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Víctimas del Covid: perdió dos hermanas y tiene a su esposa e hijos contagiados

La muerte de la docente de Vicuña Mackenna expuso crudamente cómo la pandemia atravesó a la familia Chivalero. Pablo, uno de los hermanos, contó cómo viven esta situación. En tanto, la hija de Érika Marisa aclaró que su madre no falleció por la vacuna
Pablo Chivalero contó a Puntal que en menos de un año perdió a 2 hermanas por Covid-19.  

Pablo Chivalero sufrió en pocos meses la pérdida de dos de sus hermanas por el Covid-19 y, por estos días, se encuentra aislado junto con su mujer, que resultó positiva al virus, como así también sus dos hijos adolescentes.

El hombre que vive en Villa Valeria procura dar un mensaje concientizador y advertir sobre el riesgo de esta enfermedad y la necesidad de cuidarse.

Pablo es hermano de Érika Marisa Chivalero (51), la docente de Vicuña Mackenna que el pasado fin de semana falleció por Covid-19. Unos meses antes, en Venado Tuerto, otra de las hermanas, Patricia (58), resultó víctima de la enfermedad.

“Somos 11 hermanos en total, estamos repartidos por todos lados. Pero en pocos meses sufrimos la pérdida de dos hermanas”, comenzó a comentar a Puntal Chivalero.

Érika tenía 51 años, era docente del jardín de infantes “Guido Spano”, y había recibido las dos dosis de la vacuna Sinopharm. Tras recibir el diagnóstico positivo fue internada en Río Cuarto, donde falleció.

La noticia generó conmoción en Vicuña Mackenna, donde la situación epidemiológica está controlada.

Ante las versiones sobre las causas que habrían derivado en el fatal desenlace y que lo vinculaban a la vacuna, la hija de la docente, Florencia Bonetto, desestimó que tengan relación: “Mi mamá se puso la segunda dosis el 4 de mayo y, como toda vacuna, tarda en generar anticuerpos, y eso ha pasado con ella seguramente”.

A su vez, aclaró que su mamá no tenía ninguna patología previa. “Los médicos ponen como obesidad, pero en realidad no era así. Después se planteó que era asmática y no lo era, no era diabética, nada. Lo único que la última dosis de la vacuna se la había colocado hacía pocos días y se supone que las vacunas tardan en generar anticuerpos. Entonces me parece que se está haciendo mucha campaña contra la vacunación cuando no es así, y están usando el caso de mi mamá para politizar todo esto”, se lamentó Florencia.

Otra pérdida

Meses antes, la familia Chivalero había sufrido la pérdida de otra de las hermanas, que vivía en Venado Tuerto.Patricia Chivalero tenía 58 años. Su hermano Pablo la recuerda como una mujer “sana fuerte, que no fumaba. Trabajaba en el área de Tránsito Municipal y a la tarde, como ella había hecho un curso de enfermería, le ofrecieron trabajar en un geriátrico y como le pagaban bien fue, y ahí contrajo el virus y la mató”, contó.

Otros casos en la familia

El hombre que trata de sobreponerse de esta tragedia dice que además ahora tiene a su mujer con Covid y a sus dos hijos, que estudian en RíoCuarto, también contagiados. La familia tiene un comercio en Villa Valeria, que permanece cerrado desde hace ya varios días.

“Yo soy negativo, pero estoy en aislamiento porque me dicen que puede ser un falso negativo. No tengo síntomas; sólo tuve un dolor y llamé al médico.Me hicieron placas y todo, pero me dicen que no tengo nada. Es la angustia que estoy viviendo y me medicaron por los nervios. Después de lo que nos ocurrió, cualquier cosita que sentimos, uno piensa lo peor”, sostuvo el hombre.

A su vez, señaló que sus hijos son asintomáticos. “Ellos no tienen nada. El más chico tiene 19 años y 26 el más grande. Pero no tenemos síntomas”, detalló Pablo.

Sobre el fallecimiento de su hermana de Mackenna, que aun vacunada, cursó un cuadro grave del virus, Chivalero dijo que, aunque tenía buena salud, en los últimos años había sufrido varias pérdidas. Por último, Pablo Chivalero pidió a la sociedad tomar conciencia y respetar las restricciones, y que se dejen de hacer las juntadas: “Lo que le digo a la gente es que se cuide, que cuide a sus hijos, que salen y uno no sabe por dónde andan, y por ahí vuelven y traen el virus a la casa, te agarra y te mata”.

“Tenemos que vacunarnos todos”, dijo Casari

El intendente de Vicuña Mackenna, Roberto Casari, se refirió al fallecimiento de la docente.

“Ella había recibido la primera dosis de Sinopharm el 4 de abril, y la segunda el 5 de mayo. El día 13 comenzó con algunos síntomas, se hizo el antígeno en el Hospital el día 14, y el 23 falleció en Río Cuarto”, detalló el mandatario.

Mencionó que Érika Marisa Chivalero era docente de jardín, pero estaba con tareas pasivas, por lo que no tuvo contacto alguno con niños o sus pares: “Era una maestra muy querida; en los pueblos todos nos conocemos”.

Casari también hizo hincapié en que no se debe relacionar esta muerte con la colocación de la vacuna. “Con respecto a la vacuna hay que ser muy conscientes y saber que tenemos que vacunarnos, porque, en caso de contagiarnos, tenemos anticuerpos y transitaremos la enfermedad de manera más leve”, sostuvo.

Pide que le devuelvan el teléfono de su mamá fallecida

En medio del dolor por la pérdida de su mamá, Florencia Bonetto, la hija de Érika Marisa Chivalero, pide a las autoridades del Hospital de Río Cuarto que le devuelvan el celular de su mamá: “Quiero las fotos, los recuerdos que ella guardaba ahí. El resto lo das de baja, pero esas cosas no”.

La joven que vive en Córdoba tuvo que viajar a Mackenna tras enterarse de la muerte de su mamá. “Fui al Hospital a retirar sus cosas y por una de las puertas no pude acceder porque estaban armando camas. Llegué por otro pasillo hasta el tercer piso y me crucé con una doctora.Le dije que quería las cosas de mi mamá, porque suponía que ahí también estaba el documento que se necesita para los trámites. La señora me acompañó, entró a la UTI y me entregó una bolsa con el nombre de mi mamá y sus cosas. En ese momento no lo revisé, yo estaba abrumada, además estaba afuera mi bebé y no quería exponerme”, expresó.

Tras retirar la bolsa y luego abrirla, se encuentra con que allí no estaba el celular que su mamá tenía para comunicarse mientras estuvo internada.

“Llamé y pedí por favor que me lo dieran; pero me respondieron que están con mucha actividad. Es lo único que pido, tener sus recuerdos”, imploró Florencia.