Contraofensiva de Maduro, que ahora se mete en una disputa con España
Arengó a las Fuerzas Armadas a enfrentar a “cualquier golpista” y advirtió que llegó “la hora de combatir”. A su vez, la Corte ordenó la captura de Leopoldo López, huésped de la embajada de España, que no lo entregará
Al frente de una solemne parada militar de cerca de 4.500 efectivos, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, llamó ayer a las Fuerzas Armadas a combatir a "cualquier golpista", mientras amenaza con escalar un conflicto entre el país caribeño y España por la situación judicial de Leopoldo López, un líder antichavista al que las autoridades venezolanas quieren volver a detener pero al que Madrid se niega a entregar.
"Sí, estamos en un combate, máxima moral en ese combate para desarmar a cualquier traidor, a cualquier golpista", dijo Maduro en en un acto transmitido por televisión para mostrar la lealtad de la cúpula militar, su principal sostén en el poder.
La presentación de Maduro se concretó en momentos en que los medios venezolanos confirmaban la muerte de dos adolescentes, uno de 14 y el otro de 16 años, quienes habían sido heridos el miércoles durante las protestas contra Maduro, con lo que aumentó a cuatro el número de víctimas mortales desde que estalló la nueva ola de manifestaciones antichavistas.
En ese contexto, Maduro insistió con que fracasó un intento de la oposición para derrocarlo con apoyo de la Casa Blanca y reiteró que el 80 por ciento de los implicados en el motín depusieron su actitud cuando se dieron cuenta de que habían sido engañados.
"Ha llegado la hora de combatir y dar el ejemplo al mundo y decir que en Venezuela hay una FANB (Fuerza Armada Nacional Bolivariana) consecuente, leal y cohesionada, derrotando intentonas golpistas de traidores que se venden a Washington", apuntó.
Orden de detención
Otra nota saliente de la jornada para la convulsionada Venezuela fue la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), dominado por el chavismo, de librar una orden de captura contra Leopoldo López, quien está alojado como "huésped" dentro de la residencia del embajador español desde hace dos días.
López encontró amparo allí después de violar su arresto domiciliario y sumarse a la intentona cívico-militar liderada el martes pasado por Juan Guaidó, el líder antichavista que en enero pasado se proclamó presidente interino del país por encargo de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), dominada por la oposición.
La Corte consideró que López, quien fue privado de su libertad en 2014 y sentenciado a casi 14 años de encierro bajo la acusación de delitos de orden público, también violó "la medida referida a la condición relativa a pronunciamientos políticos por medios (de comunicación) convencionales y no convencionales, nacionales e internacionales, demostrando con ello la no sujeción a las medidas".
El tribunal ordena además que López continúe cumpliendo su pena -de la que ya ha purgado cinco años, dos meses y doce días- en una cárcel militar.
Rechazo de Madrid
Pero el gobierno español emitió más tarde una declaración en la que recalcó que no tiene la intención de entregar a López a las autoridades venezolanas y aseguró que confía en que será respetada la "inviolabilidad" de la residencia del embajador en Caracas.
Desde Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió en una breve declaración en la casa Blanca el fin de la "represión brutal" en Venezuela. "La gente se muere de hambre. No tiene comida, no tiene agua y este fue una vez uno de los países más ricos del mundo", dijo el primer mandatario.
Estados Unidos lidera la ofensiva diplomática para sacar a Maduro del poder y fue el primero de un total de medio de centenar de países en reconocer a Guaidó como presidente legítimo, una estrategia que tiene como principales oponentes a Rusia, Cuba, Irán y Turquía.
China rechaza de plano una eventual intervención militar en Venezuela.
“Este es un proceso irreversible”
Casi al mismo tiempo que se conoció el pronunciamiento del gobierno español en su favor, Leopoldo López hizo una breve aparición pública en la puerta de la residencia del embajador en la que está amparado y aseguró que no tiene miedo de volver a la cárcel.
"Vamos a cumplir esa meta que nos hemos trazado, que es la libertad. En Venezuela, hablar de libertad es hablar de vida o muerte. No tengo ninguna duda de que la libertad es la primera condición para todo lo demás. No vamos a descansar bajo ninguna circunstancia hasta lograr el cese de la usurpación", dijo.
López advirtió que habrá nuevos alzamientos militares contra el gobierno de Maduro, poco después de que el Tribunal Supremo de Justicia del país caribeño emitiera una orden de captura en su contra.
"Claro que van a venir más movimientos militares", precisó López a periodistas a las puertas de la residencia del embajador español en Caracas, Jesús Silva, en la que permanece en condición de huésped.
López, que no reconoce al gobierno de Maduro, intentó este último martes derrocar al mandatario con una efímera rebelión encabezada por el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, junto a más de veinte uniformados.
"La fisura que se abrió el día 30 de abril es una fisura que se va a convertir en una grieta y esa grieta va a terminar rompiendo el dique", subrayó López al augurar un cambio de gobierno en las próximas semanas.
“Nos hemos preparado para esto, esto no es improvisado", señaló en referencia a los planes de la oposición para derrocar a Maduro y que le costaron un nueva orden de captura por parte del máximo tribunal del país.
Con todo, López expresó que no tiene miedo a la cárcel, pero espera no regresar al confinamiento.
