Uriona: "La Inteligencia Artificial debe estar al servicio de la dignidad humana"
El obispo de Río Cuarto, Adolfo Uriona, destacó la encíclica Magnifica Humanitas, del Papa León XIV, que propone un discernimiento ético sobre el avance de la inteligencia artificial. Señaló que la Iglesia acompaña las transformaciones tecnológicas, pero subrayó que deben orientarse por el bien común
El obispo de Río Cuarto, Adolfo Uriona, reflexionó sobre los desafíos que plantea el desarrollo de la Inteligencia Artificial y valoró el aporte de la encíclica Magnifica Humanitas, del Papa León XIV, a la que definió como una guía para discernir la custodia de la persona humana en un contexto de profundos cambios culturales y tecnológicos.
Según expresó, el texto reconoce que "la humanidad atraviesa un verdadero cambio de época y coloca en el centro de la discusión la dignidad de la persona como criterio esencial para orientar el progreso técnico".
En ese sentido, remarcó que "la Doctrina Social de la Iglesia no rechaza las transformaciones impulsadas por la innovación, sino que busca acompañarlas ofreciendo principios para su interpretación y aplicación".
Uriona sostuvo que "el bien común, la solidaridad y la subsidiariedad constituyen herramientas fundamentales para comprender los procesos en marcha y evitar que la tecnología quede subordinada exclusivamente a intereses de poder".
Asimismo, destacó que "el documento propone como horizonte una civilización del amor, basada en la justicia, el diálogo y la responsabilidad compartida entre los distintos actores de la sociedad".
Finalmente, consideró que "estos principios resultan indispensables para afrontar los desafíos contemporáneos y para garantizar que el desarrollo tecnológico contribuya efectivamente al crecimiento integral de las personas y de las comunidades".