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Abogado recibió pena de 6 meses en suspenso por usurpar un terreno

Se trata de Eliseo Boiero. En el debate declararon otros tres testigos, alegaron las partes y se dictó la sentencia. El fiscal fue Horacio Vázquez y Marcelo Martín Silvano se constituyó en querellante junto a Veronese, el damnificado
 
En la Cámara del Crimen, en el quinto piso de Tribunales, el abogado Eliseo Boiero, quien ejerció su autodefensa, fue condenado a 6 meses de prisión de ejecución condicional por el delito de usurpación. 

Además se le impuso fijar un domicilio y restituir el terreno a Carlos Daniel Veronese, el titular.

Los hechos

Como informó este matutino el martes, los hechos se desarrollaron desde mayo del 2014 hasta la actualidad. 

En un terreno ubicado en calle Aguirre Cámara, entre Las Heras y Bolívar, en el barrio San Juan Bautista, el imputado, clandestinamente y con el objetivo de invadir el inmueble, contrató los servicios de Juan Pablo Papurello para que por su cuenta procediera a destruir la tapia de tres hileras de ladrillos que había comenzado a construir Veronese, titular del lugar.

Asimismo, según se conoció, el acusado le indicó a Papurello que construyera una tapia de entre 30 y 40 metros cuadrados, y le pagó por dicho trabajo. De este modo  desposeyó del terreno al damnificado.

Más testigos

El martes prestaron testimonio, además del acusado, Papurello y Veronese, Gustavo Adolfo Ferreyra y Héctor Carcar.

Cabe recordar que el damnificado en el hecho presentó la escritura de la compra del terreno, perteneciente a 1999 (con sus impuestos, tasas y servicios pagos hasta la actualidad) y expresó que le ordenó a su padre, ya fallecido, que le construyera las tapias que, aparentemente, fueron destruidas por Boiero.

En tanto, ayer se sumó la palabra de tres nuevos testigos. El primero de ellos fue Walter Enrique Marchetti, quien contó que le alquiló, desde 2012, un departamento —en el complejo que colinda con el terreno en disputa— a Boiero y que siempre entendió que era de él el sitio por el que se generó el conflicto. 

A la vez, mencionó que lo vio a él y a otro hombre al que le pagaba, limpiarlo. Por otra parte, comentó que vio cuando la tapia estaba construida y también cuando la habían tirado.

El segundo en comparecer fue Jesús Alberto Bargel. El sujeto mencionó que sólo lo vio “en una o dos” oportunidades a Boiero y que el padre de Veronese lo había contratado para hacer una tapia.

En este sentido, indicó que había construido unos 60 centímetros y que, al día siguiente, constató que se la habían derribado. Por eso dejó de trabajar.

El último en declarar fue Nelson Fabián Druetta, quien le realizaba trabajos de electricidad al acusado, desde 2002, en la obra de departamentos, en su estudio y su casa.

Asimismo, hizo hincapié en que en el sitio, desde un comienzo, se tiraba mucha basura. En otro punto de su alocución indicó que observó en distintas ocasiones a un “señor de barbita” que iba a realizar tareas de mantenimiento y que cree lo mandaba Boiero. Además confesó que, desde el complejo habitacional hay puertas y ventanas que dan al terreno.

El momento de alegar

Una vez que se finalizó con la toma de testimonios fue el momento de alegar.

Así, el primero en hacerlo fue el fiscal Horacio Vázquez quien, en primer lugar, hizo alusión a todo lo descripto. 

Inmediatamente después mencionó que Veronese dio cumplimiento adecuado al pago de los impuestos y ello, por tanto, representa la posesión del terreno.

Luego citó el artículo 181 del Código Penal. El mismo, en su primer inciso, indica que será reprimido con prisión de seis meses a tres años “ el que por violencia, amenazas, engaños, abusos de confianza o clandestinidad despojare a otro, total o parcialmente, de la posesión o tenencia de un inmueble o del ejercicio de un derecho real constituido sobre él, sea que el despojo se produzca invadiendo el inmueble, manteniéndose en él o expulsando a los ocupantes”.

De esta forma expresó que hubo violencia porque se destruyeron las construcciones efectuadas y, también, clandestinidad porque se ocupó el terreno mientras Veronese se encontraba fuera del país y por lo tanto no podía tener conocimiento de lo que sucedía. Así, solicitó la pena de 6 meses de prisión en suspenso para Boiero.

Silvano, quien se constituyó en querellante particular, sostuvo, básicamente, que no hubo un acto de tenencia o posesión por parte del imputado. 

A la vez, resaltó que desde hace 4 años su representado “no tiene uso y goce para construir la cochera” que quería. Y no sólo eso sino que también se vio perjudicado porque no pudo, por ejemplo, vender el lote. Por tal motivo requirió que, además de la pena, se le restituya el baldío a Veronese.

Finalmente, Boiero, entre otras cosas, subrayó que la usurpación no está probada y que, si lo hizo, fue en 2002. Por lo tanto, el caso habría prescripto. Es por ello que pidió su absolución.

Por último, y tras un cuarto intermedio, el juez René Gandarillas dictó la sentencia mencionada al inicio. La secretaria y encargada de leer la pieza acusatoria fue Gabriela Sanz.

 

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