"Yo no quiero volver a la cárcel, es un infierno, pero también tengo muy claro que no le tengo miedo a la cárcel, como no le tengo miedo a Maduro, como no le tengo miedo a la dictadura, como no le tengo miedo a ninguna de las armas represivas que tiene hoy Maduro a la disposición", aseguró.
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"Sí, estamos en un combate, máxima moral en ese combate para desarmar a cualquier traidor, a cualquier golpista", dijo Maduro en en un acto transmitido por televisión para mostrar la lealtad de la cúpula militar, su principal sostén en el poder.
La presentación de Maduro se concretó en momentos en que los medios venezolanos confirmaban la muerte de dos adolescentes, uno de 14 y el otro de 16 años, quienes habían sido heridos el miércoles durante las protestas contra Maduro, con lo que aumentó a cuatro el número de víctimas mortales desde que estalló la nueva ola de manifestaciones antichavistas.
En ese contexto, Maduro insistió con que fracasó un intento de la oposición para derrocarlo con apoyo de la Casa Blanca y reiteró que el 80 por ciento de los implicados en el motín depusieron su actitud cuando se dieron cuenta de que habían sido engañados.
"Ha llegado la hora de combatir y dar el ejemplo al mundo y decir que en Venezuela hay una FANB (Fuerza Armada Nacional Bolivariana) consecuente, leal y cohesionada, derrotando intentonas golpistas de traidores que se venden a Washington", apuntó.
Orden de detención
Otra nota saliente de la jornada para la convulsionada Venezuela fue la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), dominado por el chavismo, de librar una orden de captura contra Leopoldo López, quien está alojado como "huésped" dentro de la residencia del embajador español desde hace dos días.
López encontró amparo allí después de violar su arresto domiciliario y sumarse a la intentona cívico-militar liderada el martes pasado por Juan Guaidó, el líder antichavista que en enero pasado se proclamó presidente interino del país por encargo de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), dominada por la oposición.
La Corte consideró que López, quien fue privado de su libertad en 2014 y sentenciado a casi 14 años de encierro bajo la acusación de delitos de orden público, también violó "la medida referida a la condición relativa a pronunciamientos políticos por medios (de comunicación) convencionales y no convencionales, nacionales e internacionales, demostrando con ello la no sujeción a las medidas".
El tribunal ordena además que López continúe cumpliendo su pena -de la que ya ha purgado cinco años, dos meses y doce días- en una cárcel militar.
Rechazo de Madrid
Pero el gobierno español emitió más tarde una declaración en la que recalcó que no tiene la intención de entregar a López a las autoridades venezolanas y aseguró que confía en que será respetada la "inviolabilidad" de la residencia del embajador en Caracas.
Desde Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió en una breve declaración en la casa Blanca el fin de la "represión brutal" en Venezuela. "La gente se muere de hambre. No tiene comida, no tiene agua y este fue una vez uno de los países más ricos del mundo", dijo el primer mandatario.
Estados Unidos lidera la ofensiva diplomática para sacar a Maduro del poder y fue el primero de un total de medio de centenar de países en reconocer a Guaidó como presidente legítimo, una estrategia que tiene como principales oponentes a Rusia, Cuba, Irán y Turquía.
China rechaza de plano una eventual intervención militar en Venezuela.
“Este es un proceso irreversible”
Casi al mismo tiempo que se conoció el pronunciamiento del gobierno español en su favor, Leopoldo López hizo una breve aparición pública en la puerta de la residencia del embajador en la que está amparado y aseguró que no tiene miedo de volver a la cárcel.
"Vamos a cumplir esa meta que nos hemos trazado, que es la libertad. En Venezuela, hablar de libertad es hablar de vida o muerte. No tengo ninguna duda de que la libertad es la primera condición para todo lo demás. No vamos a descansar bajo ninguna circunstancia hasta lograr el cese de la usurpación", dijo.
López advirtió que habrá nuevos alzamientos militares contra el gobierno de Maduro, poco después de que el Tribunal Supremo de Justicia del país caribeño emitiera una orden de captura en su contra.
"Claro que van a venir más movimientos militares", precisó López a periodistas a las puertas de la residencia del embajador español en Caracas, Jesús Silva, en la que permanece en condición de huésped.
López, que no reconoce al gobierno de Maduro, intentó este último martes derrocar al mandatario con una efímera rebelión encabezada por el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, junto a más de veinte uniformados.
"La fisura que se abrió el día 30 de abril es una fisura que se va a convertir en una grieta y esa grieta va a terminar rompiendo el dique", subrayó López al augurar un cambio de gobierno en las próximas semanas.
“Nos hemos preparado para esto, esto no es improvisado", señaló en referencia a los planes de la oposición para derrocar a Maduro y que le costaron un nueva orden de captura por parte del máximo tribunal del país.
Con todo, López expresó que no tiene miedo a la cárcel, pero espera no regresar al confinamiento.
"Yo no quiero volver a la cárcel, es un infierno, pero también tengo muy claro que no le tengo miedo a la cárcel, como no le tengo miedo a Maduro, como no le tengo miedo a la dictadura, como no le tengo miedo a ninguna de las armas represivas que tiene hoy Maduro a la disposición", aseguró.