La víctima de usurpación, presa del miedo y con la casa vaciada
Karina Martínez contó que no encontró ninguna de sus pertenencias al regresar al hogar. “Tendré que empezar de cero”, se lamentó. La Policía detuvo a una mujer y a un hombre. Ya habían aprehendido a otras dos
“Tengo mucho miedo”, “me vaciaron la casa”, “tendré que empezar de cero”, frases que resumen el momento que atraviesa Karina Martínez, la vecina de barrio La Calera que el pasado martes vivió en carne propia la pesadilla de la usurpación de su vivienda tras la inundación que afectó la zona.
Los vecinos le avisaron de la ocupación y ella denunció el hecho ante la Policía. Tal cual lo contó este diario en la edición de ayer, la fiscalía a cargo de René Bosio detuvo a dos mujeres, Claudia Echeverría y Brenda Prancasio, luego de que abandonaron la casa que de manera ilegal habían usurpado durante la mañana del martes, y además se las acusó e imputó de usurpación y robo. A Prancasio también se le añadió otros delitos como amenazas y lesiones leves.
Ambas mujeres no solo ocuparon la locación, sino que además dañaron todo el mobiliario y lo arrojaron en un contenedor ubicado a metros de la propiedad en calle Deán Funes al 700.
Bosio también las responsabilizó por el faltante de objetos pertenecientes a Martínez, y durante la madrugada ordenó allanamientos en propiedades cercanas para recuperar algunos elementos sustraídos.
En el operativo se detuvo a otra mujer, Agustina Ruiz, y a un hombre, Gonzalo Ruiz.
Se les secuestró una hidrolavadora, una escalera, un par de rollers, una máquina de coser, una minipimer y dos reposeras. En principio, todos objetos pertenecientes a la damnificada.
Ambas personas también fueron imputadas por robo y usurpación. Si bien no estaban en el momento que llegó la Policía al lugar, las mismas formaron parte de la ocupación y habrían huido minutos antes.
Desde la fiscalía confirmaron que las cuatro personas no tienen antecedentes.
“Me amenazaron”
Martínez le manifestó a PUNTAL VILLA MARIA que sufrió amenazas tras el hecho. “Me dijeron que me iban a quemar la casa”, contó, y no dudó en señalar que tiene miedo de volver a residir allí. “Amo mi casa, tiene todos los servicios, me la dio la Municipalidad por la discapacidad de mi hijo. Los vecinos también son muy buenos, me gusta el barrio, pero ahora tengo miedo”, relató.
La mujer tiene un hijo con parálisis cerebral y viaja de manera permanente a Córdoba. Una mujer le cuida la vivienda en su ausencia, aunque esta vez no pudo evitar que estas cuatro personas ingresaran aprovechando el drama de las inundaciones. “Me sacaron todo, hasta la silla de rueda de mi hijo, además de fotos personales. Algo pudieron recuperar los vecinos, pero no me dejaron nada. Tendré que empezar de cero, comprar heladera, camas, cocina, ropero. Me dejaron sin nada”, sentenció.
Martínez dijo sentirse mal por lo sucedido y reiteró que tiene miedo por el futuro.
“Me amenazaron muy mal, incluso me quisieron tirar con una herramienta. Me lastimaron el brazo con una piedra. Por ahora no voy a volver al barrio”.
“Estaba planificado”
Martínez comentó además que la usurpación había sido planificada por estas personas ya que lo habían comentado a otros vecinos del sector. “Incluso ya habían entrado a mi casa cuando yo me iba a trabajar”, contó.
Mientras la Justicia continúa investigando, y no se descartan nuevos allanamientos en las próximas horas, Martínez reclamará justicia por un hecho que duele e indigna.
Martín Alanis. Redacción Puntal Villa María.
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Los vecinos le avisaron de la ocupación y ella denunció el hecho ante la Policía. Tal cual lo contó este diario en la edición de ayer, la fiscalía a cargo de René Bosio detuvo a dos mujeres, Claudia Echeverría y Brenda Prancasio, luego de que abandonaron la casa que de manera ilegal habían usurpado durante la mañana del martes, y además se las acusó e imputó de usurpación y robo. A Prancasio también se le añadió otros delitos como amenazas y lesiones leves.
Ambas mujeres no solo ocuparon la locación, sino que además dañaron todo el mobiliario y lo arrojaron en un contenedor ubicado a metros de la propiedad en calle Deán Funes al 700.
Bosio también las responsabilizó por el faltante de objetos pertenecientes a Martínez, y durante la madrugada ordenó allanamientos en propiedades cercanas para recuperar algunos elementos sustraídos.
En el operativo se detuvo a otra mujer, Agustina Ruiz, y a un hombre, Gonzalo Ruiz.
Se les secuestró una hidrolavadora, una escalera, un par de rollers, una máquina de coser, una minipimer y dos reposeras. En principio, todos objetos pertenecientes a la damnificada.
Ambas personas también fueron imputadas por robo y usurpación. Si bien no estaban en el momento que llegó la Policía al lugar, las mismas formaron parte de la ocupación y habrían huido minutos antes.
Desde la fiscalía confirmaron que las cuatro personas no tienen antecedentes.
“Me amenazaron”
Martínez le manifestó a PUNTAL VILLA MARIA que sufrió amenazas tras el hecho. “Me dijeron que me iban a quemar la casa”, contó, y no dudó en señalar que tiene miedo de volver a residir allí. “Amo mi casa, tiene todos los servicios, me la dio la Municipalidad por la discapacidad de mi hijo. Los vecinos también son muy buenos, me gusta el barrio, pero ahora tengo miedo”, relató.
La mujer tiene un hijo con parálisis cerebral y viaja de manera permanente a Córdoba. Una mujer le cuida la vivienda en su ausencia, aunque esta vez no pudo evitar que estas cuatro personas ingresaran aprovechando el drama de las inundaciones. “Me sacaron todo, hasta la silla de rueda de mi hijo, además de fotos personales. Algo pudieron recuperar los vecinos, pero no me dejaron nada. Tendré que empezar de cero, comprar heladera, camas, cocina, ropero. Me dejaron sin nada”, sentenció.
Martínez dijo sentirse mal por lo sucedido y reiteró que tiene miedo por el futuro.
“Me amenazaron muy mal, incluso me quisieron tirar con una herramienta. Me lastimaron el brazo con una piedra. Por ahora no voy a volver al barrio”.
“Estaba planificado”
Martínez comentó además que la usurpación había sido planificada por estas personas ya que lo habían comentado a otros vecinos del sector. “Incluso ya habían entrado a mi casa cuando yo me iba a trabajar”, contó.
Mientras la Justicia continúa investigando, y no se descartan nuevos allanamientos en las próximas horas, Martínez reclamará justicia por un hecho que duele e indigna.
Martín Alanis. Redacción Puntal Villa María.