Los pibes de la Uni vuelan
Se cerró, a duras penas, la fase clasificatoria del Torneo Clausura “Danilo Gambino” de la Liga Villamariense de Fútbol.
Universitario culminó demostrando que creció tanto con sus pibes en el desarrollo de las 10 fechas, que cambió dudas por certezas. En el Campus goleó 3-0 a Unión de Arroyo Algodón con conquistas de Luciano Antonino (el árbitro se lo otorgó a Francisco Monetto), Lautaro Saravia y Mateo Cerutti.
Seguramente no alcanza para ser candidato como en otros torneos en los que contaba con figuras que se alejaron o padecen suspensiones, pero los pibes de Joselito Bernadó (también está suspendido, por lo que Luis Fassi ingresa al campo de juego) vuelan.
Ayer marcaron una clara diferencia en el desarrollo de los 90’ y lo trasladaron al marcador.
Los naranjas ayudaron con un tempranero gol en contra, con una segunda conquista en la que se quedaron parados reclamando un offside que el árbitro Gaspar Romero nunca cobró (el asistente amagó con sancionar una posición adelantada en la jugada anterior) y al no tener efectividad en jugadas puntuales en las que pudo haber vuelto a un partido desfavorable en el trámite, tanto como en el marcador, de punta a punta.
El buen cometido de alguna de sus individualidades le puede abrir expectativas en su duro cruce ante Atlético Ticino en octavos de final, pero deberá lucir más concentrado y ser más certero en ambas áreas, porque el partido no estuvo mal planteado y tácticamente hubo disciplina, pero fallar en las dos áreas y perder la concentración conducen a la derrota.
La “U”, por el contrario, sabe que enfrentará a un Colón complicado, que es un grande de la Liga, pero, si consigue pausar más su vertiginosa búsqueda del gol, aún no se observa el techo de un equipo que sigue creciendo.
Insinuó y conquistó
Le alcanzó con insinuar para conquistar a la “U”. Apenas 7’ en los que fue al frente con un ritmo frenético le bastaron para abrir el marcador.
Presionó y manejó el balón, se conectó por adentro guiado por Francisco Monetto y abrió el poblado cerrojo defensivo del rival por afuera, especialmente con la velocidad Hauer y Ceballo, por ambas bandas.
El tiro de esquina “envenenado” de Francisco Monetto encontró a Luciano Antonino desviando el envío en el primer palo y, tras pegar en un rival, desorientó a Cordero, que vio cómo el balón ingresaba a su izquierda. 1-0 (7’).
No frenó jamás Universitario. Es lógico que sus pibes confundan velocidad con apresuramiento y que no elegir bien le impida llegar. Por ello, aunque dominó campo, al mandar sobre el balón forzó a su rival a mantenerse agazapado, preparado para salir rápido de contra.
Unión planteó bien el partido y tuvo para empatarlo cuando con un largo pelotazo cruzado Acosta quedó ante Martínez de Alegría, que tapó su definición (18’).
Allí deberá ajustar la Uni, cuando le llegaron quedaron ante su arquero. Pero Ceballo y Machado arman por izquierda un tándem prometedor, que puede otorgar ventaja al defender, pero en ofensiva hiere. Razquin hizo un esfuerzo sobrehumano para evitar el segundo gol y tapar a Ceballo.
Pero sólo fue el aviso, porque a los 30’ Machado penetró por izquierda y su centro fue una asistencia para Lautaro Saravia, que sin oposición le dio un pase a la red.
El 2-0 fue extraño. El asistente había levantado la bandera, pero la jugada continuó y cuando Machado escapó por izquierda estaba habilitado. Defensores y el arquero se quedaron clavados en el campo, mientras Saravia definía sin oposición. El juez nunca sancionó.
Si el partido era cuesta arriba, tras la desconcentración del segundo gol fue letal. Igualmente, la “U” le dio una oportunidad.
Sin explicación, decidió jugar más de 5’ con un hombre menos por la lesión de Peñaloza y casi le cuesta un gol. La visita lo tuvo dos veces. Acosta volvió a quedar ante Martínez de Alegría, que volvió a ganarle el duelo y, aunque el balón le volvió a caer al ex Sportivo Playosa, su cabezazo se fue por sobre el horizontal. Un minuto después, Martínez de Alegría despejó mal, el balón pegó en Peralta y tras estrellarse en Perón se fue por centímetros al lado del palo derecho.
Tras sufrir en su área, aun con 10 hombres la Uni ratificó que estaba para el tercer gol cuando Ceballo definió una gran jugada colectiva, pero Cordero voló y envió al córner (46’).
En el complemento, Cordero salvó el tercero antes del minuto. Hauer y Ceballo lo tuvieron y lo convirtió Saravia, pero el asistente anuló (15’). Unión padecía el ritmo de un adversario que lo metió contra su arco. Volaban los pibes de la Uni y Hauer dejó en el camino a Cordero, pero Ruiz salvó (16’).
Saltaron al campo Geremías Monetto y Cerutti, que en su primera acción desvió un frentazo y anunció lo que sucedería al final.
La visita recién encontró aire con los ingresos de Castelli, Martínez, Villena y finalmente Rodríguez. Le costó hacer pie, pero escapó airoso en un segundo tiempo muy adverso y con la buena técnica de Rodrigo Villena (elevó un tiro libre) tuvo un par de arribos.
La Uni agregó el aire de Olariaga (Hauer lo dejó de cara al gol, pero desvió su intento) y el buen pie de Pratti, que al conectarse con Francisco Monetto lastimó por derecha, donde avisaron cuando armaron un desparramo y habilitaron a Cerutti, quien por poco no conectó con el arco vacío (39’).
Sin embargo, el fútbol no castiga a los que insisten con fórmulas que por reiterativas no dejan de sorprender. Geremías Monetto decidió cambiar de izquierda a derecha y el balón viajó por 3 pies hasta llegar a su hermano Francisco Monetto, quien por derecha volvió a abastecer a Cerutti, que le dio un pase a la red, de cabeza. El 3-0 fue la frutilla del postre. La Uni creció. Sus pibes vuelan.