"Siempre se da un ida y vuelta, el trabajo con los vecinos es cara a cara"
El subsecretario de Inclusión Social de Villa María, Jorge Argüello, reconoció que en estos tiempos difíciles de la economía el Municipio no dejó de estar presente y acompañó a las familias que lo requerían, labor que según dijo, se viene realizando “cara a cara” y “de manera directa”, modalidad que permite conocer en profundidad las necesidades.
En esa línea, el funcionario comentó que el abordaje que adoptó la actual gestión apunta a que la ayuda sea tan sólo “un paliativo” y no “una dependencia”.
“La idea es potenciar el desarrollo comunitario con relación al empleo, la educación, la cultura, la salud y el deporte”, profundizó.
Cómo es el abordaje
Argüello comentó que el trabajo del Municipio en los barrios se realiza en dos dimensiones: por un lado está la ayuda que se brinda a nivel familiar y personal, y por otro, el acompañamiento que llega a instituciones sociales como comedores, copas de leche e iglesias, entre otras.
Para la primera dimensión, resulta fundamental la tarea que lleva adelante el personal de Trabajo Social a través del sistema de guardias, que está disponible las 24 horas. “Con esta herramienta, damos respuesta a personas en situación de calle, problemáticas que hayan sucedido a la madrugada, hechos de violencia, familias que estén pasando por una adversidad, sepelios y demás situaciones que surjan en el transcurso del día. Tenemos diferentes herramientas para resolver cada situación”, fundamentó.
Sobre la segunda dimensión, que pone el foco en las instituciones, detalló:“Se tienen en cuenta comedores, merenderos, iglesias y demás lugares que desarrollen un trabajo social y solidario”.
En esa línea, recalcó que el Municipio, a través de la Secretaría de Inclusión Social y Territorio, destina alimentos no perecederos y carne vacuna y de pollo, siempre teniendo en cuenta la cantidad de personas que asisten a cada espacio.
“En el caso de que se tratara de una copa de leche o de un club, se aborda desde otros insumos, como son la leche, el cacao y el azúcar”, añadió Argüello.
Y sumó: “Nuestro trabajo es coordinado, interdisciplinar, territorial e inclusivo. Creemos que esa es la manera de trabajar, desde una perspectiva de derechos”.
“Desde las áreas de Empleo e Inclusión intentamos resolver las situaciones familiares, para que los programas no sean una dependencia, sino un paliativo, una alternativa en una situación o circunstancia particular”, afirmó.
“La idea es que la ayuda vaya mermando en el tiempo, al punto tal de que las familias puedan lograr el objetivo final que es garantizar sus necesidades básicas”, sostuvo.
Y añadió: “En términos generales, siempre se da un ida y vuelta, el trabajo es cara a cara y la relación es directa, del Municipio con la familia. Consideramos que ese es el camino yel abordaje que debe tener una ciudad, en términos de inclusión”.
“Se trata de conocer a la familia y saber cómo está compuesta cada una de las instancias de esas necesidades, para luego analizar cómo abordarlas y cómo generar herramientas que sean constructivas”, ahondó.
Descentralización
Argüello aseguró que trabajando de forma descentralizada se obtienen mejores resultados. “Nosotros dividimos la ciudad en nueve escenarios: los ocho Municercas y la zona del centro. Tenemos un profesional para cada escenario. El abordaje es integral, transversal e interinstitucional”, enfatizó.
“En términos evolutivos, puedo decir que existe una profundización en las herramientas de trabajo social. En estos últimos ocho años, pudimos contar con un trabajador social por espacio. Antes había un equipo que abordaba toda la ciudad”, consideró el funcionario.