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Residencias Universitarias: la perspectiva de siete becados

Año tras año la Secretaria de Bienestar de la UNVM recibe a estudiantes de todas las provincias del país para que accedan a la realización de estudios superiores

Puntal Villa María mantuvo un diálogo con estudiantes de diferentes provincias del país en relación a la experiencia que les toca transitar en las residencias, ubicadas en el campus de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).

Si bien la mayoría de los estudiantes entrevistados son de Argentina, también contamos con la palabra de un joven mexicano, quien se encuentra realizando su segundo intercambio en nuestro país y más específicamente, en la UNVM.

Una experiencia Internacional

Charly Guacin, estudiante de Desarrollo Rural, es un joven que viene desde Chapingo, México, y quien mediante las plazas de intercambio que ofrece la UNVM tuvo la posibilidad de venir a la ciudad de Villa María durante el 2019 y el 2022. El estudiante destacó que llegó a la ciudad “por pura coincidencia” debido a que la UNVM “ofertaba dos plazas de intercambio, contrario a otras universidades de la Argentina”. Y agregó: “Villa María cuenta con los servicios básicos de cualquier ciudad y al mismo tiempo cuenta con los beneficios de una pequeña ciudad como la seguridad y cortas distancias”.

Con relación a su paso por las residencias del Campus Universitario, el joven extranjero explicó que a su experiencia “la calificaría como enriquecedora, pues destacó la experiencia de coincidir con personas que se convierten en grandes amigos argentinos de distintas provincias y con diversas maneras de pensar y ver el mundo”.

Guacin contó que se sintió atraído a la ciudad por su acceso a la cultura y por la gran cantidad de espacios verdes y de esparcimiento que existen.

Además, dijo que su regreso se dio en virtud de que “amé mi experiencia internacional en este país y específicamente en Villa María. Me encantaron las materias y la forma de trabajo académico. El país tiene una diversidad cultural y geográfica dignas de ser visitadas”.

Conocimiento y adaptación

En el caso de la experiencia de los estudiantes argentinos, los entrevistados coincidieron en que conocieron esta beca mediante la página web de la Universidad o gracias a la recomendación de familiares que conocían esta posibilidad.

Javier Formosa, estudiante de Medicina, reconoció que su acercamiento a la beca se dio a través del Sindicato Luz y Fuerza, desde donde le hicieron saber a su padre que existía un convenio con la UNVM que beneficiaba a los estudiantes.

Los residentes destacaron repetidamente que la fase de adaptación a la distancia no es un proceso sencillo. En ese sentido, Nahir Acevedo, estudiante de Diseño y Producción Audiovisual, dijo que: “Al principio me quería ir porque estaba desprendiéndome de mi familia y de mi lugar, pero después gracias a todos los recursos que la Secretaría de Bienestar te ofrece, me fui adaptando poco a poco a convivir con personas desconocidas que luego pasaron a ser mi familia ahí dentro”. Por ello, la distancia para estos jóvenes es una piedra en el camino que deben superar, porque les cuesta estar lejos de sus familias, y ellos deben realizar un gran esfuerzo y dominar este reto de aprendizaje adulto.

Convivencia y beneficios

Otro aspecto que destacaron los jóvenes tiene que ver con las diferencias de culturas y, en especial, la convivencia. Al respecto, Amadeus Comedi, estudiante de Composición Musical, destacó que para lograr un equilibro con el resto de los residentes, tiene que haber “una coexistencia pareja entre tus modos de vivir y los de tus compañeros”.

Pero no todo es difícil dentro de esta experiencia. En efecto, los becados han coincidido en que esta beca les brinda “muchas posibilidades”. Sergio Salvatierra, estudiante de Agronomía, dijo: “Destaco mucho los beneficios que te brindan como estudiante, tales como el poder tener a la universidad a un paso, tener accesibilidad tanto al comedor como a la biblioteca y muchas oportunidades que quizás si no estás en la residencia, no podrías aprovechar”.

Asimismo, agregó: “Tengo la tranquilidad de haber podido dedicarle tiempo al estudio y no sentir una presión de tener que trabajar y estudiar al mismo tiempo, dado que los gastos hoy en día son muy elevados y necesitamos un ingreso extra del que recibimos de nuestros padres”.

Compañerismo y dudas

Los entrevistados destacaron que, gracias al compañerismo de cada uno de los convivientes, se hizo mucho más llevadero el ciclo lectivo, pues a pesar de tener a sus familias lejos, los estudiantes al estar todos en la misma situación se acompañan en el trayecto. Por este motivo, las buenas anécdotas abundan dentro de este grupo, en el que los buenos momentos giran en torno a juntarse a tomar mates, realizar grupos de estudios, hacer torneos deportivos o directamente, pasar el rato en compañía de los demás.

Formosa destacó que “armar tu grupo de amigos es importante porque terminan siendo los que te acompañan durante todo tu trayecto de la carrera”.

En ocasiones, los estudiantes que gozan de esta beca han tenido en mente dejar la residencia debido a que, al vivir en el campus universitario, los jóvenes se encuentran lejos del centro de la ciudad y no cuentan con una amplia movilidad para trasladarse a causa de que los urbanos no pasan con frecuencia.

Las cuestiones de convivencia también son un factor que pueden influenciar en la decisión de estos jóvenes. Por este motivo, Comedi explicó que “la convivencia debe ser una de las experiencias más difíciles entre humanos, y hay que ser conscientes de eso y aceptar que lleva mucho tiempo conseguir la sintonía entre uno y los demás”.

Renovación y consejos

Guadalupe Franceschina, estudiante de Medicina, explicó que “uno como persona pasa por épocas difíciles en las que debe tomar decisiones puntuales, pero luego pienso en que no hay otra oportunidad como esta, sin beca, no sé si no podría haber estudiado, por eso al estar en las residencias puedo cursar de forma tranquila sin tener que trabajar para pagar un alquiler”.

Mediante sus experiencias, cada entrevistado ha coincidido que unos buenos consejos para futuros residentes giran en torno a lograr un respeto mutuo para que sea parejo para todos y no para solo unos pocos.

Lea Zalazar, estudiante de Contador Público, precisó que para tener una buena experiencia dentro de las residencias, los estudiantes deben ser “buenos compañeros, responsables y empáticos con los demás convivientes”. Acevedo agregó al respecto que se debe tratar de “escuchar sus necesidades, exponer lo que a uno le molesta para que así no se armen desacuerdos y problemas”. Franceschina, en tanto, recalcó que la comunicación entre los pares es lo más importante para así “evitar líos innecesarios”.

Por último, los jóvenes indicaron que las residencias universitarias son una herramienta que necesita más repercusión, no sólo en la comunidad universitaria, sino también para todo el público en general. Y en la que cada estudiante que tenga la posibilidad de pasar por las residencias, que disfrute de la convivencia y de cada espacio que se brinda para tener un buen desarrollo universitario y profesional.

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