Villa María | unvm

La mitad de comedores y merenderos “irrumpió en los últimos cuatro años”

El decano del Instituto de Ciencias Sociales de la UNVM compartió los datos locales del informe preliminar del trabajo que la casa de estudios realizó en el marco de la campaña Comer Bien Córdoba
 
La Universidad Nacional de Villa María, a través del Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Sociales, es parte de la campaña Comer Bien-Córdoba “Con hambre no hay futuro”, que entre otras acciones realizó el relevamiento de comedores, merenderos y copas de leche ubicados en todo el territorio provincial. 

El decano de Sociales, Gabriel Suárez, informó los primeros resultados de ese trabajo que, entre otros puntos, mostró que en esta ciudad la mitad de esos espacios de contención alimentaria surgió a la luz de la crisis social, en los últimos cuatro años. También evidenció que mayoritariamente están a cargo de mujeres.

“La campaña es nacional y la conducen los movimientos sociales. Se llama Comer Bien. En Córdoba la empiezan a trabajar los movimientos sociales liderados por la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) que invita a participar a los colegios profesionales de nutricionistas y trabajadores sociales y a la UNVM, entre otros”, describió el también docente e investigador en diálogo con este diario.

Así la primera tarea fue el diseño del instrumento metodológico para el relevamiento. Con esa herramientas lista, la casa de altos estudios local convocó a docentes, no docentes, graduados y estudiantes para realizar el trabajo de campo en los departamentos Unión, General San Martín y San Justo, entre otros lugares, actuando en algunos de ellos junto a los colegios profesionales.

El relevamiento, tal como describió Suárez, “implicaba identificar comedores y merenderos, caracterizarlos y georreferenciarlos”. Esto es determinar ubicación, infraestructura disponible, tiempo de existencia, tipo de alimentación, frecuencia e incluso si además de alimentos ofrecen otro tipo de actividades. 

Es en ese marco que, entre otra información surge como dato central que, como en otras localidades, en Villa María la mitad de comedores y merenderos emergió en los últimos años.

“Ante una emergencia económica lo que vemos es un emergente social o un emergente organizacional. En el caso particular de Villa María el 50 por ciento de comedores y merenderos irrumpen en los últimos cuatro años. Esos comedores lo que están haciendo es atender una situación económica”, describió. Y añadió que eso muestra “una sociedad con solidaridad” que puede organizarse. 

Otro dato relevante que surgió del trabajo es que “en el 75 por ciento de los casos son mujeres quienes sostienen los comedores”, con lugares en los que esa cobertura llega al 80 por ciento.

En relación con la frecuencia de las actividades, indicó que en esta ciudad “el 60 por ciento de comedores y merenderos” da de comer “entre 1 y 2 veces a la semana, o sea que es un suplemento nutricional  que no es un comer todos los días”.

Además estos espacios no sólo ofrecen alimentos sino que también suman otras actividades. “Casi el 75 por ciento de las organizaciones de cada comedor hace otras actividades culturales, sociales, educativas”, enumeró. Y ancló en esa situación su “potencia organizacional, comunitaria, cultural y social” de posible utilización cuando su objetivo esencial ya no pase necesariamente por ofrecer alimentos.

Y en ese eje remarcó: “Una política pública que piense el hambre o piense los problemas nutricionales tiene que partir de que comer mejor es comer en tu casa y no en otros lugares, y el programa nacional de la tarjeta de alimentos va en ese sentido”. 



Mariana Corradini.  Redacción Puntal

TEMAS:
Comentá esta nota

Noticias Relacionadas