La Facultad Regional Villa María de la Universidad Tecnológica Nacional iniciará hoy los festejos con motivo de su cincuenta aniversario. Si bien las bodas de oro se cumplen el próximo 29 de diciembre (fue creada en 1969 y comenzó la actividad académica en marzo del año siguiente), la proximidad con las fiestas de fin de año obligaron a reorganizar el festejo.
Pero además, la elección de comenzar la celebración justamente hoy no es un dato menor, ya que se cumplen 70 años de la gratuidad universitaria.
“Uno no toma dimensión de la Facultad hasta que empieza a transitar por este proceso de organización del primer evento. La fecha oficial es el 29 de diciembre, pero decidimos adelantarla. Es un momento muy especial que no hace más que demostrar la incidencia de la casa en los sectores productivos, industriales y de servicio”, destacó Pablo Rosso, decano de la UTN local.
La cena de esta noche es el puntapié de una serie de actividades que se llevarán a cabo a lo largo de todo el 2020.
Tercera generación de graduados
Rosso reconoció en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA el impacto que genera la casa de altos estudios no sólo en la ciudad sino en una amplia región. Y graficó que “conocíamos que había segunda generación dentro de nuestros graduados, que era algo que nos parecía difícil de alcanzar. Pero ahora sabemos que ya hay tercera generación, es decir que abuelo, padre e hijo estudiaron en nuestra casa. Los primeros seguramente formaron parte del sector profesional de la ingeniería, el padre seguramente está ejerciendo, y sus hijos terminando el ciclo de formación para también integrarse a ese conjunto de la sociedad”.
“Nuestros graduados están ocupando muchos lugares, propios de la casa, pero también propios de una universidad que está a lo largo y ancho del país”, sostuvo.
Reconocimiento de la sociedad
“Como la vida de una familia, las instituciones pasamos altibajos, con desacuerdos internos a veces, pero creo que es una casa que supo diferenciar bien las situaciones y pelear por una consolidación académica allá por la década del 70, que como todos bien sabemos el deseo de la ciudad de traer una unidad académica universitaria en la formación de ingenieros era todo un desafío. Entonces esa consolidación se fue dando. Hoy tenemos una oferta mucho más amplia”, recordó.
Rosso consideró que fundamentalmente en los últimos 20 años “no dejamos de crecer en los ámbitos de la extensión universitaria y de la investigación, y eso es lo que la sociedad nos sabe reconocer”. Incluso, consideró que “hay veces que nos enfrentamos a una demanda determinada y damos respuesta; los ingenieros en eso somos formateados para entender el problema y ver si podemos dar una solución. El paso del tiempo nos dio ese premio de la sociedad, que nos trajo sus demandas, y hemos respondido siempre tratando de acompañar el proceso del desarrollo, la innovación”.
Formación académica
Con relación a lo que viene en materia de festejos, pero principalmente sobre los desafíos puestos ya hacia el año próximo, Rosso reconoció que el 2020 “vamos a transitar los 50 años con mucho optimismo”.
Uno de los desafíos será el crecimiento académico, “y que es algo que anuncié en la última colación de grado. Vamos a poner en marcha el ciclo de Licenciatura en Seguridad e Higiene Industrial, que comenzará en marzo tras un pedido inicial de la Escuela de Bomberos”.
Pero además, desde agosto se pondrá en marcha la primera carrera totalmente a distancia. Se trata de la Licenciatura en Logística, “que es una novedad no sólo para Villa María sino para UTN, que cumplimentó ante el Ministerio la documentación para hacer carreras totalmente a distancia”.
En marzo se llevarán a cabo, además, tres diplomaturas en temáticas estratégicas tales como ciudades inteligentes e industrias 4.0 en la era ambiente. En el primer cuatrimestre comenzará -marzo o abril- “una maestría en Desarrollo Territorial, en trabajo en conjunto con la UTN Rafaela. Habrá un hermanamiento de las dos ciudades, que tienen la particularidad de tener dos Tecnológicas y dos universidades nacionales, entonces somos muy optimistas con la temática”, sostuvo.
Abordado sobre la maestría en sí, indicó que tendrá mucha participación de docentes internacionales, “no sólo de Latinoamérica sino de Europa también. Es un desafío importante que vamos a iniciar el año próximo”.
Claramente se advierte una fuerte apuesta a la formación académica, a lo que el decano entendió que “es lo que merece la ciudad”.
Una entidad que contiene a cerca de 2 mil estudiantes
Abordado sobre la continuidad de obras en marcha, y nuevas previstas para el año próximo, Rosso reconoció que “con producidos propios y el esfuerzo de todos los departamentos y áreas estamos haciendo el crecimiento de la escuela Proa dentro de nuestro edificio. Necesitamos crecer en aulas, entonces estamos trasladando todos los espacios de oficinas y gremiales a un nuevo edificio que se está haciendo frente a lo que será el espacio Proa, frente a Aguirre Cámara”.
Dicha obra tiene una extensión aproximada a los 400 metros cuadrados, e incluye “el primer laboratorio para la Ingeniería en Sistemas, que este año cumple 25 años. Tiene características especiales, y que ahora se denomina de trabajo cooperativo, conjunto y asociados a espacios de desarollo o co-working”.
