En toda la Argentina comenzó ayer la vacunación contra el Covid-19. En Villa María, pasadas las 10, ya habían aplicado las primeras dosis a 5 personas que pertenecen a diferentes áreas de la salud.
En este sentido, este matutino dialogó con 4 de ellos, quienes manifestaron estar contentos por la llegada de esta nueva herramienta de prevención. También, orgullosos y felices de ser convocados para colocársela.
Por otro lado, aseguraron que poseen expectativas para continuar con la labor de afrontar la pandemia y esperanzas para las personas que más están expuestas a la enfermedad.
La vacunación comenzó con la coordinadora del Ala Covid en el Hospital Pasteur, Iris Vigil, quien fue la primera villamariense en aplicarse la dosis de Sputnik V.
Luego, continuaron con la médica de Guardia, Victoria Aburra; el paramédico de la Asistencia Pública, Fernando González; la enfermera del área Covid-19, Lorena Ferreyra. Culminó la residente en Infectología y médica de guardia de Clínica La Cañada, Lucía Guzmán.
Primera vacuna
Sobre la colocación de la dosis, Vigil señaló: “En realidad estoy bien, contenta de ser la primera vacunada de la ciudad”, y agregó: “La realidad es que lo estábamos esperando”.
En este sentido, aclaró que “todo el personal de la salud” aguardó la llegada al país de esta nueva herramienta de prevención. “Venimos hace muchos meses trabajando en esta pandemia y la verdad es que para nosotros no es un alivio, pero es confortante”, destacó.
Asimismo, remarcó que la sociedad deberá mantener los cuidados, las normas de bioseguridad, “porque esto todavía no terminó” y tanto los agentes de salud como la sociedad en sí misma deberán seguir con los trabajos.
Respecto al desempeño de los profesionales de la salud, explicó: “Al inicio de la pandemia, teníamos mucha incertidumbre por algo que no conocíamos y hoy todos estamos poniéndole el hombro a esto”, y agregó: “Estamos cansados, llega fin de año, así que nos da una luz de esperanza para todos”.
En consecuencia, subrayó que los vecinos villamarienses deben “seguir estando atentos y, sobre todo, cuidar a las personas de riesgo, que tienen más posibilidades de internarse o tener complicaciones”.
Por otro lado, respecto a la colocación de la vacuna, narró: “No hubo nada después del pinchazo, los médicos somos provacuna, por eso no me dolió y tampoco hubo alguna reacción después”.
Expectativas
Las cuatro personas entrevistadas por PUNTAL VILLA MARÍA aseveraron que estaban en perfecto estado de salud luego de ser vacunados, sin reacciones ni síntomas.
También, todos alegaron que poseyeron expectativas en cuanto a la llegada de la vacuna y cómo será el proceso de ahora en adelante. “Son buenas, teníamos muchas ganas de que llegue la vacuna, nosotros, desde marzo, estamos en el área Covid, por lo cual vimos y padecimos mucho esta pandemia”, adjudicó Ferreyra, y continuó: “La vacunación siempre es esperanza y nos pone muy contentos”.
Por su parte, Guzmán expresó: “Me siento bien, me da mucho orgullo que ya tengamos en la ciudad las primeras dosis y haber podido formar parte”.
Asimismo, comentó que al enterarse de que fue seleccionada sintió “mucha emoción”. “Mi jefe me preguntó si estaba interesada en vacunarme y si quería formar parte de los primeros vacunados. No lo dudé, con mucho orgullo lo hice”, exteriorizó.
En el caso de González, detalló que tampoco dudó y que de manera inmediata contestó afirmativamente, consultando lugar y horario: “Cuando me nombraron a mí, empecé a consultar a las compañeras que estaban en vacunación, para entrar un poco más en profundidad, y me dijeron que vaya con confianza y con tranquilidad”, determinó y añadió: “Estoy muy contento y muy feliz por haberlo hecho”.
Labor
Desde diferentes áreas de la salud, todos ratificaron que la vacuna es una herramienta más para poder desempeñarse, siendo que estuvieron expuestos a los contagios.
“Fue una experiencia que decidí vivirla, tuve la opción de no estar y sostuve que quería enfrentar la pandemia, en el área Covid, desde adentro”, relató Ferreyra. Además, indicó que será una etapa que “va a marcar” el resto de su carrera profesional.
Ante la llegada de la Sputik V, Guzmán sostuvo: “Para nosotros significó un montón. Cuando tuvimos en la ciudad el pico de contagios, desde la clínica, tuvimos mucho trabajo, muchos pacientes, muchos ingresos diarios. La vacuna es algo que uno esperaba”.
En su labor como paramédico, González dijo: “La verdad que es muy bueno poseer una protección, más ante este enemigo invisible que tenemos”.
Allí, dio a conocer que en el inicio de la pandemia también comenzó a ser voluntario del Centro de Operaciones de Emergencias (COE). “Siempre estuve predispuesto y con la idea de hacer las cosas lo más correcto que se puedan, en beneficio de todos, porque es para el bien de la sociedad. Cada uno con su granito de arena va sumando”, expuso.
Panorama
“Vemos el panorama esperanzador”, resaltó Guzmán. En este sentido, reveló que debieron atravesar un arduo trabajo con menos disposición de personal, más horas, más pacientes, menos camas. “Entonces, para nosotros es esperanzador porque, nos va ayudar a encarar la enfermedad de otra manera, y cuando llegue a nuestros pacientes, también”, enfatizó.
En esta línea, garantizó que la enfermedad es agresiva y que la sufren las personas que pertenecen al grupo de riesgo, como ellos, al verlo a diario, y también las familias que carecen de la oportunidad de visitarlos. Por lo que la vacuna va a permitir “poder terminar con eso”, resaltó.
Sobre el futuro, González afirmó: “La esperanza la tengo desde el primer día que comenzamos a cuidarnos el uno con el otro, la manera es protegiéndome para poder cuidar”.
En torno a la llegada de las vacunas, aludió: “Siembra una luz más de esperanza para los adultos mayores, que son la parte más afectada hoy en día”.

