leiva como acompañante de Lautaro Cipollone, quien también se acalambró y al salir del campo dejó a Unión Central con 8 hombres.

Insuficientes para cubrir a los 10 del CUS que fueron por la hazaña, y casi la logran. Es que a los 43’, “Memo” Heredia” demostró su clase en el área, para controlar un balón impulsado casi desde su campo por Iván Moyano, y aunque Vega le tapó el gol, el rebote le quedó a Gonzalo Ramello, que se tiró de cabeza y lo envió al fondo del arco. 2-1. Y llovieron pelotazos al área de “Chila” Vega.

No se guardó nada el CUS, lo hizo sufrir hasta el final al viejo y glorioso Unión Central, que reverdeció los laureles. Los supo conseguir con el aguante de los Guzmán, Negrini, Gattario, Lupo, Turco y Sánchez, entre otros, que dieron la vuelta olímpica que se le negaba, para dedicársela todos a Willy, que se recupera en una clínica, pero su corazón siempre está presente.

Todavía no quedará grabado a fuego como aquel invencible equipo de Mario Requena, el del Intergligas 2002, o los que lograron los 9 títulos en la historia de este grande de la Liga en 1917, 1921, 1922, 1927, 1934, 1940, 1941, 1942, 1972, pero el viejo Unión Central sigue soplando como el viento, buscará el ascenso como aquel que condujo Marcelo Santoni, y ahora con cancha propia tendrá derecho a ilusionarse con la tropa de Esteban Canelo, que irá al frente por más gloria. ¡Salud campeón!

Unión Central alistó a Facundo Vega; Francisco Zucotti, Juan Pablo Piccolini, Facundo Fernández García y Gonzalo Cipollone; Jonathan Zabala, Roberto Cena y Lautaro Cipollone; Nicolás Yanantuoni; Iván Pessuto y Ramiro Merani. DT Estaban Canelo. En el segundo tiempo ingresaron Mateo Sosa Peralta por Cena; 22’ Elías Rodríguez por Merani; 36’ Juan Cruz Calderón por Gonzalo Cipollone; y 40’ Gastón López Leiva por Yanantuoni.

Unión Social presentó a Anton Borghi; Héctor Vilche, Iván Moyano, Rafael Soria y Gonzalo Ramello; Leandro Fossi, Agustín Fernández, Natanael Casale y Federico Savoretti; Joel Zabala y Guillermo Heredia. DT Rodrigo Caciorgna. En el segundo tiempo ingresaron 22’ Lucas Vargas y Brandon Ortiz por Fossi y Fernández; 32’ Martín Díaz y Leandro Orellana por Soria y Savoretti; y 45’ Juan Manuel Zabala por Casale.

Arbitró Gonzalo Ludueña con Luciano Lamberti y Enzo Villarruel. Cuarto juez: Aaron Silva.

En Reserva se consagró campeón Unión Social al vencer 3-0 a Fray Nicasio Gutiérrez con goles de Eliezer Quiñónez, Ramiro Maldonado y Alvaro Moyano.

Público: 1.200 espectadores.

Estadio: Plaza Ocampo.