Mientras la tala en Alpa Corral avanza, los vecinos no desisten en su lucha para salvar los pinares que, aunque plantados con un fin productivo, se instalaron como parte del paisaje de la villa.
Tras la intervención de Policía Ambiental, que constató que la extracción está permitida, los vecinos ahora buscan alternativas para salvar parte de los pinos.
Redactaron un petitorio que elevarán a la Municipalidad para que, a su vez, la intendenta María Nélida Ortiz la envíe a la Provincia. En el escrito se solicita la creación de una mesa de diálogo con carácter “urgente”.
Los vecinos solicitan que con “urgencia” se conforme la mesa de diálogo, a los fines de mitigar el impacto ambiental y turístico que provocará la tala de los pinares.
Los vecinos apuntan a que las tareas de desmonte de los pinares avanzan y urge tomar medidas para tratar de moderar el impacto ambiental y turístico que esta tala va a provocar en la villa turística.
El pedido es que en esta mesa de diálogo participen las áreas de Turismo, Ambiente, vecinos y hasta los propietarios de los pinares.
“Queremos acordar una solución conjunta y que no afecte ni a los alpacorralenses ni a los privados”, dijo a Puntal uno de los gestores de la iniciativa.
Los pinares se encuentran en terrenos privados y fueron plantados hace unos 40 años en el marco de un emprendimiento maderero. No obstante, el transcurrir de las décadas hizo que este lugar se convirtiera en un atractivo turístico y los vecinos lo adoptaron como parte de su patrimonio local.
En el petitorio se expone: “Este tipo de actividad impacta negativamente sobre los recursos naturales, ya que si bien, como se aclaró antes, el pino elotis es una especie exótica invasora para el bosque serrano, la extracción total y masiva (cientos de hectáreas) con movimiento de suelo, en un sitio recientemente incendiado, con mucha pendiente y sustrato suelto, genera una desprotección del suelo que traerá graves consecuencias sobre la población colindante en temporada de lluvia, cuya característica es torrencial”.
“Esto último genera erosión con pérdida de calidad del recurso hídrico y problemas de provisión de agua para los habitantes locales. También, en la zona existen parches de bosques nativos que no se están respetando al momento de extraer de pinos, debido al tipo de maquinaria utilizada. A todo esto, se suma un gran impacto visual, que perjudica la actividad turística”, se resume.
Legislación ambiental
Cabe aclarar que parte de esta zona pertenece al ejido municipal de Alpa Corral, donde rige el Código Ambiental municipal (ordenanza 614/16), que determina la preservación de especies nativas destacadas, las cuales no fueron relevadas al momento de comenzar la extracción de la cobertura vegetal (exótica y nativa) como lo dicta el procedimiento de la normativa mencionada.
Los vecinos también refieren a la legislación ambiental provincial. Esta zona se encuentra sobre categoría dos de conservación de bosques nativos, según el mapa de la ley nº 9814 de ordenamiento territorial de bosque nativo.
“Por todo lo mencionado, como pobladores de nuestra localidad, planteamos la importancia de manejar esta zona como un Área Conservación y Restauración Ambiental”.
Petitorio en Change.org
Paralelamente, vecinos también impulsan un petitorio a través de la plataforma Change.org para frenar la extracción. En pocos días el escrito acumuló más de mil firmas.
“Están destruyendo patrimonio ambiental y turístico”, advierten los vecinos. Y dirigen su reclamo al gobernador de la provincia.
“Quienes amamos las sierras de Córdoba y el entorno natural de Alpa Corral y toda su región estamos muy preocupados por el avance en los últimos días del desmonte del Bosque de Pinos”.

