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"Vamos a tener un año de inflación alta y desaceleración de la actividad"

Alfredo Blanco, exdecano de la Facultad de Económicas de la Universidad de Córdoba, indicó que el Gobierno está en una coyuntura muy compleja. Dijo que la meta de inflación del 60 por ciento es "puro voluntarismo"

“Vamos a tener un año de inflación alta y desaceleración de la actividad económica. La meta del 60% de suba de precios, que está en el presupuesto nacional, es puro voluntarismo”. Alfredo Blanco, exdecano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Córdoba, señala que el panorama económico que el gobierno de Alberto Fernández tiene entre manos es sumamente complejo de conducir: si busca contener la inflación, frena la economía; si intenta reactivar la actividad, entonces alimenta la carrera de los precios.

Después de una semana de anuncios económicos que generaron polémica, principalmente la recompra de deuda por 1.000 millones de dólares, Blanco hizo una evaluación de los desafíos que afronta el gabinete económico nacional en el último tramo de la gestión de Alberto Fernández.

“La recompra tiene un sentido meramente simbólico, no es un monto tan significativo.Apunta a mejorar las expectativas y tiene un sentido en la estrategia general que es ir llevando el barco, aunque tenga las velas desflecadas, hasta el puerto que son las elecciones. Diría que no hay a la vista otra estrategia del gobierno”, manifestó Blanco.

- Más allá de la recompra ¿qué se puede esperar de la economía este año?

- Estoy convencido de que estamos en un año de inflación alta y que vamos a tener una desaceleración clara del nivel de actividad.Al principio la inflación fomenta el consumo y provoca que la demanda agregada aumente pero eso dura un tiempo. Cuando los cambios de salarios e ingresos empiezan a caminar por detrás de la inflación, la gente aunque quiera comprar no puede y eso provoca una baja en el consumo. Esa es la vía por la que la actividad se va a desacelerar.

- Inflación alta y economía frenada, una ecuación poco alentadora en un año electoral.

- Todos piensan que lo peor puede ser una hiperinflación, y ciertamente es muy malo. Pero lo que pasa es que la hiper se autoextingue. Los fenómenos de inflación alta con desaceleración son muy difíciles de administrar porque si tomás medidas para desacelerar los precios, como contener los gastos y generar superávit fiscal, esto hace caer el nivel de actividad, ya que el gasto del sector público es un componente importante de la demanda agregada. Y, al revés, si tratás de salir de la recesión a través de fomentar el consumo, se te va a los precios. Es un escenario bien feo que los economistas denominamos con ese nombre extraño que es estanflación y que es muy difícil de administrar. Cuando uno mira las proyecciones de 2023, con el mundo y la región creciendo menos, vemos que el Fondo Monetario y los demás organismos recortaron las estimaciones de crecimiento. En ese escenario en el que crece poco la región, nosotros tenemos una tasa de inflación espantosamente alta, no hay otro país excepto Venezuela. Lo que haría falta es un ministro como Sourrouille o Cavallo, que podría ser el propio Massa, pero que debería actuar en un gobierno con más homogeneidad. La situación del oficialismo es sumamente negativa para la gestión económica.

- En ese escenario, tampoco la oposición ofrece certezas.

- Así es. Creo que la oposición tiene que ponerse a estudiar, a pensar y a definir qué rumbo quiere tomar.

- El gobierno incluyó en el presupuesto de este año una proyección de inflación anual del 60 por ciento, ¿hay algo de voluntarismo en esa meta?

- Te corrigo:es todo voluntarismo. Suelo hablar con empresas de Córdoba que son clientes de empresas multinacionales y entre quienes están en las áreas presupuestarias ni uno me ha dicho que el presupuesto que envió a la casa matriz o al directorio contempla una inflación del 65 o el 70 por ciento. Todos están pensando en un número más cercano al 95 que al 60. Una forma alternativa de verlo es observar el relevamiento de expectativas que publicó el Banco Central en diciembre. Ahí vemos que la inflación es muy inflexible a la baja.

- ¿Se puede proyectar la inflación sólo mirando las expectativas o hay datos empíricos que permiten hacer un cálculo más objetivo?

- Es una combinación de esos dos elementos. Actualmente, el gobierno esteriliza mucho dinero. Dejemos a un lado el problema de las Leliqs, que algunos dicen que es una bomba de tiempo, algo en lo que no coincido. Pero supongamos que el gobierno sigue esterilizando, que mantiene la tasa de interés en terreno positivo, eso va a incidir en algún momento en la tasa de inflación pero antes va a afectar el nivel de actividad. Es lo que pasa con las medidas monetaristas. No creo que el gobierno adopte esa vía porque estamos en un año electoral. Y es muy difícil que un gobierno gane una elección con una tasa de inflación tan alta o con una recesión. Además, para complicar aún más el panorama, hay mucho ruido político. Ojalá pudiera el gobierno encauzar la situación porque las crisis económicas son muy crueles con la gente.