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"Le di una mano a un soñador"

Resaltó: "Joselito Bernadó me dijo que ahora tenía que jugar para la Universidad. Yo se lo había pedido mil veces. Fue increíble"

“Nadie pensó que podíamos ser bicampeones con Universidad Nacional en sus primeros dos torneos oficiales en la Liga. Impensado”.

Lo expresó Rodrigo Liendo, quien aclaró: “Rafa (Ballatore) volvió de Bell y atajó todo. Edu Salvai estaba en San Francisco laburando de coordinador de viajes turísticos. Yo me estaba retirando. Truglio no estaba jugando. Chupa (Romero) venía de Central, Puma (Rodríguez) y Rodri (Aguirre), de River. Eran terribles jugadores, pero no eran múltiples campeones ni tan experimentados. Conocidos eran Fuente y Barbuio, más Lucas (Ateca) y yo, que estábamos tirando los últimos cartuchos”.

Destacó: “Se armó un excelente grupo, con las ideas claras, y Joselito Bernadó apostó por algo que era una bomba de tiempo”.

Sostuvo: “Pato me llamó y me dijo: ‘Gordo, ¿no me pediste que entráramos en la Liga? Bueno, ahora vení a jugar a la Universidad, porque nos vamos a afiliar’”.

Apuntó: “Yo siempre le decía: ‘¿Cuándo vamos a entrar’’. Y la verdad es que fue increíble su visión y el esfuerzo que hubo que hacer para lograr en 9 años tantos avances en un proyecto que se va haciendo cada vez más grande, pero que aún no está para otro nivel. Recién dimos los primeros pasitos a nivel nacional, pero el objetivo es otro”.

Diez años no es nada

El décimo año de la “U” en el fútbol se vio frustrado por la pandemia, pero previamente jugó su segundo torneo Federal: “¿Quién iba a pensar en 2011 que podíamos estar jugando a nivel nacional? Le ganó 2 partidos a Sarmiento de Leones y se quedó afuera por un par de puntos con respecto a Bell”.

Remarcó: “Ganarle una semifinal por penales a ese Yrigoyen en 2011 fue increíble y destrabamos en un par de minutos la segunda final con Argentino, que era otro equipazo. Y en el Clausura vencimos un 8 de enero a Yrigoyen en la tercera final. Fue impensado”.

Acotó: “Teníamos una gran calidad de jugadores, como Truglio o Barbuio, que volaban, pero nadie pensó en ser campeón de la Liga”.

Resaltó: “Fue el cierre ideal de mi carrera. Le di una mano a un soñador para hacer realidad lo que se nos ocurrió en Interuniversitarios. Terminaban y le decíamos a Pato Bernadó: ‘Ehhh, ¿cuándo vamos a entrar en la Liga?’”.

Manifestó que “ganó prestigio en la Liga desde 2011, es muy valorable lo que se hizo, y sigue creciendo el proyecto”.

Comentó: “Nada fue fácil. La ilusión era muy grande, pero eran todos chicos que habían jugado los interuniversitarios. Salió bien, pero... ¿y si nos goleaban?”.

Precisó: “Yo estaba acostumbrado a jugar en equipos competitivos, en Alumni, Yrigoyen, Rivadavia, Recreativo de Laborde, Bell, Acción Juvenil, Progreso. Y después del bicampeonato perdimos semifinales y cuartos contra Rivadavia. No era casualidad. Sólo una vez no clasificó a cuartos”.

Explicó: “El proyecto apunta a elevar la vara y a producir equipos del club con jugadores que puedan dar el salto a otro nivel. En inferiores nos golearon varias veces cuando empezamos, pero esa categoría 2000 que me tocó dirigir hoy es la base de la Primera”.

Cumplirles el sueño a los pibes

Aseguró: “Desde que empecé con inferiores, Bernadó como coordinador, Luis Fassi, Gabriel Pérez me escucharon y me dieron libertad para expresarme y trabajar con ‘Chicho’ Reyes y todos los chicos que se fueron sumando. Un pibe por año se fue a otro nivel”.