Actualmente, la entidad con sede en barrio San Juan Bautista tiene 1.200 alumnos de grado, a los que se le suman otros 700 de pre-grado, post-grado y extensiones áulicas.
Daniel Brusa. Redacción Puntal
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“Uno no toma dimensión de la Facultad hasta que empieza a transitar por este proceso de organización del primer evento. La fecha oficial es el 29 de diciembre, pero decidimos adelantarla. Es un momento muy especial que no hace más que demostrar la incidencia de la casa en los sectores productivos, industriales y de servicio”, destacó Pablo Rosso, decano de la UTN local.
La cena de esta noche es el puntapié de una serie de actividades que se llevarán a cabo a lo largo de todo el 2020.
Tercera generación de graduados
Rosso reconoció en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA el impacto que genera la casa de altos estudios no sólo en la ciudad sino en una amplia región. Y graficó que “conocíamos que había segunda generación dentro de nuestros graduados, que era algo que nos parecía difícil de alcanzar. Pero ahora sabemos que ya hay tercera generación, es decir que abuelo, padre e hijo estudiaron en nuestra casa. Los primeros seguramente formaron parte del sector profesional de la ingeniería, el padre seguramente está ejerciendo, y sus hijos terminando el ciclo de formación para también integrarse a ese conjunto de la sociedad”.
“Nuestros graduados están ocupando muchos lugares, propios de la casa, pero también propios de una universidad que está a lo largo y ancho del país”, sostuvo.
Reconocimiento de la sociedad
“Como la vida de una familia, las instituciones pasamos altibajos, con desacuerdos internos a veces, pero creo que es una casa que supo diferenciar bien las situaciones y pelear por una consolidación académica allá por la década del 70, que como todos bien sabemos el deseo de la ciudad de traer una unidad académica universitaria en la formación de ingenieros era todo un desafío. Entonces esa consolidación se fue dando. Hoy tenemos una oferta mucho más amplia”, recordó.
Rosso consideró que fundamentalmente en los últimos 20 años “no dejamos de crecer en los ámbitos de la extensión universitaria y de la investigación, y eso es lo que la sociedad nos sabe reconocer”. Incluso, consideró que “hay veces que nos enfrentamos a una demanda determinada y damos respuesta; los ingenieros en eso somos formateados para entender el problema y ver si podemos dar una solución. El paso del tiempo nos dio ese premio de la sociedad, que nos trajo sus demandas, y hemos respondido siempre tratando de acompañar el proceso del desarrollo, la innovación”.
Formación académica
Con relación a lo que viene en materia de festejos, pero principalmente sobre los desafíos puestos ya hacia el año próximo, Rosso reconoció que el 2020 “vamos a transitar los 50 años con mucho optimismo”.
Uno de los desafíos será el crecimiento académico, “y que es algo que anuncié en la última colación de grado. Vamos a poner en marcha el ciclo de Licenciatura en Seguridad e Higiene Industrial, que comenzará en marzo tras un pedido inicial de la Escuela de Bomberos”.
Pero además, desde agosto se pondrá en marcha la primera carrera totalmente a distancia. Se trata de la Licenciatura en Logística, “que es una novedad no sólo para Villa María sino para UTN, que cumplimentó ante el Ministerio la documentación para hacer carreras totalmente a distancia”.
En marzo se llevarán a cabo, además, tres diplomaturas en temáticas estratégicas tales como ciudades inteligentes e industrias 4.0 en la era ambiente. En el primer cuatrimestre comenzará -marzo o abril- “una maestría en Desarrollo Territorial, en trabajo en conjunto con la UTN Rafaela. Habrá un hermanamiento de las dos ciudades, que tienen la particularidad de tener dos Tecnológicas y dos universidades nacionales, entonces somos muy optimistas con la temática”, sostuvo.
Abordado sobre la maestría en sí, indicó que tendrá mucha participación de docentes internacionales, “no sólo de Latinoamérica sino de Europa también. Es un desafío importante que vamos a iniciar el año próximo”.
Claramente se advierte una fuerte apuesta a la formación académica, a lo que el decano entendió que “es lo que merece la ciudad”.
Una entidad que contiene a cerca de 2 mil estudiantes
Abordado sobre la continuidad de obras en marcha, y nuevas previstas para el año próximo, Rosso reconoció que “con producidos propios y el esfuerzo de todos los departamentos y áreas estamos haciendo el crecimiento de la escuela Proa dentro de nuestro edificio. Necesitamos crecer en aulas, entonces estamos trasladando todos los espacios de oficinas y gremiales a un nuevo edificio que se está haciendo frente a lo que será el espacio Proa, frente a Aguirre Cámara”.
Dicha obra tiene una extensión aproximada a los 400 metros cuadrados, e incluye “el primer laboratorio para la Ingeniería en Sistemas, que este año cumple 25 años. Tiene características especiales, y que ahora se denomina de trabajo cooperativo, conjunto y asociados a espacios de desarollo o co-working”.
Actualmente, la entidad con sede en barrio San Juan Bautista tiene 1.200 alumnos de grado, a los que se le suman otros 700 de pre-grado, post-grado y extensiones áulicas.
Daniel Brusa. Redacción Puntal

